Dedo en martillo
Índice de contenidos
- Qué es el dedo en martillo
- Lesión tendinosa y lesión ósea
- Diagnóstico y radiografía
- Qué lesiones pueden confundirse
- Qué datos cambian el plan
- Tratamiento con férula
- Qué dice la evidencia sobre férula y cirugía
- Cuidado de la piel y adherencia
- Cuándo valorar cirugía
- Rehabilitación y retorno
- Dedo en martillo crónico y secuelas
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Qué es el dedo en martillo
El dedo en martillo aparece cuando el mecanismo extensor terminal pierde su continuidad en la articulación interfalángica distal (DIP). La punta queda caída y la persona no puede extenderla activamente, aunque otra persona sí pueda llevarla a extensión si la articulación sigue flexible.

Suele producirse por un golpe sobre la punta de un dedo extendido —por ejemplo, con un balón—, pero también puede aparecer con traumatismos aparentemente menores. La lesión puede ser puramente tendinosa o arrancar un fragmento de la falange distal.
Lesión tendinosa y lesión ósea
Dedo en martillo tendinoso
El tendón terminal se rompe o se desprende de su inserción sin un fragmento óseo relevante.
Dedo en martillo óseo
El tendón arranca una porción de la base dorsal de la falange distal. El tamaño y desplazamiento del fragmento, y sobre todo la presencia o no de subluxación de la articulación DIP, influyen en la estabilidad.

No debe suponerse que “si hay hueso hay que operar” o que “si es tendón basta cualquier férula”. El patrón completo y la capacidad de mantener una articulación congruente son los datos relevantes.
Diagnóstico y radiografía
El hallazgo típico es pérdida de extensión activa de la DIP. Se inspecciona la piel, se valora si existe una herida, se comprueba la extensión pasiva y se exploran las demás articulaciones y tendones del dedo.
La radiografía lateral es importante para detectar una avulsión ósea, estimar el fragmento y comprobar que la falange distal no esté subluxada. En una lesión cerrada típica no suelen ser necesarias pruebas avanzadas.
Una herida dorsal sobre la DIP cambia el manejo porque puede existir una lesión abierta del tendón y contaminación.
Qué lesiones pueden confundirse
No toda deformidad de un dedo después de un golpe es un mallet finger. Una lesión del central slip afecta principalmente a la PIP y puede evolucionar hacia boutonnière; una avulsión del flexor profundo —jersey finger— provoca incapacidad para flexionar la DIP y suele requerir valoración quirúrgica rápida.
También debe diferenciarse una fractura de falange distal o una luxación. Explorar qué movimiento activo se ha perdido ayuda a localizar el tendón implicado.
Qué datos cambian el plan de tratamiento
Antes de elegir una férula se revisa si la lesión es cerrada o abierta, si la DIP puede reducirse pasivamente, cuánto déficit de extensión existe y si la radiografía muestra un fragmento óseo con subluxación. Una articulación congruente y flexible tiene un pronóstico diferente a una DIP desplazada o rígida.
También importa el tiempo desde la lesión. Una presentación tardía no significa automáticamente que ya no haya tratamiento conservador posible, pero la flexibilidad de la deformidad, el dolor y los cambios articulares condicionan la estrategia.
La ocupación y la capacidad para cumplir una inmovilización continua son relevantes. Si una férula estándar provoca problemas cutáneos o no mantiene la posición, puede adaptarse otro diseño en vez de concluir que el tratamiento conservador “ha fracasado”.
Tratamiento con férula

Muchas lesiones cerradas y estables se tratan manteniendo la DIP en extensión continua. AAOS y ASSH describen periodos completos de inmovilización que con frecuencia se sitúan alrededor de 6 a 8 semanas, seguidos de una retirada progresiva según evolución y protocolo.
La palabra clave es continua. Durante el periodo de cicatrización la punta no debería caer en flexión al quitar la férula para higiene. Si ocurre, el profesional puede decidir prolongar o reiniciar parte del tratamiento. La PIP suele mantenerse libre para evitar rigidez innecesaria.
La posición tampoco debe forzarse hacia una hiperextensión excesiva que comprometa la piel. La férula debe mantener la DIP alineada de forma segura y tolerable.
Existen férulas dorsales, palmares, prefabricadas y termoplásticas a medida. No hay un único modelo obligatorio: lo esencial es que mantenga la extensión, permita el cuidado de la piel y sea suficientemente cómoda para que el paciente pueda cumplir el tratamiento de forma continua.
Si la PIP empieza a perder movilidad, se revisa que la ortesis no la esté bloqueando de forma innecesaria. En un mallet aislado, mantener esa articulación activa ayuda a limitar rigidez.
Qué dice la evidencia sobre férula y cirugía
Una revisión sistemática y metaanálisis que comparó cirugía con ortesis no encontró evidencia de alto nivel que demuestre una superioridad general de la cirugía en los resultados de extensión o movilidad para todos los dedos en martillo. Esto respalda que una lesión cerrada, congruente y estable pueda tratarse inicialmente con una férula bien ajustada cuando el paciente puede cumplirla.
La conclusión no significa que ambas estrategias sean intercambiables en cualquier radiografía. Una lesión abierta, una falange distal subluxada, una reducción que no puede mantenerse o determinadas fracturas articulares siguen planteando un problema mecánico diferente. Estudios recientes incluso cuestionan que algunos fragmentos óseos grandes, si no existe subluxación palmar, necesiten cirugía de forma automática; pero esa evidencia es observacional y no justifica convertir el tamaño del fragmento en una regla única.
Por tanto, la decisión se apoya más en congruencia, estabilidad, piel, capacidad de cumplir la ortesis y demanda funcional que en el simple binomio “tendón frente a hueso”.
Cuidado de la piel y adherencia
El éxito del tratamiento depende tanto de la constancia como del modelo de férula. La piel necesita higiene, secado y revisión frecuente de zonas de presión, maceración o herida.
Para limpiar el dedo puede apoyarse la punta sobre una superficie plana manteniendo la DIP extendida mientras se retira y recoloca la férula, siguiendo la técnica indicada por el profesional. Si aparecen úlceras, dolor cutáneo intenso o problemas para mantener la posición, se ajusta la ortesis en lugar de abandonarla.
Cuándo valorar cirugía
La cirugía puede estar indicada en lesiones abiertas, articulaciones que no permanecen congruentes, subluxación palmar de la falange distal y determinados patrones óseos. También se considera en algunos casos crónicos o cuando el tratamiento conservador fracasa de forma funcionalmente relevante.
El porcentaje exacto de superficie articular no debe utilizarse como regla aislada. Se integra con subluxación, desplazamiento, estado de piel, demanda funcional y posibilidad de mantener una reducción estable.
Rehabilitación y retorno

Durante la fase de férula se mantienen móviles las articulaciones no inmovilizadas. Después, la flexión de la DIP se reintroduce gradualmente; forzar una flexión intensa nada más retirar la ortesis puede irritar el tendón recién cicatrizado.
Puede quedar un pequeño déficit de extensión incluso con buen resultado funcional. El retorno a deporte o trabajo de riesgo se adapta a fuerza, control y posibilidad de proteger temporalmente la punta.
Dedo en martillo crónico y secuelas
Si la deformidad persiste, el desequilibrio extensor puede contribuir con el tiempo a una deformidad en cuello de cisne, especialmente si existe laxitud de PIP. También puede quedar una prominencia dorsal o un pequeño déficit de extensión sin gran repercusión funcional.
Un pequeño extension lag residual no significa necesariamente un mal resultado si el dedo es estable, indoloro y útil. La decisión de seguir tratando debe basarse en función y síntomas, no en perseguir una alineación visual perfecta.
En lesiones crónicas todavía puede existir margen de tratamiento conservador si la articulación es flexible, pero la estrategia debe individualizarse. Rigidez fija, artrosis, dolor y demanda funcional influyen en las opciones quirúrgicas.
Si la deformidad aumenta, aparece dolor articular o la PIP empieza a hiperextenderse de manera progresiva, conviene reevaluar el equilibrio del aparato extensor antes de asumir que el problema es solo estético.
Preguntas frecuentes
¿El dedo en martillo puede curarse sin cirugía?
Sí. Muchas lesiones cerradas, tendinosas u óseas estables se tratan con una férula que mantiene la articulación distal extendida de forma continua durante el periodo prescrito. La estabilidad articular y el tamaño/desplazamiento del fragmento influyen en la decisión.
¿Por qué es tan importante no flexionar la punta durante el tratamiento con férula?
Porque el tendón terminal necesita mantenerse aproximado durante la cicatrización. Una flexión accidental puede separar de nuevo los extremos y, según el momento y el protocolo, obligar a prolongar o reiniciar el periodo de inmovilización continua.
¿Hay que inmovilizar también la articulación PIP?
Habitualmente no en un dedo en martillo aislado. El objetivo es mantener extendida la DIP mientras se conserva el movimiento de la PIP, salvo que exista otra lesión asociada o una indicación específica.
¿Cuándo se valora cirugía?
Se considera en lesiones abiertas, subluxación palmar de la falange distal, determinados fragmentos óseos grandes o desplazados, imposibilidad de mantener una reducción estable y algunos casos crónicos o fallidos. La indicación se individualiza.
¿La cirugía da mejores resultados que una férula en todos los dedos en martillo?
No. Las revisiones comparativas no demuestran una superioridad general de la cirugía sobre una ortesis en lesiones cerradas. La cirugía se reserva para patrones concretos de inestabilidad, lesión abierta, subluxación, imposibilidad de mantener la reducción o secuelas seleccionadas.
¿Un pequeño déficit de extensión al final significa que el tratamiento ha fracasado?
No necesariamente. Puede persistir un pequeño extension lag incluso con un dedo estable, indoloro y funcional. La necesidad de más tratamiento depende de dolor, estabilidad, rigidez y repercusión real en la mano, no solo de unos grados de deformidad.
Fuentes y evidencia consultada
- AAOS OrthoInfo: Mallet Finger
- The Hand Society: Mallet Finger
- The Hand Society: Extensor Tendon Injury
- Revisión sistemática y metaanálisis: cirugía frente a ortesis
- Ensayo clínico reciente en dedo en martillo tendinoso
- Estudio 2026: fracturas tipo 4c sin subluxación palmar
- ACR: Acute Hand and Wrist Trauma