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Dr. Arturo Mahiques

Esta página sirve como guía general para orientarse ante el dolor de espalda. Desde aquí se puede acceder a los apartados principales de columna según la zona afectada: cuello, región dorsal, zona lumbar o dolor combinado entre varias regiones.

El dolor de espalda puede tener un origen muscular, mecánico, discal, articular, neurológico, inflamatorio o estar relacionado con deformidades de la columna. La orientación inicial depende de dónde predomina el dolor, cómo se comporta, si se irradia y si aparecen signos de alarma.

Qué es el dolor de espalda

El dolor de espalda es uno de los motivos de consulta más frecuentes. Puede aparecer de forma puntual después de un esfuerzo, mantenerse durante semanas o repetirse en episodios. Puede localizarse en la región cervical, dorsal o lumbar, aunque en ocasiones afecta a varias zonas a la vez.

En muchos casos no existe una lesión grave. El dolor puede relacionarse con sobrecarga muscular, rigidez, movimientos repetidos, cambios degenerativos, irritación articular o mala tolerancia a determinadas posturas. En otros casos puede orientar hacia problemas concretos como una hernia discal, una estenosis de canal, una fractura vertebral o una deformidad de la columna.

Lo más importante no es solo saber que “duele la espalda”, sino localizar la región principal, valorar si el dolor se irradia y detectar si existen signos de alarma.

Cómo se clasifica el dolor de espalda

Desde un punto de vista práctico, el dolor de espalda se clasifica según la región anatómica predominante. Esta clasificación ayuda a elegir el apartado más adecuado dentro del bloque de columna.

Tipo de dolor Región principal Orientación inicial
Cervicalgia Cuello y parte alta de la espalda Patología cervical
Dorsalgia Región dorsal o interescapular Columna dorsal
Lumbalgia Parte baja de la espalda Lumbalgia
Dolor lumbopélvico Zona lumbar baja, pelvis o articulación sacroilíaca Disfunción sacroilíaca
Dolor combinado Dos o más regiones Orientación por la zona predominante

Dolor cervical

La cervicalgia es el dolor localizado en el cuello. Puede irradiarse hacia los hombros, la zona interescapular o el brazo. En algunos casos se relaciona con contractura, sobrecarga postural o artrosis cervical; en otros, puede existir afectación de una raíz nerviosa o de la médula cervical.

Dolor dorsal

El dolor dorsal afecta a la zona media de la espalda, entre el cuello y la región lumbar. Puede relacionarse con rigidez torácica, sobrecarga muscular, dolor interescapular, alteraciones posturales o deformidades como la cifosis y la escoliosis.

Dolor lumbar

El dolor lumbar es la forma más frecuente de dolor de espalda. Puede ser mecánico, muscular, discal, facetario, degenerativo o irradiado hacia la extremidad inferior cuando existe irritación de una raíz nerviosa.

Si el problema principal es el dolor lumbar como síntoma, la página más directa es lumbalgia. Si se quiere revisar el bloque lumbar completo, puede empezarse por columna lumbar.

Dolor combinado

No siempre el dolor se limita a una sola zona. Puede haber cervicodorsalgia, dorsolumbalgia o dolor que se extiende por varias regiones. En estos casos pueden influir la postura global, la rigidez, el desacondicionamiento físico o la compensación entre distintos segmentos vertebrales.

Cuando el dolor afecta a varias zonas, conviene empezar por la región que más limita la actividad o donde el dolor es más intenso. Después se puede completar la valoración con los apartados de deformidades o biomecánica de la columna si el cuadro lo requiere.

Signos de alarma

La mayoría de los dolores de espalda no se deben a una lesión grave. Aun así, hay situaciones que aconsejan una valoración médica preferente.

  • Dolor intenso después de una caída, golpe o traumatismo.
  • Pérdida progresiva de fuerza en un brazo o una pierna.
  • Alteraciones importantes de la sensibilidad.
  • Dolor irradiado severo o progresivo.
  • Fiebre, pérdida de peso no explicada o mal estado general.
  • Dolor constante que despierta por la noche o no mejora con reposo relativo.
  • Alteraciones del control de la orina o de las heces.
  • Antecedentes de tumor, infección o fragilidad ósea importante.

Los signos de alarma no significan automáticamente que exista una lesión grave, pero sí obligan a estudiar el caso con mayor atención.

Cómo orientarse dentro del bloque

Esta página no pretende desarrollar todas las patologías de columna, sino dirigir al apartado adecuado según la región predominante y el tipo de síntoma.