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Dr. Arturo Mahiques

Qué es

La artrosis del codo es un proceso degenerativo que afecta al cartílago y a las superficies articulares del complejo humerocubital, humerorradial y radiocubital proximal. Aunque es menos frecuente que la artrosis en otras articulaciones, puede producir dolor, rigidez y limitación funcional relevantes.

En algunos pacientes aparece de forma primaria, pero con frecuencia se relaciona con sobrecarga mecánica, secuelas postraumáticas o enfermedades articulares inflamatorias.

Radiografía con signos de artrosis del codo
Radiografía con cambios degenerativos compatibles con artrosis del codo.

Causas y factores asociados

La artrosis del codo puede presentarse en diferentes contextos clínicos. En la práctica, suele observarse asociada a desgaste progresivo, antecedentes traumáticos o enfermedades inflamatorias.

  • Artrosis primaria por degeneración progresiva del cartílago articular.
  • Artrosis postraumática tras fracturas, luxaciones o lesiones articulares previas.
  • Artritis reumatoide y otras artropatías inflamatorias.
  • Espondiloartropatías.
  • Sobreuso mecánico en actividades laborales o deportivas repetitivas.

Síntomas

La clínica suele ser progresiva. El dolor puede aparecer al mover el codo o tras la actividad, y con el tiempo suele asociarse a pérdida de movilidad.

  • Dolor crónico en el codo.
  • Rigidez, especialmente tras periodos de inactividad.
  • Disminución de la movilidad en flexión, extensión o pronosupinación.
  • Tumefacción o derrame articular en algunos casos.
  • Crepitación o sensación de roce articular.
  • Limitación funcional para actividades de la vida diaria o deporte.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la historia clínica, la exploración física y las pruebas de imagen. Cuando existe derrame o sospecha de otra artropatía, puede ser necesario ampliar el estudio.

Exploración clínica

  • Dolor a la movilización del codo.
  • Rigidez y pérdida de rango articular.
  • Crepitación durante la flexoextensión.
  • Tumefacción o derrame, si existe inflamación asociada.

Pruebas complementarias

Prueba Utilidad
Radiografía Valora osteofitos, pinzamiento articular, esclerosis subcondral y otras alteraciones óseas.
Ecografía Puede ayudar a valorar derrame, sinovitis o afectación de partes blandas asociadas.
Resonancia magnética Útil en casos complejos, sospecha de lesiones asociadas o diagnóstico diferencial.
Artrocentesis Puede ser necesaria para diferenciar derrames o descartar procesos inflamatorios o infecciosos.

Tratamiento

El tratamiento suele comenzar con medidas conservadoras. La elección depende del dolor, la limitación funcional, la evolución y la causa de la artrosis.

Tratamiento conservador

  • Reposo relativo y modificación de la actividad.
  • Aplicación de calor según tolerancia clínica.
  • Antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos si están indicados.
  • Fisioterapia orientada a mantener movilidad y función.
  • Ejercicios terapéuticos adaptados al rango articular y al dolor.

Infiltración

  • Infiltración con anestésico local y corticoide en casos seleccionados.
  • Debe valorarse especialmente cuando predomina el dolor inflamatorio o existe reagudización clínica.

Cuidados tras infiltración

  • Reposo durante 3 días.
  • Hielo 15 minutos durante 2 días.
  • AINE durante 4-5 días si están indicados.
  • Ejercicios pasivos desde el día 4.
  • Valorar nueva infiltración tras 6 semanas si persisten los síntomas.

Tratamiento quirúrgico

La cirugía se reserva para casos con dolor persistente, limitación funcional importante, pérdida marcada de movilidad o fracaso del tratamiento conservador. Según el caso, puede plantearse desbridamiento, artrolisis o sustitución protésica en situaciones avanzadas y seleccionadas.

Rehabilitación del codo

La recuperación funcional suele requerir un programa de rehabilitación adaptado al tipo de lesión, al tratamiento realizado y a la evolución clínica del paciente.

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