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Dr. Arturo Mahiques

Qué es la lesión del ligamento semiluno-piramidal

La lesión del ligamento semiluno-piramidal afecta a la unión entre el hueso semilunar y el hueso piramidal, situados en la fila proximal del carpo.

Este ligamento contribuye a mantener la estabilidad del lado cubital de la muñeca. Cuando se lesiona, puede aparecer dolor cubital, chasquidos, pérdida de fuerza o sensación de inestabilidad.

Es una lesión menos frecuente que la lesión escafolunar, pero puede ser una causa importante de dolor persistente tras un esguince de muñeca.

Ligamento semiluno-piramidal de la muñeca

Causas

La lesión suele producirse por traumatismos que combinan carga axial, desviación cubital o movimientos de torsión de la muñeca.

  • Caídas con apoyo sobre la mano.
  • Esguinces de muñeca con dolor persistente en el lado cubital.
  • Traumatismos deportivos o laborales.
  • Movimientos bruscos de torsión o desviación cubital.
  • Lesiones asociadas del complejo fibrocartílago triangular.
  • Inestabilidad carpiana secundaria a traumatismos previos.

Síntomas

El síntoma principal suele ser el dolor en el lado cubital de la muñeca, especialmente al cargar peso o realizar movimientos de giro.

  • Dolor cubital de muñeca.
  • Molestias al girar la muñeca o apoyar la mano.
  • Chasquidos o sensación de resalte.
  • Pérdida de fuerza de agarre.
  • Inflamación después del esfuerzo.
  • Sensación de fallo o inestabilidad.

En lesiones crónicas, el dolor puede hacerse persistente y limitar actividades deportivas, laborales o gestos cotidianos como abrir una puerta, escurrir una bayeta o levantarse apoyando la mano.

Diagnóstico

El diagnóstico puede ser complejo, ya que el dolor cubital de muñeca tiene muchas causas posibles. Es importante diferenciar esta lesión de las lesiones del complejo fibrocartílago triangular, la tendinopatía del cubital posterior y otras formas de inestabilidad carpiana.

Exploración clínica

La exploración busca reproducir el dolor mediante maniobras de estrés sobre la articulación semiluno-piramidal y valorar la estabilidad del carpo.

  • Dolor a la palpación en la región semiluno-piramidal.
  • Dolor con desviación cubital o carga axial.
  • Chasquido o resalte durante maniobras de estrés.
  • Comparación con la muñeca contralateral.

Pruebas de imagen

  • Radiografías: pueden ser normales en lesiones parciales o iniciales.
  • Radiografías dinámicas: ayudan a detectar inestabilidad.
  • Resonancia magnética: permite valorar el ligamento y lesiones asociadas.
  • Artro-RM: puede mejorar la detección de lesiones ligamentarias pequeñas.
  • Artroscopia de muñeca: permite confirmar la lesión y valorar su gravedad de forma directa.

Diagnóstico por imagen de lesión semiluno-piramidal

Tratamiento

El tratamiento depende del grado de lesión, del tiempo de evolución, de la estabilidad de la muñeca y de la presencia de lesiones asociadas.

Tratamiento conservador

En lesiones parciales, estables o de inicio reciente puede plantearse tratamiento conservador.

  • Reposo relativo y reducción de actividades dolorosas.
  • Inmovilización temporal con férula o yeso.
  • Tratamiento del dolor y la inflamación.
  • Rehabilitación progresiva para recuperar movilidad, fuerza y control neuromuscular.
  • Adaptación laboral o deportiva si existe sobrecarga repetida.

Tratamiento quirúrgico

Se considera cuando existe inestabilidad, dolor persistente o fracaso del tratamiento conservador.

  • Regularización o tratamiento artroscópico de lesiones parciales.
  • Reparación ligamentaria en lesiones agudas seleccionadas.
  • Fijación temporal semiluno-piramidal en casos inestables.
  • Reconstrucción ligamentaria en lesiones crónicas.
  • Procedimientos de rescate si existen cambios degenerativos avanzados.

Pronóstico

El pronóstico suele ser mejor cuando la lesión se diagnostica de forma precoz y no existe inestabilidad crónica ni lesiones asociadas importantes.

En casos evolucionados, la recuperación puede ser más lenta y depender de la estabilidad residual de la muñeca, de la fuerza recuperada y de la tolerancia a las cargas.

Un programa de rehabilitación bien dirigido es fundamental para recuperar la función y reducir el riesgo de dolor persistente.

Rehabilitación de muñeca y mano

La recuperación funcional suele requerir un programa de rehabilitación adaptado al tipo de lesión, al tratamiento realizado y a la evolución clínica del paciente.