Rizartrosis o artrosis de la base del pulgar
Índice de contenidos
- Qué es y por qué afecta tanto a la pinza
- Síntomas y actividades típicas
- Diagnóstico: clínica, radiografías y articulaciones vecinas
- Tratamiento no quirúrgico
- Ejercicio, estabilidad y terapia de mano
- Férulas y adaptaciones
- Infiltraciones y medicación
- Cuándo se plantea cirugía
- Trapeciectomía, artrodesis y prótesis
- Rehabilitación y expectativas
- Por qué la radiografía no decide sola
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Qué es y por qué afecta tanto a la pinza
La rizartrosis es la artrosis de la articulación trapeciometacarpiana, en la base del pulgar. Esta articulación permite oposición y circunducción, pero durante una pinza transmite fuerzas elevadas a una superficie relativamente pequeña. Por eso una tarea aparentemente sencilla —girar una llave, abrir un frasco o manipular una pinza— puede ser mucho más molesta que mover el pulgar sin carga.

Los cambios radiográficos son frecuentes con la edad, especialmente en mujeres, pero imagen y síntomas no son equivalentes. El objetivo del tratamiento es mejorar dolor y función, no normalizar una radiografía.
Síntomas y actividades típicas
El dolor suele localizarse en la base del pulgar y aumentar con pinza, agarre lateral, apertura de recipientes, llaves, tijeras, escritura o uso prolongado de móvil. Puede aparecer debilidad de pinza, subluxación progresiva de la base del primer metacarpiano e hiperextensión compensatoria de la metacarpofalángica.
El dolor radial también puede proceder de De Quervain, escafoides, tendones o articulaciones vecinas. Una buena exploración evita atribuir cualquier dolor del lado radial a la rizartrosis que aparece en la radiografía.
Diagnóstico: clínica, radiografías y articulaciones vecinas
Se valora dolor localizado, estabilidad, deformidad, oposición, fuerza de pinza y la metacarpofalángica. La maniobra de grind puede reproducir dolor, pero no debe interpretarse de forma aislada. La exploración funcional —qué tarea duele y con qué tipo de pinza— suele ser más útil para diseñar tratamiento que un único test.

Las radiografías muestran estrechamiento, osteofitos, subluxación y posible afectación escafotrapeciotrapezoidea. La clasificación radiográfica ayuda a describir anatomía, pero no sustituye dolor, función, demanda ni expectativas.
Tratamiento no quirúrgico: combinar medidas según el problema
La evidencia reciente favorece un enfoque multimodal: educación, ejercicio, adaptación de actividades y ortesis cuando aportan valor. El objetivo no es dejar de usar el pulgar, sino reducir pinzas mantenidas de alta carga, distribuir mejor las fuerzas y conservar capacidad.
Los analgésicos o antiinflamatorios pueden utilizarse cuando están indicados por el contexto médico. No sustituyen el trabajo funcional ni convierten la artrosis en un problema puramente inflamatorio.
Ejercicio, estabilidad y terapia de mano
Los ensayos incluidos en revisiones recientes apoyan que el ejercicio puede mejorar dolor y discapacidad a corto plazo. Los programas suelen combinar control de la base del pulgar, fortalecimiento de estabilizadores, musculatura intrínseca y práctica funcional. La dosis debe ajustarse: una articulación irritable puede necesitar menos volumen al principio, pero evitar toda carga de forma indefinida tampoco ayuda a mantener capacidad.
El tratamiento multimodal y los ejercicios de mano se situaron entre las opciones no quirúrgicas con mejor efecto a corto plazo en una revisión y metaanálisis en red publicada en 2025. Eso no significa que exista un ejercicio único superior ni que el beneficio sea permanente sin progresión y mantenimiento.
Férulas y adaptaciones: aliviar sin inutilizar la mano
Una ortesis puede estabilizar la articulación durante tareas dolorosas. La revisión en red de 2025 encontró que una férula rígida que incluye CMC-MCP obtuvo beneficios clínicamente relevantes a medio plazo en dolor y función frente a control, aunque la elección real depende de tolerancia y actividad.

Mangos más gruesos, ayudas para abrir recipientes, distribuir cargas entre ambas manos y utilizar la palma en vez de una pinza fuerte reducen demanda sin convertir la protección articular en reposo permanente.
Infiltraciones y medicación: alivio sintomático, no regeneración
Una infiltración intraarticular puede aliviar síntomas durante un periodo variable en algunos pacientes. No reconstruye cartílago y la evidencia comparativa no justifica presentar una sustancia o una pauta repetida como solución duradera universal.
Si el beneficio es corto o nulo, repetir procedimientos sin reconsiderar diagnóstico, carga y objetivos tiene poco sentido. La decisión debe integrar comorbilidades, tratamientos previos y el impacto real de la rizartrosis.
Cuándo se plantea cirugía
La cirugía se considera cuando dolor y pérdida funcional siguen siendo relevantes pese a un manejo conservador razonable y el paciente entiende el tiempo de recuperación y los compromisos de cada técnica. No se indica por alcanzar un estadio radiográfico concreto.
La metacarpofalángica, la articulación escafotrapeciotrapezoidea, la laxitud y la demanda manual pueden modificar la estrategia. En una persona que necesita fuerza repetida de pinza, la prioridad puede ser distinta de quien prioriza movilidad fina con baja demanda.
Trapeciectomía, artrodesis y prótesis: qué sabemos
La trapeciectomía simple sigue siendo una referencia quirúrgica robusta. Una revisión sistemática y metaanálisis en red de 2025 la situó favorablemente para dolor y complicaciones frente a múltiples variantes, sin demostrar que añadir reconstrucciones complejas sea necesario para todos.
La artrodesis puede ofrecer estabilidad en pacientes seleccionados, a costa de eliminar movimiento en esa articulación y con riesgo de no unión. Las prótesis buscan conservar una mecánica más anatómica y pueden acelerar algunos resultados iniciales, pero ensayos aleatorizados no muestran una ventaja mantenida en dolor frente a trapeciectomía al año y añaden riesgos propios del implante. La elección debe ser individual.
Rehabilitación y expectativas después de cirugía
La recuperación se mide en meses, no en días. Primero se protege la reconstrucción o el espacio de trapeciectomía; después se recuperan movilidad, oposición y uso funcional y, más tarde, fuerza de pinza. El dolor suele mejorar antes que la fuerza máxima.
Una evolución más lenta no significa automáticamente fracaso. La técnica realizada, inmovilización, sensibilidad de la cicatriz, demanda laboral y estado previo condicionan el ritmo.
Por qué la radiografía no decide sola
Una persona puede tener artrosis avanzada en imagen y dolor tolerable, y otra presentar gran limitación con cambios menos llamativos. La decisión debe relacionar anatomía con la tarea: qué pinza falla, cuánto limita, qué tratamientos se han probado y qué intercambio entre fuerza, movilidad y recuperación resulta aceptable.
Por eso una radiografía “mala” no obliga a operar y una radiografía “moderada” no invalida síntomas importantes.
Preguntas frecuentes
¿Rizartrosis y artrosis de muñeca son lo mismo?
No. La rizartrosis afecta principalmente la articulación trapeciometacarpiana de la base del pulgar, aunque puede coexistir con artrosis en otras articulaciones de la mano o muñeca.
¿Una radiografía con mucha artrosis obliga a operar?
No. La indicación depende de dolor, función, demanda y respuesta a tratamiento conservador. La severidad radiográfica y los síntomas no siempre avanzan en paralelo.
¿El ejercicio puede ayudar aunque exista artrosis?
Sí. Los programas de ejercicio y tratamiento multimodal pueden reducir dolor y mejorar función a corto plazo. Deben adaptarse a la irritabilidad y a las tareas que más importan a la persona.
¿La férula debe llevarse todo el día?
No necesariamente. Puede utilizarse en actividades dolorosas o durante periodos sintomáticos. La evidencia apoya determinadas ortesis, pero la elección debe equilibrar alivio y capacidad de usar la mano.
¿Las infiltraciones regeneran el cartílago?
No. Una infiltración puede aliviar síntomas durante un tiempo en algunos pacientes, pero no reconstruye el cartílago ni garantiza un beneficio duradero.
¿Existe una operación claramente mejor que todas las demás?
No. La trapeciectomía simple sigue siendo una referencia sólida y las técnicas adicionales o prótesis pueden ser útiles en casos seleccionados, pero ninguna opción es universalmente superior para todos los pacientes.
Fuentes y evidencia consultada
- Revisión sistemática y metaanálisis en red 2025: tratamiento no quirúrgico
- Revisión sistemática 2024: ejercicio en artrosis CMC del pulgar
- Revisión y metaanálisis en red 2025: cirugía de rizartrosis
- Metaanálisis 2024: prótesis total frente a otras estrategias
- Consenso de terapia de mano: manejo no quirúrgico