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Dr. Arturo Mahiques

El nervio safeno es la rama sensitiva terminal más larga del nervio femoral. Transporta sensibilidad desde la región anteromedial de la rodilla y la cara medial de la pierna hasta zonas próximas al tobillo y pie medial. Al no llevar fibras motoras para la musculatura de la pierna, una lesión aislada produce dolor, quemazón, hormigueo, adormecimiento o hipersensibilidad, pero no debería causar una verdadera pérdida de fuerza.

La expresión «atrapamiento del safeno» engloba situaciones diferentes. Puede afectarse el tronco en el canal aductor, lesionarse una rama alrededor de la rodilla —sobre todo la rama infrapatelar— o aparecer una neuropatía secundaria a traumatismo, cicatriz o cirugía. Distinguir el nivel importa porque el territorio doloroso, las pruebas útiles y el tratamiento no son los mismos.

Anatomía: del nervio femoral a la pierna medial

El safeno procede del nervio femoral, con contribución predominante de raíces L3-L4. En el muslo acompaña a los vasos femorales dentro del canal aductor, pero abandona el canal antes de hacerse superficial. Cerca de la rodilla se divide en ramas de anatomía variable. La rama infrapatelar cruza la región anteromedial de la rodilla; otras ramas continúan con la vena safena mayor hacia la cara medial de la pierna.

Trayecto anatómico del nervio safeno desde el canal aductor hasta la pierna medial
El safeno es un nervio sensitivo y su anatomía superficial, especialmente alrededor de la rodilla, presenta variaciones relevantes.

La variabilidad explica por qué no existe una única zona cutánea idéntica en todas las personas y por qué una pequeña rama puede lesionarse durante una incisión sin afectar todo el territorio safeno. También obliga a ser prudente cuando se intenta localizar una neuropatía solo mediante un mapa dibujado por el paciente.

Dónde puede lesionarse: no todo es canal de Hunter

Canal aductor

El tronco puede irritarse en el canal aductor o cerca de su salida. Es un diagnóstico poco frecuente y debe considerarse cuando el dolor se reproduce de forma consistente en ese nivel y se irradia hacia el territorio safeno, sin déficit motor femoral. La literatura de 2025 recuerda que puede imitar dolor de rodilla y pasar inadvertido cuando las pruebas articulares son normales.

Rama infrapatelar

La rama infrapatelar es particularmente vulnerable por su trayecto superficial y variable. Puede lesionarse tras artroscopia, reconstrucción ligamentaria, osteotomías, artroplastia, enclavado tibial, incisiones o traumatismos. El resultado puede ser hipoestesia inocua, neuralgia, atrapamiento en cicatriz o un neuroma doloroso.

Trayecto distal

En la pierna medial, traumatismos, cicatrices, cirugía venosa, compresión externa o masas son causas menos habituales. El punto doloroso debe correlacionarse con la distribución sensitiva y no asumirse como atrapamiento por el simple hecho de que duela al presionar.

Causas y escenarios clínicos frecuentes

  • Cirugía o incisiones en la región anteromedial de la rodilla.
  • Reconstrucción de ligamentos y obtención de injertos de tendones isquiotibiales.
  • Artroplastia de rodilla, osteotomías o procedimientos tibiales.
  • Traumatismo directo y cicatrización dolorosa.
  • Compresión o irritación focal en el canal aductor.
  • Neuroma de una rama seccionada o lesionada.
  • Compresión externa distal, fibrosis o cirugía venosa en casos seleccionados.

Después de una intervención es importante conocer dónde está la incisión, cuándo empezó el dolor y si existe una zona concreta de anestesia o hipersensibilidad. Una pequeña pérdida de sensibilidad alrededor de una cicatriz no equivale necesariamente a una neuropatía dolorosa que requiera tratamiento.

Síntomas: reconocer el patrón sin sobrediagnosticarlo

El paciente puede describir quemazón, descargas, hormigueo, sensación eléctrica, dolor al roce de la ropa o anestesia. Una lesión proximal puede irradiar desde el muslo distal o rodilla hacia la pierna medial. Una lesión infrapatelar suele concentrarse alrededor de la zona anteromedial de la rodilla y de la cicatriz.

Distribución orientativa de los síntomas sensitivos de la neuropatía del nervio safeno
La distribución sensitiva orienta, pero las ramas infrapatelares y cutáneas presentan variaciones anatómicas.

La característica que obliga a replantear el diagnóstico es la debilidad verdadera. Si falla el cuádriceps, disminuye claramente el reflejo rotuliano o existe déficit de otros músculos, debe valorarse una neuropatía femoral, plexopatía o radiculopatía L2-L4 en lugar de atribuirlo al safeno.

Exploración: localizar antes de etiquetar

Se cartografían las zonas de dolor, hipoestesia y alodinia y se comparan con el lado sano. La palpación suave puede localizar una cicatriz o un punto que reproduce parestesias. El signo de Tinel puede apoyar irritación focal, pero ni su presencia confirma por sí sola una neuropatía ni su ausencia la descarta.

La exploración incluye fuerza de cuádriceps y aductores, reflejo rotuliano, columna lumbar, cadera y estructuras de la rodilla. En dolor medial hay que explorar menisco, ligamento colateral medial, tendones anserinos y articulación femorotibial. En el posoperatorio se revisan estabilidad, derrame, cicatriz y signos de infección.

Diagnóstico diferencial del dolor medial de rodilla

Posible origenPistas que ayudan a diferenciar
Rama infrapatelar del safenoDolor neuropático superficial, alodinia, hipoestesia y relación con cicatriz o punto neural.
Síndrome anserinoDolor localizado sobre tendones/bursa, habitualmente sin adormecimiento cutáneo típico.
Menisco medialSíntomas articulares, derrame, dolor en interlínea y maniobras concordantes.
Ligamento colateral medialAntecedente traumático o dolor localizado con estrés en valgo según grado.
Radiculopatía L3-L4Dolor lumbar o radicular y posible afectación motora/refleja fuera del territorio safeno.
Neuropatía femoralPuede añadir debilidad del cuádriceps y pérdida del reflejo rotuliano.

Ecografía, electrodiagnóstico e imagen

La ecografía de alta resolución es especialmente útil en la rama infrapatelar y en segmentos superficiales: puede mostrar engrosamiento, discontinuidad, neuroma, fibrosis, relación con material quirúrgico y cambios de calibre. Además permite comparar con el lado contrario y guiar procedimientos cuando están indicados.

Los estudios de conducción sensitiva y EMG pueden ser útiles para una lesión más proximal, evaluar el nervio femoral y descartar una radiculopatía o neuropatía generalizada. Sin embargo, una pequeña rama infrapatelar puede ser difícil de estudiar de forma rutinaria y un electrodiagnóstico normal no excluye automáticamente una neuralgia focal. La RM se reserva cuando se busca otra patología de rodilla, una masa o una causa profunda.

Bloqueo anestésico: útil, pero no una prueba absoluta

Un bloqueo ecoguiado de la rama sospechosa puede aportar información si reduce de forma clara el dolor habitual durante el tiempo esperado del anestésico. Es una pieza del razonamiento, no una confirmación matemática: la difusión del fármaco a tejidos vecinos, el efecto placebo y la variabilidad del dolor pueden modificar la respuesta.

Por eso conviene definir antes del procedimiento qué actividad reproduce el dolor y comparar la respuesta de forma estructurada. Infiltrar repetidamente sin una hipótesis anatómica clara puede retrasar el diagnóstico real.

Tratamiento conservador

El tratamiento inicial depende de la causa. En una irritación por presión se modifica la exposición; en una cicatriz sensible se trabaja desensibilización y movilidad; y cuando existe dolor neuropático pueden utilizarse medidas farmacológicas seleccionadas. No existe un único protocolo de estiramientos capaz de “liberar” el nervio en todos los casos.

  • Reducir temporalmente compresión o gestos claramente provocadores.
  • Mantener movilidad de rodilla y cadera sin reproducir síntomas intensos.
  • Desensibilización gradual de piel y cicatriz cuando existe alodinia.
  • Tratamiento de la patología articular o tendinosa coexistente.
  • Neurodinamia suave solo si es bien tolerada; evitar tensar agresivamente un nervio muy irritable.
  • Analgesia y tratamiento del dolor neuropático cuando están indicados clínicamente.

Procedimientos intervencionistas y cirugía

Los bloqueos, radiofrecuencia, crioterapia percutánea y otras técnicas dirigidas a la rama infrapatelar se han estudiado sobre todo como herramientas analgésicas en dolor perioperatorio o crónico. La revisión sistemática de 2025 encontró beneficios para bloqueos de la rama infrapatelar, pero eso no convierte cualquier dolor medial en una indicación de ablación ni demuestra que exista atrapamiento estructural.

La cirugía se reserva para pacientes seleccionados con neuroma o atrapamiento focal bien localizado, lesión estructural corregible y síntomas persistentes pese a medidas razonables. Según la anatomía puede realizarse liberación, neurolisis, resección/tratamiento de neuroma o reconstrucción. La elección depende de la continuidad del nervio y de si la rama distal tiene un territorio funcional relevante.

Rehabilitación, trabajo y deporte

El objetivo no es perseguir una fecha fija sino recuperar tolerancia al contacto, flexoextensión de rodilla, marcha, escaleras y las tareas concretas del paciente. Un corredor con irritación proximal puede necesitar ajustar temporalmente volumen y extensión repetida; una persona con neuralgia de cicatriz necesita recuperar tolerancia al roce y a arrodillarse de forma progresiva.

Tras una intervención sobre el nervio se protege el tejido según la técnica realizada y después se recuperan movilidad, carga y sensibilidad. La desaparición de toda parestesia no es requisito para mejorar función; lo relevante es que dolor y sensibilidad permitan volver con seguridad a las actividades.

Cuándo revisar el diagnóstico

Debilidad progresiva, pérdida del reflejo rotuliano, síntomas que abarcan varios territorios nerviosos, fiebre, inflamación importante de rodilla, dolor nocturno creciente o una masa palpable no encajan con una simple neuropatía safena y requieren una valoración más amplia. Tras cirugía, un cambio brusco de dolor o función también obliga a descartar complicaciones articulares, vasculares o infecciosas.

Fuentes y evidencia consultada

Preguntas frecuentes

¿El atrapamiento del nervio safeno puede causar debilidad?

No debería producir una debilidad muscular verdadera porque el nervio safeno es sensitivo. Si existe pérdida de fuerza, fallo del cuádriceps o pie caído hay que buscar una lesión más proximal del nervio femoral, una radiculopatía, plexopatía u otra neuropatía asociada.

¿Todo dolor medial de rodilla después de una operación es del nervio safeno?

No. La rama infrapatelar puede lesionarse en procedimientos de rodilla, pero el dolor posoperatorio también puede proceder de articulación, tendones, ligamentos, infección, material, cicatriz u otras causas. La distribución sensitiva, la exploración y, cuando aporta información, la ecografía ayudan a localizar el problema.

¿Una infiltración que quita el dolor confirma una neuropatía safena?

Un bloqueo anestésico bien dirigido puede apoyar que ese nervio participa en el dolor, pero no es una prueba absoluta. El anestésico puede difundirse a tejidos vecinos y el resultado debe interpretarse junto con la historia, la exploración y la anatomía demostrada.

¿Cuándo se plantea cirugía del nervio safeno?

Se reserva para casos seleccionados con dolor focal persistente, neuroma, atrapamiento estructural o lesión demostrada que no mejora con tratamiento conservador razonable. La técnica depende de si existe compresión, neuroma, discontinuidad o afectación de una rama concreta.