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Dr. Arturo Mahiques

Qué es el dedo en gatillo

El dedo en gatillo, también llamado dedo en resorte o tenosinovitis estenosante, es una alteración del deslizamiento de los tendones flexores de los dedos.

Se produce cuando el tendón flexor o la polea por la que pasa se engrosan, generando un conflicto de espacio. Como consecuencia, el tendón se bloquea parcialmente y el dedo puede quedar enganchado al flexionar o extender.

La zona más afectada suele ser la polea A1, situada en la base del dedo, cerca de la articulación metacarpofalángica.

Dedo en gatillo o dedo en resorte

Causas y factores asociados

La causa exacta no siempre se conoce. Se considera un proceso multifactorial en el que influyen la irritación mecánica, el engrosamiento fibroso de la polea y la alteración del deslizamiento tendinoso.

  • Microtraumatismos o sobreuso de la mano.
  • Trabajos manuales o gestos repetitivos de agarre.
  • Mayor frecuencia en mujeres.
  • Pico de incidencia entre los 50 y 60 años.
  • Diabetes mellitus.
  • Artritis reumatoide u otras enfermedades inflamatorias.
  • Asociación con síndrome del túnel carpiano o enfermedad de De Quervain en algunos pacientes.
  • Afectación de más de un dedo, especialmente en pacientes con enfermedades sistémicas.

El roce repetido entre tendón y polea favorece la fibrosis y el estrechamiento del canal, creando un círculo vicioso de irritación, engrosamiento y bloqueo.

Síntomas

En fases iniciales puede aparecer dolor en la base del dedo, especialmente al flexionar o agarrar objetos. Con la evolución, aparece el bloqueo característico.

  • Dolor en la palma, en la base del dedo afectado.
  • Sensación de chasquido o resorte al mover el dedo.
  • Dificultad para extender el dedo tras flexionarlo.
  • Bloqueo del dedo en flexión.
  • Necesidad de ayudar con la otra mano para desbloquearlo.
  • Palpación de un nódulo doloroso en el trayecto del tendón flexor.
  • Rigidez matutina.
  • Dolor más incapacitante si afecta al pulgar, por su importancia en la pinza.

Grados clínicos

La clasificación clínica ayuda a valorar la gravedad y orientar el tratamiento.

Grado Características
I Dolor en la base del dedo, sin bloqueo evidente. Sensibilidad sobre la polea A1.
II Chasquido o resorte visible, pero el paciente puede extender el dedo activamente.
III Bloqueo que requiere ayuda pasiva para extender o flexionar el dedo.
IV Bloqueo fijo con rigidez, generalmente en flexión de la articulación interfalángica proximal.

Diagnóstico

El diagnóstico suele ser clínico. La historia de chasquido, bloqueo y dolor en la base del dedo suele ser suficiente para orientar el cuadro.

Exploración clínica

  • Palpación dolorosa sobre la polea A1.
  • Nódulo en el trayecto del tendón flexor.
  • Reproducción del chasquido con flexión y extensión.
  • Valoración de bloqueo activo o pasivo.
  • Comprobación de rigidez articular asociada.
  • Exploración de otros dedos, ya que puede ser múltiple.

Pruebas de imagen

No siempre son necesarias, pero pueden ser útiles en casos dudosos o atípicos.

  • Radiografía: ayuda a descartar lesiones óseas, artrosis, calcificaciones o secuelas traumáticas.
  • Ecografía: permite valorar el engrosamiento de la polea, el tendón y el deslizamiento dinámico.
  • Resonancia magnética: se reserva para casos complejos, masas o diagnóstico incierto.

Diagnóstico diferencial

Algunas entidades pueden simular un dedo en gatillo o producir bloqueo del dedo por otros mecanismos.

  • Contractura de Dupuytren.
  • Subluxación o bloqueo articular.
  • Artrosis de las articulaciones de los dedos.
  • Tumores o masas de la vaina tendinosa.
  • Cuerpos libres articulares.
  • Secuelas de fracturas o irregularidades óseas.
  • Artritis reumatoide con sinovitis flexora.
  • Tenosinovitis inflamatoria de otro origen.
  • Patología del extensor largo del pulgar en bloqueos del pulgar.

Tratamiento conservador

El tratamiento depende del grado de bloqueo, del tiempo de evolución, del dedo afectado y de la existencia de enfermedades asociadas.

Medidas iniciales

  • Reposo relativo de actividades de agarre repetitivo.
  • Evitar herramientas o gestos que aumenten el dolor.
  • Tratamiento analgésico o antiinflamatorio si está indicado.
  • Ejercicios suaves de movilidad sin forzar el bloqueo.
  • Férula digital en casos seleccionados.

Infiltración

La infiltración local con corticoide puede ser eficaz, especialmente en cuadros iniciales, de corta evolución y con un solo dedo afectado.

Infiltración para dedo en gatillo

La respuesta puede ser menor en pacientes diabéticos, en casos de larga evolución o cuando hay afectación de varios dedos.

Férula

La férula puede reducir el movimiento doloroso y el atrapamiento tendinoso, especialmente si el paciente no desea infiltración o si el cuadro es leve.

Férula para dedo en gatillo

Tratamiento quirúrgico

La cirugía se indica cuando el bloqueo persiste, el tratamiento conservador fracasa, hay rigidez progresiva o el dedo queda bloqueado de forma repetida.

El procedimiento habitual consiste en liberar la polea A1 para permitir que el tendón flexor vuelva a deslizar sin atrapamiento.

Cirugía de liberación de dedo en gatillo

Objetivos de la cirugía

  • Eliminar el bloqueo mecánico.
  • Recuperar el deslizamiento del tendón flexor.
  • Mejorar el dolor y la función.
  • Evitar rigidez secundaria.

Complicaciones posibles

  • Rigidez residual.
  • Cicatriz dolorosa.
  • Infección.
  • Lesión nerviosa, poco frecuente.
  • Dolor persistente.
  • Recidiva o liberación incompleta.
  • Síndrome doloroso regional complejo.

Rehabilitación tras dedo en gatillo

La recuperación funcional suele requerir un programa de rehabilitación adaptado al grado de bloqueo, al tratamiento realizado y a la evolución clínica del paciente.

Tras tratamiento conservador, el objetivo es mantener la movilidad del dedo sin forzar el resorte doloroso. Tras cirugía, se busca recuperar el deslizamiento tendinoso, evitar rigidez y mejorar la fuerza de agarre de forma progresiva.

  • Movilidad activa suave de los dedos.
  • Ejercicios de deslizamiento tendinoso.
  • Control del edema si existe inflamación postoperatoria.
  • Cuidado de la cicatriz si se ha realizado cirugía.
  • Recuperación progresiva de la fuerza de pinza y agarre.
  • Ver rehabilitación de muñeca y mano

Conclusión

El dedo en gatillo es una causa frecuente de dolor y bloqueo de los dedos. Se produce por un conflicto entre el tendón flexor y la polea A1, que dificulta el deslizamiento normal.

En fases iniciales puede mejorar con reposo relativo, férula o infiltración. Cuando el bloqueo es persistente o limita la función, la liberación quirúrgica de la polea suele ofrecer buenos resultados.