Fractura vertebral
¿Qué es una fractura vertebral?
Una fractura vertebral es la rotura, hundimiento o colapso de una vértebra. Puede afectar a la columna cervical, dorsal o lumbar, aunque en la práctica clínica son especialmente frecuentes las fracturas osteoporóticas dorsolumbares y las fracturas traumáticas de distinta gravedad según el mecanismo de lesión.
No todas las fracturas vertebrales son iguales. Algunas son estables y producen sobre todo dolor, mientras que otras son inestables y pueden comprometer la alineación de la columna o incluso producir afectación neurológica. Por eso el contexto en el que aparece la fractura importa mucho: no es lo mismo una fractura tras un gran traumatismo que un aplastamiento vertebral en una persona con osteoporosis.
Desde el punto de vista clínico, conviene distinguir entre las fracturas de alta energía, ligadas a accidentes o caídas importantes, y las fracturas por fragilidad, más propias de pacientes con osteoporosis, en quienes la vértebra puede fracturarse con un esfuerzo relativamente pequeño o con un traumatismo menor. Dentro de la rama lumbar, además, puede entrar en diagnóstico diferencial con la lumbalgia, la estenosis lumbar o incluso con cuadros de dolor irradiado como la ciática.
Qué puede fracturarse en una vértebra
- El cuerpo vertebral, sobre todo en fracturas por compresión o aplastamiento.
- Los elementos posteriores, en algunas fracturas traumáticas.
- Varios componentes a la vez, en lesiones más complejas o inestables.
Causas y tipos de fractura vertebral
La causa principal depende mucho del perfil del paciente. En personas jóvenes o de mediana edad predominan más las fracturas traumáticas. En personas mayores, especialmente mujeres posmenopáusicas o pacientes con fragilidad ósea, son muy frecuentes las fracturas por compresión asociadas a osteoporosis.
Fractura traumática
Suele producirse tras accidentes de tráfico, caídas desde altura, golpes importantes o mecanismos de alta energía.
Fractura osteoporótica
Es típica en vértebras dorsales y lumbares. Puede aparecer con un esfuerzo menor, una torsión o incluso sin un gran traumatismo evidente.
Fractura patológica
Se produce sobre un hueso previamente debilitado por tumor, infección u otra enfermedad ósea.
Fractura por compresión
El cuerpo vertebral se aplasta parcial o progresivamente, algo muy típico en osteoporosis.
Factores que aumentan el riesgo
- Osteoporosis o fragilidad ósea.
- Edad avanzada.
- Antecedentes de fracturas previas.
- Caídas.
- Traumatismos de alta energía.
- Tumores o enfermedades que debilitan el hueso.
- Uso prolongado de corticoides en algunos pacientes.
Fractura estable e inestable
Una fractura estable suele mantener razonablemente la alineación y no compromete la médula ni las raíces. Una fractura inestable, en cambio, puede alterar la biomecánica del segmento, desplazarse o asociarse a lesión neurológica, y requiere una valoración mucho más estricta.
Síntomas habituales
El síntoma más frecuente es el dolor agudo localizado en la zona de la fractura. En las fracturas por compresión osteoporótica suele aparecer un dolor dorsal o lumbar que empeora al ponerse de pie, caminar o cargar peso. En fracturas traumáticas puede existir además dolor intenso, contractura, incapacidad funcional y, en los casos más graves, síntomas neurológicos.
Síntomas frecuentes
- Dolor brusco en la espalda o en la región lumbar.
- Empeoramiento al incorporarse o al caminar.
- Rigidez y contractura muscular refleja.
- Limitación funcional importante.
- Pérdida de altura o aumento de cifosis en fracturas por aplastamiento repetidas.
Cuándo pueden aparecer síntomas neurológicos
Si existe desplazamiento, retropulsión de fragmentos o compromiso del canal, pueden aparecer hormigueo, pérdida de fuerza, alteración sensitiva o dificultad para caminar. Esta situación exige una valoración rápida porque ya no se trata solo de una fractura dolorosa, sino de una posible lesión con afectación neurológica.
Fractura vertebral osteoporótica frente a dolor lumbar común
| Cuadro | Rasgo orientativo |
|---|---|
| Lumbalgia mecánica común | Suele relacionarse con sobrecarga, contractura o degeneración, sin rotura ósea |
| Fractura vertebral osteoporótica | Dolor más brusco o claro, a veces tras un esfuerzo menor, con sensibilidad localizada y limitación marcada |
Signos de alarma
Las fracturas vertebrales requieren más atención cuando aparecen tras un traumatismo importante, cuando el dolor es muy intenso o cuando existen datos neurológicos. El contexto también importa mucho: en personas con osteoporosis, un dolor vertebral agudo sin causa clara debe hacer pensar en una fractura por compresión.
- Dolor intenso tras un traumatismo.
- Dolor vertebral brusco en paciente con osteoporosis.
- Pérdida de fuerza o sensibilidad.
- Hormigueo o síntomas neurológicos en piernas o brazos según el nivel.
- Dificultad para caminar.
- Deformidad progresiva o dolor incapacitante.
- Sospecha de fractura patológica por tumor o infección.
Por qué algunas fracturas requieren valoración urgente
Porque una fractura inestable o con compromiso del canal vertebral puede dañar estructuras neurológicas. Además, en pacientes con traumatismos importantes, la fractura vertebral puede formar parte de un conjunto de lesiones y no debe valorarse de manera aislada.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la historia clínica, la exploración y las pruebas de imagen. En una fractura vertebral no basta con saber que hay dolor: hay que valorar la localización, el mecanismo, la estabilidad y la posible afectación neurológica.
Qué suele explorarse
- Dolor localizado a la palpación o percusión.
- Contractura paravertebral.
- Limitación funcional.
- Exploración neurológica de fuerza, sensibilidad y reflejos.
- Mecanismo del traumatismo o contexto osteoporótico.
Pruebas complementarias
- Radiografía: puede mostrar aplastamiento, deformidad o colapso vertebral.
- TAC: muy útil para valorar el trazo y la arquitectura ósea, especialmente en traumatismos.
- Resonancia magnética: ayuda a ver edema óseo, afectación del canal, estructuras neurológicas y a diferenciar fractura reciente de antigua en muchos casos.
- Densitometría: puede ser útil más adelante si se sospecha osteoporosis subyacente.
Fractura reciente o antigua
En pacientes con varios aplastamientos vertebrales, a veces es importante saber cuál de ellos es reciente y cuál es secuela antigua. La resonancia suele ser especialmente útil en esa diferenciación cuando el contexto clínico lo requiere.
Tratamiento
El tratamiento depende del tipo de fractura, de su estabilidad, del dolor, de la existencia o no de compromiso neurológico y del estado general del paciente. No todas las fracturas vertebrales necesitan cirugía.
Tratamiento conservador
- Analgesia: para controlar el dolor y facilitar la movilización progresiva.
- Reposo relativo: evitando la inmovilidad prolongada más de lo necesario.
- Ortesis o corsé: en algunos casos seleccionados.
- Rehabilitación: recuperación funcional progresiva y trabajo postural.
- Tratamiento de la osteoporosis: si la fractura se relaciona con fragilidad ósea.
Tratamiento intervencionista
En algunas fracturas vertebrales dolorosas, especialmente osteoporóticas y en casos bien seleccionados, puede valorarse tratamiento percutáneo como la vertebroplastia o la cifoplastia. Estas técnicas no son para todos los pacientes, pero pueden ser útiles en situaciones concretas.
Dentro del bloque puedes ampliarlo en técnicas percutáneas de columna.
Cuándo puede plantearse cirugía
- Fractura inestable.
- Compresión neurológica.
- Desplazamiento importante.
- Deformidad progresiva relevante.
- Fracaso del tratamiento conservador en casos seleccionados.
El objetivo quirúrgico suele ser descomprimir si hace falta, estabilizar el segmento y evitar mayor deterioro neurológico o deformidad.
Prevención
La prevención depende mucho del tipo de fractura. En fracturas traumáticas, lo principal es reducir el riesgo de accidentes y caídas. En fracturas por fragilidad, el objetivo central es detectar y tratar la osteoporosis, además de prevenir nuevas caídas y nuevos colapsos vertebrales.
- Diagnosticar y tratar la osteoporosis cuando exista.
- Reducir riesgo de caídas.
- Mejorar fuerza y equilibrio.
- Revisar hábitos posturales y actividad física.
- Mantener una buena salud ósea con seguimiento médico cuando esté indicado.
En pacientes con una fractura vertebral osteoporótica, prevenir la siguiente fractura es una parte esencial del tratamiento.
Dentro del bloque de columna
La fractura vertebral se relaciona con distintas páginas de la rama lumbar y del bloque general de columna, según la causa y la clínica acompañante: