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Dr. Arturo Mahiques

Introducción

La rehabilitación dorsolumbar busca recuperar movilidad, fuerza, tolerancia a la carga y función. No existe una única rutina que sirva para todos los dolores de espalda: una dorsalgia mecánica, una lumbalgia inespecífica, una radiculopatía, una fractura o una recuperación postoperatoria requieren decisiones diferentes.

Esta guía reúne ejercicios generales para personas en las que el movimiento y el fortalecimiento están permitidos. La progresión debe adaptarse a la respuesta durante la sesión, en las horas posteriores y al día siguiente. El objetivo no es conseguir una postura perfecta ni evitar para siempre determinados movimientos, sino recuperar capacidad para las actividades relevantes.

El repertorio visual debe entenderse como una biblioteca de opciones. No es necesario hacer los treinta ejercicios ni completar cada bloque en una misma sesión. Una pauta útil selecciona pocas tareas con una finalidad clara —por ejemplo movilidad, tolerancia a flexión, fuerza de cadera, resistencia del tronco o retorno a una tarea laboral— y las modifica según la evolución.

Antes de empezar y señales de alarma

Antes de utilizar una rutina general conviene saber si existe una lesión que cambie las restricciones. Fracturas, cirugía reciente, radiculopatía con déficit motor, enfermedad inflamatoria, infección o sospecha tumoral no se manejan como una lumbalgia inespecífica.

  • Pérdida progresiva de fuerza o sensibilidad.
  • Anestesia en silla de montar o alteración nueva de esfínteres.
  • Fiebre, mal estado general o dolor con sospecha infecciosa.
  • Traumatismo relevante, especialmente con osteoporosis.
  • Dolor rápidamente progresivo o síntomas neurológicos nuevos.

En ausencia de estas situaciones, mantener actividad tolerable suele ser preferible al reposo prolongado. La imagen no se solicita de rutina si no hay señales de alarma y no cambiará la conducta.

Principios de progresión

Partir de la irritabilidad actual

Cuando el dolor es sensible a pequeñas cargas, se utilizan rangos y volúmenes modestos. A medida que mejora la tolerancia, se amplía movimiento, repeticiones y resistencia.

Recuperar capacidades, no perseguir simetrías perfectas

El objetivo es caminar, sentarse, levantar, girar o practicar deporte con confianza y capacidad. Las pequeñas asimetrías no son necesariamente patológicas.

Usar la respuesta posterior

Un aumento leve y transitorio de molestias puede ser compatible con progresar; un empeoramiento importante y sostenido sugiere reducir la dosis y revisar el ejercicio.

Elegir el estímulo que responde al objetivo

La movilidad se prioriza cuando falta rango o existe miedo al movimiento; la fuerza cuando la limitación aparece al cargar; la resistencia cuando el problema es sostener esfuerzos; y la readaptación específica cuando las tareas básicas ya se toleran. No todas estas cualidades necesitan entrenarse con la misma intensidad desde el primer día.

Diferenciar dolor local de síntomas neurológicos

Una molestia lumbar localizada durante un ejercicio no tiene el mismo significado que una pérdida nueva de fuerza, anestesia, hormigueo progresivo o dolor irradiado que empeora claramente. Los síntomas neurológicos cambiantes obligan a revisar la pauta y, según su gravedad, a realizar valoración clínica.

Movilidad torácica

Rotaciones torácicas

Las rotaciones pueden hacerse sentado, en cuadrupedia o tumbado. Se busca movimiento cómodo de tórax y cintura escapular.

Rotaciones torácicas
Rotación torácica controlada

Gato-camello

Alternar flexión y extensión mueve varias regiones a la vez. No es necesario llegar a extremos ni mantener una curva “neutra” rígida.

Gato-camello
Movilidad global en flexión y extensión

Flexión y extensión en silla

El apoyo de la silla permite explorar movimiento torácico y lumbar con una demanda baja.

Flexión y extensión sentado
Movilidad de columna desde una posición apoyada

Apertura pectoral

Puede ser útil si una tarea exige extensión torácica y movilidad de hombro, sin asumir que los pectorales causen una postura incorrecta.

Estiramiento pectoral
Movilidad anterior de hombro y tórax

Extensión sobre foam roller

El rodillo sirve como apoyo para graduar la extensión torácica. La posición se ajusta para evitar molestias cervicales o lumbares.

Extensión torácica con foam roller
Extensión torácica graduada

Rotación tipo cocodrilo

Combina respiración y rotación de tórax. La amplitud se adapta a hombro, costillas y síntomas.

Rotación en posición de cocodrilo
Movilidad torácica y costal

Movilidad lumbopélvica

Basculación pélvica

Permite explorar posiciones de pelvis y columna sin considerar una de ellas universalmente correcta.

Basculación pélvica
Control lumbopélvico

Rodillas al pecho

Es una opción de flexión lumbar y cadera; se evita si aumenta claramente síntomas irradiados.

Rodillas al pecho
Flexión lumbar y de cadera

Figura cuatro

Trabaja movilidad de cadera y región glútea. No confirma ni trata por sí sola un supuesto síndrome piriforme.

Figura cuatro
Movilidad de cadera y región glútea

Fuerza y control del tronco

Remo con banda

Integra espalda, cintura escapular y tronco. La resistencia aumenta gradualmente.

Remo con banda
Fortalecimiento escapular y dorsal

Extensión de tronco

La extensión puede entrenarse si es tolerada. No es necesario evitarla por sistema ni forzarla si aumenta síntomas.

Extensión de tronco
Ejercicio de extensores del tronco

Bird-dog

El apoyo contralateral trabaja coordinación y resistencia. Se progresa alejando extremidades o aumentando tiempo.

Bird-dog
Control contralateral del tronco

Puente de glúteo

Combina extensión de cadera y control del tronco. Puede progresarse con carga o apoyos alternos.

Puente de glúteo
Fuerza de cadera y tronco

Dead bug

Se mueve una extremidad mientras se mantiene control suficiente del tronco. La columna no está “sin carga”; simplemente la tarea es graduable.

Dead bug
Control de tronco con movimiento de extremidades

Marcha en puente

Reducir apoyos aumenta la demanda de control de pelvis y cadera.

Marcha en puente
Progresión de control y apoyo

Ejercicios dorsolumbares históricos desde el suelo

La antigua página rhb_dl.php reunía doce imágenes de ejercicios desde el suelo. Se conservan aquí para no perder material útil, pero ya no se presentan como un protocolo que todas las personas deban completar ni en un orden fijo.

Movilidad inicial y control básico

Las primeras variantes pueden emplearse para explorar movilidad, respiración y control con apoyo amplio.

Ejercicio dorsolumbar histórico 1
Variante histórica 1; se utiliza solo si encaja con el objetivo y la tolerancia.
Ejercicio dorsolumbar histórico 2
Variante histórica 2; se utiliza solo si encaja con el objetivo y la tolerancia.
Ejercicio dorsolumbar histórico 3
Variante histórica 3; se utiliza solo si encaja con el objetivo y la tolerancia.
Ejercicio dorsolumbar histórico 4
Variante histórica 4; se utiliza solo si encaja con el objetivo y la tolerancia.

Extensión y control contralateral

Las variantes intermedias aumentan la demanda sobre extensores, cadera y coordinación. Deben simplificarse si la técnica se degrada por fatiga.

Ejercicio dorsolumbar histórico 5
Variante histórica 5; la dificultad se ajusta al nivel funcional.
Ejercicio dorsolumbar histórico 6
Variante histórica 6; la dificultad se ajusta al nivel funcional.
Ejercicio dorsolumbar histórico 7
Variante histórica 7; la dificultad se ajusta al nivel funcional.
Ejercicio dorsolumbar histórico 8
Variante histórica 8; la dificultad se ajusta al nivel funcional.

Progresiones y combinaciones

Las últimas variantes se reservan para personas que ya toleran ejercicios básicos. No existe obligación de progresar hasta todas ellas.

Ejercicio dorsolumbar histórico 9
Variante histórica 9; opción de progresión, no requisito terapéutico.
Ejercicio dorsolumbar histórico 10
Variante histórica 10; opción de progresión, no requisito terapéutico.
Ejercicio dorsolumbar histórico 11
Variante histórica 11; opción de progresión, no requisito terapéutico.
Ejercicio dorsolumbar histórico 12
Variante histórica 12; opción de progresión, no requisito terapéutico.

Dosificación y tolerancia a carga

Movilidad

Puede utilizarse en pequeñas dosis varias veces al día si mejora la sensación de movimiento. No existe un número universal de repeticiones. Importa más comprobar si el rango se vuelve más cómodo y si la actividad posterior se tolera que alcanzar una cifra fija.

Fuerza

Se selecciona una resistencia que permita completar las repeticiones con control y margen. La progresión se realiza aumentando gradualmente volumen, carga o dificultad. En fases iniciales puede bastar el peso corporal; después pueden incorporarse bandas, mancuernas, poleas o tareas funcionales si la meta exige mayor capacidad.

Capacidad aeróbica

Caminar, bicicleta u otras actividades pueden formar parte de la recuperación. Mejorar tolerancia general al esfuerzo ayuda a recuperar actividades cotidianas y reduce la necesidad de concentrar toda la rehabilitación en ejercicios de suelo.

Qué hacer ante una reagudización

Un episodio de mayor dolor no obliga automáticamente a volver al reposo. Puede ser suficiente reducir temporalmente carga, rango o volumen y mantener las actividades mejor toleradas. Si el cambio es intenso, aparece tras un traumatismo o se acompaña de signos neurológicos o sistémicos, la prioridad pasa a ser reevaluar la situación.

Vuelta a actividad y trabajo

Exposición gradual

Las tareas que provocan temor o fatiga se descomponen y se reintroducen de forma progresiva. El objetivo es recuperar capacidad, no esperar a estar completamente libre de cualquier sensación.

Levantar y transportar

La técnica se adapta al objeto, altura, frecuencia y capacidad. La flexión lumbar no está prohibida, aunque tras una lesión concreta puede limitarse temporalmente.

Deporte

El retorno exige recuperar fuerza, velocidad, rotación o impacto según la disciplina. Una rutina genérica de suelo no sustituye la readaptación específica.

Trabajo y vida diaria

La progresión puede incluir permanecer sentado o de pie más tiempo, conducir, cuidar a otra persona, trabajar en el suelo, empujar, tirar o manipular cargas. Practicar de forma graduada la tarea real suele aportar más que prolongar indefinidamente ejercicios básicos cuando estos ya no son limitantes.

Criterios prácticos para avanzar

Se puede aumentar la exigencia cuando el ejercicio actual se realiza con control razonable, la respuesta posterior es aceptable y las tareas objetivo van recuperándose. Si la capacidad mejora pero una actividad concreta sigue siendo difícil, conviene hacer la progresión más específica en lugar de añadir ejercicios al azar.

Postura, ergonomía y respiración

Postura en pared

La pared puede utilizarse como referencia de conciencia corporal, no como molde de una alineación perfecta que deba mantenerse siempre.

Trabajo de postura en pared
Referencia de posición, no postura obligatoria

Autoelongación

Puede ayudar a explorar sensación de crecimiento axial y variación postural, sin atribuirle capacidad para “descomprimir” permanentemente la columna.

Autoelongación
Ejercicio de conciencia y movimiento axial

Respiración costal

La respiración puede utilizarse para relajar el esfuerzo y facilitar movilidad torácica. No es necesario imponer un patrón respiratorio único a todas las personas.

En esfuerzos de fuerza la respiración también se adapta a la intensidad y experiencia. El objetivo en rehabilitación general es evitar que una pauta respiratoria rígida genere más tensión o mareo y enseñar a coordinar respiración y esfuerzo de forma cómoda antes de introducir estrategias propias de levantamientos de alta carga.

Respiración costal
Movilidad respiratoria y caja torácica

Preguntas frecuentes

¿Existe una rutina única de rehabilitación dorsolumbar?

No. La selección depende de la causa probable, irritabilidad, síntomas neurológicos, cirugía o lesión previa, capacidad actual y objetivos. Los ejercicios de esta página son un repertorio que debe adaptarse.

¿Hay que evitar para siempre flexionar o girar la espalda?

No. Flexión y rotación son movimientos normales. Tras una lesión puede existir una restricción temporal, pero en muchos casos se recuperan gradualmente según tolerancia y necesidades funcionales.

¿La postura correcta evita las recaídas?

No existe una postura única que prevenga el dolor. Variar posiciones, mantener actividad y desarrollar capacidad para las tareas suele ser más útil que intentar permanecer rígido o perfectamente alineado.

¿Cuándo hace falta valoración antes de continuar ejercicios?

Déficit neurológico progresivo, alteraciones de esfínteres, anestesia en silla de montar, fiebre, trauma relevante, dolor nocturno sistémico o empeoramiento rápido requieren valoración y cambian el enfoque.