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Dr. Arturo Mahiques

La sacroileítis es la inflamación de una o de ambas articulaciones sacroilíacas, situadas entre el sacro y los huesos ilíacos de la pelvis. Puede producir dolor lumbar bajo, dolor glúteo o molestias en la región posterior de la pelvis, y en ocasiones se confunde con una lumbalgia, una ciática o una disfunción sacroilíaca.

¿Qué es la sacroileítis?

La sacroileítis es la inflamación de una o de ambas articulaciones sacroilíacas, que son las uniones entre el sacro y los huesos ilíacos de la pelvis. Estas articulaciones transmiten fuerzas entre la columna y los miembros inferiores, por lo que cuando se inflaman pueden producir dolor en la región lumbar baja, glútea o pélvica posterior.

Desde el punto de vista clínico, es importante porque puede parecerse a otras causas de dolor bajo de espalda, como la lumbalgia mecánica, la ciática, la disfunción sacroilíaca o incluso algunos problemas de cadera. La diferencia es que en la sacroileítis existe un componente inflamatorio de la articulación.

Puede aparecer en el contexto de enfermedades reumatológicas, infecciones, embarazo, traumatismos o sobrecarga. En el diagnóstico diferencial del dolor lumbosacro también conviene tener presentes procesos como el síndrome de Bertolotti o la inestabilidad lumbar, especialmente cuando el dolor se localiza en la charnela lumbosacra.

Una o dos articulaciones

La sacroileítis puede ser unilateral o bilateral. Algunas causas infecciosas o mecánicas pueden afectar más a un lado, mientras que ciertos procesos inflamatorios sistémicos tienden a afectar ambas articulaciones.

Causas de sacroileítis

Las causas son variadas. Algunas son claramente inflamatorias y forman parte de enfermedades reumatológicas. Otras son infecciosas, y otras pueden aparecer en contextos especiales como embarazo, posparto o sobrecarga articular. Por eso no toda sacroileítis tiene el mismo significado clínico.

Causas inflamatorias

Son las más clásicas en el ámbito reumatológico, especialmente dentro del grupo de las espondiloartritis.

Causas infecciosas

Son menos frecuentes, pero relevantes. Deben sospecharse si hay fiebre, mal estado general o dolor muy intenso de inicio agudo.

Embarazo y posparto

Los cambios biomecánicos y ligamentarios pueden favorecer irritación o inflamación de la región sacroilíaca.

Traumatismo o sobrecarga

En algunos casos puede existir irritación articular tras esfuerzos, impacto o alteración biomecánica mantenida.

Causas inflamatorias más representativas

  • Espondiloartritis axial.
  • Espondilitis anquilosante.
  • Artritis psoriásica.
  • Artritis reactiva.
  • Enfermedades inflamatorias intestinales con afectación articular.

Cuándo pensar en una causa infecciosa

Si el dolor es muy intenso, unilateral, de inicio relativamente brusco y se acompaña de fiebre, mal estado general o factores predisponentes, conviene descartar una sacroileítis infecciosa. Aunque es menos frecuente, tiene mayor relevancia clínica y exige una valoración más rápida.

Síntomas habituales

El síntoma principal es el dolor en la región sacra, glútea o lumbar baja. Puede ser unilateral o bilateral y, en ocasiones, irradiarse a la nalga, a la ingle o a la cara posterior del muslo. A veces se confunde con una lumbalgia baja mecánica o con una falsa ciática.

Síntomas frecuentes

  • Dolor lumbar bajo o glúteo.
  • Molestias al caminar, subir escaleras o estar mucho tiempo de pie.
  • Dolor nocturno o rigidez, sobre todo si el origen es inflamatorio.
  • Irradiación a muslo proximal o región inguinal en algunos casos.
  • Molestias al cambiar de postura o al cargar peso.

Cuándo orienta a inflamación

Cuando el dolor mejora parcialmente con el movimiento, empeora en reposo prolongado, produce rigidez matutina o despierta por la noche, conviene pensar en un componente inflamatorio más que en un problema puramente mecánico.

Sacroileítis y dolor glúteo

Muchas veces el paciente no señala exactamente la articulación, sino la nalga o la zona posterior de la pelvis. Esto hace que el cuadro se confunda con facilidad con la disfunción sacroilíaca o con el dolor miofascial glúteo.

Signos de alarma

La mayoría de los dolores de la región sacroilíaca no son graves, pero hay situaciones que obligan a estudiar mejor la causa y a descartar procesos inflamatorios sistémicos o infecciosos.

  • Fiebre o mal estado general.
  • Dolor muy intenso unilateral de inicio agudo.
  • Antecedentes de infección reciente o inmunosupresión.
  • Rigidez inflamatoria mantenida y dolor nocturno importante.
  • Dolor persistente sin explicación mecánica clara.
  • Asociación con síntomas reumatológicos, digestivos o cutáneos.

Cuándo pensar en enfermedad inflamatoria

Si el dolor lumbar bajo aparece en personas jóvenes, dura meses, mejora con el movimiento y empeora con el reposo, especialmente si se acompaña de rigidez matutina, hay que considerar una posible espondiloartritis con sacroileítis.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la clínica, la exploración, el contexto del paciente y las pruebas complementarias. A diferencia de la disfunción sacroilíaca puramente mecánica, aquí interesa especialmente detectar signos de inflamación activa.

Exploración clínica

  • Dolor a la presión o a maniobras provocativas sobre la región sacroilíaca.
  • Valoración del patrón inflamatorio o mecánico del dolor.
  • Revisión de síntomas articulares, digestivos, cutáneos o sistémicos.
  • Diagnóstico diferencial con columna lumbar, cadera y pelvis.

Pruebas complementarias

  • Radiografía: útil en fases más avanzadas o para cambios estructurales.
  • Resonancia magnética: especialmente importante si se busca inflamación activa o diagnóstico precoz.
  • TAC: puede ayudar a valorar mejor la estructura ósea en situaciones concretas.
  • Analítica: útil cuando se sospecha proceso inflamatorio o infeccioso.

Por qué la resonancia tiene tanto valor

La resonancia magnética puede mostrar cambios inflamatorios activos antes de que aparezcan alteraciones estructurales claras en la radiografía. Esto es especialmente importante cuando se sospecha una espondiloartritis en fases iniciales.

Resonancia magnética de sacroileítis
Resonancia magnética de sacroileítis activa en la articulación sacroilíaca derecha. Imagen: Wikimedia Commons. Licencia CC BY 2.0.

Diagnóstico diferencial

La sacroileítis puede parecerse a varios procesos de la columna lumbar y de la pelvis. Por eso conviene diferenciarla bien de otras causas de dolor bajo.

Proceso Rasgo orientativo
Disfunción sacroilíaca Más mecánica y funcional, sin necesidad de inflamación real de la articulación.
Lumbalgia mecánica Dolor lumbar inespecífico sin foco sacroilíaco inflamatorio.
Ciática Patrón radicular más definido y posible clínica neurológica.
Patología de cadera Dolor inguinal o limitación más propia de la articulación coxofemoral.
Síndrome de Bertolotti Dolor lumbosacro bajo por vértebra transicional, generalmente más mecánico.

Tratamiento

El tratamiento depende mucho de la causa. No se maneja igual una sacroileítis inflamatoria, una infecciosa o una irritación mecánica de la región sacroilíaca. Por eso el primer paso es afinar bien el diagnóstico.

Tratamiento general

  • Control del dolor: analgésicos y antiinflamatorios según indicación clínica.
  • Reposo relativo: evitar sobrecargas sin inmovilizar innecesariamente.
  • Rehabilitación: cuando el cuadro lo permite, para mejorar la función lumbopélvica.
  • Tratamiento dirigido a la causa: especialmente importante en procesos inflamatorios o infecciosos.

En formas inflamatorias

Si la sacroileítis forma parte de una enfermedad reumatológica, el tratamiento debe coordinarse con el enfoque de esa enfermedad de base. En estos casos, la articulación sacroilíaca no es un problema aislado, sino una manifestación de un proceso sistémico.

Infiltraciones

En algunos casos seleccionados pueden valorarse infiltraciones con finalidad diagnóstica o terapéutica, sobre todo si se busca confirmar que la articulación sacroilíaca es la fuente principal del dolor.

Preguntas frecuentes sobre la sacroileítis

¿Siempre tiene origen reumatológico?

No. Aunque el término se asocia mucho a las espondiloartritis, también puede aparecer por infección, embarazo, sobrecarga u otras causas.

¿Puede confundirse con dolor lumbar común?

Sí. Muchas veces se presenta como dolor lumbar bajo o glúteo y requiere diagnóstico diferencial con otras causas mecánicas.

¿La resonancia sirve para detectarla antes que la radiografía?

Sí. En muchas situaciones la resonancia permite ver inflamación activa antes de que la radiografía muestre cambios estructurales evidentes.

¿Es lo mismo que una disfunción sacroilíaca?

No. La disfunción sacroilíaca suele tener un componente más mecánico. La sacroileítis implica inflamación de la articulación.