Calcificaciones tendinosas
Un depósito de calcio no es automáticamente una “tendinitis”
La tendinopatía calcificante se caracteriza por depósitos de fosfato cálcico básico —principalmente hidroxiapatita— dentro o alrededor de un tendón. El hombro, sobre todo el manguito rotador, es la localización mejor estudiada, pero pueden aparecer depósitos en cadera, codo, mano, rodilla, tobillo y otras regiones.
La calcificación puede ser dolorosa, atravesar una fase inflamatoria muy intensa o encontrarse de forma incidental en una radiografía. Por eso el objetivo no es “tratar una mancha blanca”, sino decidir si el depósito concuerda con los síntomas y qué tejido está limitando realmente la función.

Índice de contenidos
- Qué es y qué no es una calcificación tendinosa
- Historia natural y fase resortiva
- Localizaciones frecuentes
- Síntomas y relación con la imagen
- Radiografía, ecografía y RM
- Qué puede parecer una calcificación tendinosa
- Tratamiento no intervencionista
- Ondas de choque
- Punción/lavado ecoguiado: evidencia contradictoria
- Cuándo se plantea cirugía
- Rehabilitación y retorno a carga
- Fuentes
- Preguntas frecuentes
Qué es y qué no es una calcificación tendinosa
Los depósitos de hidroxiapatita de una tendinopatía calcificante no deben confundirse con cualquier mineralización de partes blandas. Tampoco son equivalentes a la gota o al depósito de pirofosfato cálcico. Cada proceso tiene composición, distribución y relevancia clínica diferentes.
En el tendón, el depósito puede coexistir con cambios degenerativos, bursitis o una lesión del propio tendón. Sin embargo, no toda calcificación implica una rotura y no toda rotura se debe a una calcificación. En el hombro, además, el dolor puede proceder simultáneamente del manguito, la bursa, rigidez capsular u otras estructuras.
| Hallazgo | Dónde aparece | Qué significa |
|---|---|---|
| Tendinopatía calcificante | Dentro/alrededor del tendón | Depósito de fosfato cálcico básico; puede ser sintomático o incidental |
| Condrocalcinosis | Cartílago/fibrocartílago | Hallazgo asociado sobre todo a CPPD; no es una calcificación tendinosa |
| Entesofito | Inserción ósea | Neoformación ósea relacionada con la entesis; no equivale a depósito amorfo intratendinoso |
| Osificación heterotópica | Partes blandas | Formación de hueso maduro; tiene una arquitectura distinta |
| Avulsión | Inserción tras traumatismo | Fragmento óseo que debe relacionarse con el mecanismo y la función |
Historia natural: el depósito puede cambiar sin intervención
Se han descrito fases de formación, reposo y resorción. Este modelo ayuda a entender que la calcificación no es una estructura inerte para siempre, aunque la historia natural real es variable y no todos los pacientes siguen una secuencia idéntica. Durante la fase resortiva el depósito puede hacerse menos denso, fragmentarse y provocar una respuesta inflamatoria intensa.
La revisión radiológica de 2024 destaca que el material puede incluso migrar hacia una bursa, hueso o músculo y crear imágenes llamativas que imitan infección, tumor u otras lesiones. Reconocer esa posibilidad evita procedimientos innecesarios, pero una presentación atípica debe estudiarse con prudencia y no atribuirse automáticamente a “calcio que se mueve”.
Localizaciones frecuentes: hombro como modelo, pero no como única región
El manguito rotador es la localización más estudiada, especialmente el supraespinoso. En el hombro, un depósito puede asociarse a dolor subacromial, rigidez y dificultad para elevar el brazo. La tendinopatía del supraespinoso y una calcificación pueden coexistir, pero no son términos intercambiables.
También se describen depósitos en tendones glúteos alrededor del trocánter, en tendones de codo, muñeca/mano, rodilla, Aquiles y pie. En regiones menos habituales conviene ampliar el diferencial porque una calcificación cercana a una articulación puede pertenecer a una bursa, cápsula, ligamento o entesis y no al tendón supuesto inicialmente.
Síntomas: la concordancia clínica importa más que el tamaño aislado
Los síntomas van desde ningún dolor hasta una crisis aguda muy incapacitante. En cuadros crónicos puede predominar dolor con carga, pérdida de fuerza por inhibición, rigidez y alteración del sueño. En una fase aguda resortiva puede aparecer dolor intenso y limitación marcada en pocas horas o días.
La imagen y los síntomas no avanzan siempre en paralelo. Un depósito grande puede ser poco sintomático y uno pequeño puede coincidir con una fase muy inflamatoria. El ensayo aleatorizado con sham publicado en BMJ en 2023 observó, además, que la desaparición del depósito durante el seguimiento no explicaba por sí sola una mejor evolución clínica. Esto obliga a tratar al paciente y su función, no solo la radiografía.
Radiografía, ecografía y resonancia: qué aporta cada prueba
Radiografía
Es útil para confirmar y localizar un depósito mineralizado. Su morfología puede variar desde densa y bien delimitada hasta algodonosa o fragmentada. Las proyecciones deben adaptarse a la región para no ocultar el depósito por superposición.
Ecografía
Permite localizar el calcio respecto al tendón y la bursa, valorar su consistencia aparente y explorar dinámicamente estructuras vecinas. Es especialmente útil si se plantea una intervención guiada. También puede mostrar bursitis, hiperemia o roturas asociadas, aunque esos hallazgos deben correlacionarse con clínica.
Resonancia magnética
La RM es útil cuando interesa estudiar el tendón, edema, hueso, bursa o diagnósticos alternativos. El calcio puede ser menos evidente que en radiografía o ecografía y una reacción inflamatoria alrededor de un depósito puede parecer más agresiva de lo esperado. No suele ser necesaria para una calcificación típica bien caracterizada si no existe otra pregunta clínica.
Qué puede parecer una calcificación tendinosa
- Entesopatía y entesofitos: se originan en la inserción y pueden formar hueso estructurado.
- CPPD/condrocalcinosis: predomina en cartílago y fibrocartílago y pertenece a otra enfermedad por cristales.
- Gota tofácea: puede calcificarse en algunos contextos, pero la composición y el patrón son diferentes.
- Avulsión o secuela traumática: el mecanismo y la cortical ósea ayudan a diferenciarlas.
- Osificación heterotópica: desarrolla arquitectura ósea madura.
- Infección o tumor: deben considerarse si hay fiebre, masa progresiva, destrucción ósea o una imagen atípica.
El error inverso también existe: no todo dolor alrededor de una calcificación se explica por ella. Una artrosis, rotura, radiculopatía o patología bursal puede ser el verdadero generador de síntomas.
Tratamiento no intervencionista: primero recuperar función y tolerancia a carga
En cuadros no urgentes, el tratamiento suele empezar por educación, adaptación temporal de las actividades dolorosas, analgesia/antiinflamatorios cuando son apropiados y rehabilitación progresiva. En el hombro, la guía clínica de 2025 para tendinopatía del manguito incluye también los casos con calcificaciones y apoya ejercicio y recuperación funcional como parte central del manejo.
El reposo absoluto prolongado puede aumentar rigidez y pérdida de capacidad. En una fase aguda muy dolorosa puede ser necesario reducir carga durante unos días, pero después conviene recuperar movimiento y fuerza de forma graduada. Una infiltración subacromial con glucocorticoide puede tener un papel analgésico seleccionado, pero no debe venderse como un método para disolver el depósito ni repetirse automáticamente.
Ondas de choque: opción no quirúrgica con resultados variables
La terapia con ondas de choque extracorpóreas se utiliza sobre todo en calcificaciones del manguito rotador persistentes. Metaanálisis de ensayos aleatorizados publicados en 2024 y 2025 sugieren mejorías de dolor o función con determinadas modalidades, pero existe heterogeneidad importante entre energía, focalización, número de sesiones, comparadores y programas de ejercicio.
Por ello no es correcto afirmar que cualquier onda de choque “rompe el calcio” y resuelve el problema. La indicación debe considerar duración de síntomas, fase, tamaño/localización, tolerancia y alternativas. El resultado clínico importa más que conseguir una radiografía completamente limpia.
Punción y lavado ecoguiado: por qué la evidencia exige prudencia
El lavado ecoguiado o barbotaje intenta fragmentar y aspirar material calcificado mediante agujas. Es una técnica mínimamente invasiva y algunos ensayos y metaanálisis han informado mejoría del dolor o una mayor tasa de reabsorción frente a determinados comparadores. Sin embargo, la certeza global de varios análisis es baja o muy baja.
Existe además un dato que cambió la interpretación del procedimiento: un ensayo multicéntrico doble ciego publicado en BMJ en 2023 comparó lavado más corticoide, procedimiento simulado más corticoide y procedimiento simulado sin corticoide. A los cuatro meses no encontró diferencias significativas en el resultado principal y a 24 meses ninguna estrategia activa fue superior al sham.
Por eso la evidencia no permite afirmar que el lavado sea obligatorio ni que sea inútil en todas las situaciones. La selección del paciente, la fase del depósito, el comparador y la evolución natural explican parte de las discrepancias. Si se propone, debe explicarse esta incertidumbre y valorar beneficio esperado, molestias y alternativas.
Cirugía: una opción de rescate, no la consecuencia automática de ver calcio
La cirugía se reserva habitualmente para dolor y limitación persistentes después de un manejo no quirúrgico razonable, cuando existe una correlación clínica suficiente. En el hombro puede realizarse artroscopia para retirar el depósito y tratar lesiones asociadas. El grado de desbridamiento y la necesidad de reparar un defecto del manguito dependen del tamaño y calidad del tendón después de retirar el material.
Los metaanálisis disponibles no demuestran que añadir sistemáticamente una descompresión subacromial mejore los resultados de todos los pacientes. Tampoco existe una regla única sobre reparar siempre el tendón tras retirar la calcificación. Una cirugía debe responder a la anatomía encontrada, no a un protocolo idéntico.
Rehabilitación y retorno a la carga

La rehabilitación depende de la región y de si ha existido intervención. Sin cirugía, el objetivo es recuperar rango cómodo, fuerza y tolerancia de las tareas que provocaban síntomas. Tras punción o cirugía, la progresión depende también de la irritación local y de si el tendón ha necesitado reparación.
No existe un calendario universal. Para volver al trabajo o al deporte interesa que la persona tolere las posiciones y cargas relevantes con síntomas aceptables, fuerza suficiente y sin una reagudización sostenida. La imagen puede cambiar lentamente y no es necesario esperar a que desaparezca todo el depósito para recuperar función si el cuadro clínico evoluciona bien.
Fuentes y evidencia consultada
- Revisión 2024: imagen, historia natural y migración de la tendinopatía calcificante
- Guía clínica 2025 de tendinopatía del manguito, con y sin calcificación
- Ensayo BMJ con sham sobre lavado ecoguiado y corticoide
- Metaanálisis 2024 de ensayos de lavado ecoguiado
- Metaanálisis 2024 de ondas de choque en calcificación del manguito
- Metaanálisis en red 2025 de tratamientos de tendinopatía calcificante del manguito
- Revisión de desbridamiento frente a reparación tras cirugía de calcificación
Preguntas frecuentes
¿Una calcificación en un tendón significa que esa es la causa del dolor?
No. Algunas calcificaciones son asintomáticas y pueden coexistir con otras causas de dolor. La importancia del depósito depende de la localización, el patrón clínico, la fase y la concordancia con la exploración y la imagen.
¿Las calcificaciones tendinosas son lo mismo que la condrocalcinosis?
No. La tendinopatía calcificante suele relacionarse con depósitos de fosfato cálcico básico, especialmente hidroxiapatita, en un tendón o tejido periarticular. La condrocalcinosis describe calcificación del cartílago y se asocia con frecuencia a depósito de pirofosfato cálcico.
¿El lavado ecoguiado elimina siempre el dolor y la calcificación?
No. Puede ser útil en pacientes seleccionados, pero los ensayos y metaanálisis no son completamente concordantes. Un ensayo con procedimiento simulado no mostró beneficio sostenido frente a sham, mientras otros análisis encuentran ventajas en algunos resultados con evidencia de certeza baja.
¿Una calcificación tendinosa necesita cirugía?
La mayoría no. La cirugía se reserva para síntomas persistentes y limitantes después de un tratamiento no quirúrgico bien planteado, con una correlación razonable entre el depósito y el cuadro clínico. La técnica depende de la localización y del estado del tendón.