Enfermedad de Dupuytren
Qué es la enfermedad de Dupuytren
La enfermedad de Dupuytren es un trastorno fibroproliferativo de la fascia palmar. Puede empezar con un nódulo o un hoyuelo de la piel y, en algunas personas, evolucionar hacia cuerdas que flexionan progresivamente uno o más dedos. La presencia de un nódulo no significa que vaya a aparecer una contractura importante, y la velocidad de progresión es muy variable.
La enfermedad afecta sobre todo a la fascia situada bajo la piel; no es una retracción primaria de los tendones flexores. Esta diferencia importa porque el tratamiento se dirige a las cuerdas fasciales y a las consecuencias articulares de la deformidad.

Índice de contenidos
Fascia, nódulos y cuerdas: qué tejido está enfermo
La aponeurosis palmar estabiliza la piel y distribuye fuerzas en la palma y los dedos. En Dupuytren, parte de esa arquitectura fascial se transforma: aparecen nódulos ricos en células contráctiles y, con el tiempo, cuerdas fibrosas que pueden acortarse. Las bandas pretendinosas, estructuras digitales laterales, ligamento natatorio y otras prolongaciones fasciales participan en patrones distintos de deformidad.

La anatomía importa especialmente en las cuerdas espirales, porque al contraerse pueden desplazar el paquete neurovascular digital hacia una posición más superficial y central. En una cirugía primaria o de revisión este detalle modifica la dificultad y el riesgo de la disección.

Los hoyuelos cutáneos aparecen cuando la fibrosis tracciona la dermis hacia planos profundos. Los nódulos pueden ser sensibles en fases iniciales y después hacerse menos molestos. Las cuerdas son las que explican principalmente la pérdida progresiva de extensión.

Cómo puede evolucionar: enfermedad no significa contractura inmediata
La evolución no es lineal. Algunas manos permanecen años con pequeños nódulos; otras desarrollan cuerdas y contractura con mayor rapidez. El anular y el meñique son localizaciones frecuentes, pero cualquier dedo y los espacios interdigitales pueden afectarse.
La contractura de la metacarpofalángica (MCF) suele ser más fácil de corregir que una contractura avanzada de la interfalángica proximal (PIP). En la PIP pueden añadirse rigidez capsular, acortamiento ligamentario y adaptación del aparato extensor, de modo que liberar la cuerda no garantiza recuperar toda la extensión.

También pueden aparecer almohadillas de Garrod sobre los nudillos y fibromatosis en otras localizaciones. Estas asociaciones pueden formar parte de una denominada diátesis de Dupuytren, pero no permiten predecir con exactitud el futuro de una mano concreta.
Factores asociados y diátesis: riesgo no equivale a destino
La predisposición genética es importante y la frecuencia aumenta con la edad. La enfermedad es más habitual en varones y en poblaciones de ascendencia europea, aunque puede presentarse en cualquier grupo. Se han descrito asociaciones con diabetes, consumo de alcohol, tabaquismo y determinadas enfermedades, pero una asociación epidemiológica no significa que una conducta concreta haya causado la enfermedad de un paciente.

El concepto de diátesis agrupa rasgos relacionados con enfermedad más extensa o recurrente —inicio joven, bilateralidad, antecedentes familiares, afectación de varios radios, almohadillas de nudillo o fibromatosis ectópica—. Es útil para contextualizar expectativas, no para decidir por sí solo una técnica.
Exploración: medir la contractura y preguntar qué impide hacer
El diagnóstico suele ser clínico. Se inspeccionan hoyuelos, nódulos y cuerdas, se mide el déficit de extensión de cada articulación y se comprueba si la deformidad es pasivamente corregible. El test de la mesa es una forma sencilla de objetivar si la palma y los dedos pueden apoyarse planos, pero no existe un único grado angular que obligue a intervenir a todas las personas.

Antes de cualquier procedimiento es importante documentar sensibilidad, circulación digital y movilidad articular. En manos previamente operadas o con deformidad severa, la anatomía neurovascular puede estar alterada. La ecografía o la RM no son necesarias para el diagnóstico típico, aunque pueden ayudar cuando existe una masa atípica, dudas sobre estructuras vecinas o una presentación que no encaja.
Qué otras enfermedades pueden parecerse
No toda flexión fija de un dedo es Dupuytren. Una contractura puede proceder de una lesión articular, secuela de fractura, espasticidad, lesión tendinosa, artritis, cicatriz o una deformidad del aparato extensor. Un dedo en gatillo puede bloquearse en flexión pero el mecanismo está en la polea A1, no en una cuerda palmar. Una masa sólida de la vaina tendinosa puede corresponder a un tumor tenosinovial de células gigantes.
En fases iniciales, un nódulo doloroso sin cuerda clara también obliga a comprobar que no se trate de un quiste, lesión cutánea o masa de partes blandas. La progresión, la consistencia y la continuidad con una cuerda ayudan a orientar.
Cuándo plantear tratamiento: función, progresión y preferencias
Un paciente con nódulos pero buena extensión puede observarse. Se suele discutir un procedimiento cuando la contractura progresa o interfiere con higiene, guantes, bolsillo, apoyo de la mano, deporte, trabajo o actividades cotidianas. La PIP merece especial atención porque las contracturas avanzadas son más difíciles de corregir y mantener.

La decisión debe explicar cuatro variables: corrección esperable, velocidad de recuperación, complicaciones y recurrencia. Un procedimiento menos invasivo puede permitir recuperación rápida pero requerir nuevas intervenciones con más frecuencia; una fasciectomía suele ser más duradera, pero implica una operación más extensa.
Opciones de tratamiento: no existe una técnica óptima para todos
Fasciotomía percutánea con aguja
Divide una cuerda palpable mediante punciones. Puede ser adecuada en determinadas cuerdas accesibles, especialmente cuando se valora una recuperación rápida o existen razones para evitar cirugía más extensa. No reseca la enfermedad y la recurrencia es una consideración importante.

Colagenasa
La colagenasa puede debilitar una cuerda para permitir su manipulación posterior. Su disponibilidad varía según país y centro. Comparte con la fasciotomía la ventaja de ser menos invasiva que una fasciectomía, pero pueden aparecer edema, hematoma, desgarro cutáneo y recurrencia. La literatura comparativa no muestra una solución perfecta para todas las articulaciones.
Fasciectomía limitada
Reseca segmentos de fascia enferma. Los metaanálisis recientes encuentran, en promedio, una corrección y durabilidad mayores que con técnicas mínimamente invasivas, especialmente a más largo plazo, a cambio de una recuperación más prolongada y riesgos de herida, rigidez y lesión neurovascular.

Dermofasciectomía y reconstrucción
En enfermedad recurrente o muy agresiva puede resecarse fascia junto con piel y emplearse un injerto. Es una estrategia seleccionada, no el procedimiento habitual de primera línea. Las contracturas extremas pueden necesitar técnicas escalonadas o procedimientos de rescate individualizados.
La articulación PIP y los casos difíciles
La PIP es uno de los principales motivos por los que no conviene reducir Dupuytren a «cortar una cuerda». Una contractura prolongada modifica cápsula, ligamentos, piel y mecanismo extensor. Incluso después de eliminar la tensión fascial puede quedar un déficit residual.

La revisión en red publicada en 2026 para afectación PIP encontró una corrección más duradera con fasciectomía limitada que con fasciotomía percutánea o colagenasa, aunque la elección sigue dependiendo de gravedad, anatomía, comorbilidad y preferencias. En una recidiva, la cicatriz y el desplazamiento neurovascular pueden aumentar la dificultad de una nueva intervención.
Rehabilitación y seguimiento
Después de un procedimiento, la terapia de mano puede trabajar edema, cicatriz, movilidad activa/pasiva y función. La necesidad y duración de una férula dependen de la técnica, la articulación, la corrección alcanzada y la tendencia a perder extensión. La evidencia no respalda imponer exactamente la misma pauta a todos los pacientes.
Una contractura corregida puede recurrir y la enfermedad puede progresar en otros dedos. Es útil controlar periódicamente la capacidad de extender, apoyar la mano y realizar las tareas que motivaron el tratamiento. Dolor intenso desproporcionado, alteración vascular, pérdida sensitiva o problemas de herida requieren revisión.
Fuentes y evidencia consultada
- ASSH Handthology: Dupuytren Disease
- Revisión sistemática y metaanálisis en red de tratamientos quirúrgicos (2024)
- Metaanálisis individual: fasciectomía, fasciotomía con aguja y colagenasa (2025)
- Revisión de complicaciones de intervenciones de Dupuytren (2025)
- Revisión sistemática de tratamiento de la PIP en Dupuytren (2026)
- Revisión sistemática de terapia preoperatoria (2024)
Preguntas frecuentes
¿Un nódulo de Dupuytren obliga a tratarse?
No. Muchos nódulos permanecen estables durante años y no necesitan un procedimiento si no producen contractura o una limitación relevante. El seguimiento se basa en la evolución de la extensión de los dedos y en la función, no solo en que exista un bulto palmar.
¿La enfermedad de Dupuytren se cura definitivamente con cirugía?
Los procedimientos pueden corregir una contractura, pero no eliminan la predisposición biológica de la enfermedad. Puede existir recurrencia o progresión en otros radios de la mano, por lo que el objetivo es mejorar extensión y función con un balance razonable entre durabilidad, recuperación y riesgos.
¿Qué diferencia hay entre fasciotomía con aguja y fasciectomía?
La fasciotomía con aguja divide una cuerda a través de pequeñas punciones y suele permitir una recuperación más rápida, pero la recurrencia puede ser mayor. La fasciectomía abierta reseca fascia enferma y suele ofrecer una corrección más duradera, a costa de una intervención y recuperación mayores.
¿Las férulas o los ejercicios evitan que avance Dupuytren?
No hay evidencia sólida de que las férulas o los ejercicios por sí solos impidan a largo plazo que una enfermedad establecida progrese. La terapia de mano sí puede ser importante después de determinados procedimientos y en problemas concretos de movilidad, cicatriz o función.