Tendinopatía y tenosinovitis del flexor largo del dedo gordo
El flexor largo del dedo gordo (FHL) trabaja durante el impulso y soporta cargas muy altas en actividades de puntas, saltos y flexión plantar. Su trayecto por la parte posterior del tobillo explica que una tenosinovitis pueda confundirse con pinzamiento posterior, túnel tarsiano o dolor del arco.
Conviene distinguir tendinopatía, tenosinovitis estenosante, irritación asociada a pinzamiento posterior y rotura. No todo dolor del hallux procede de su tendón y no todo líquido en la vaina es clínicamente significativo.
Índice de contenidos
Anatomía y función del flexor largo del dedo gordo
El FHL nace en la cara posterior del peroné, desciende por detrás del tobillo, pasa entre los tubérculos posteriores del astrágalo y después bajo el sustentaculum tali hasta la falange distal del hallux. Flexiona el dedo gordo y contribuye al impulso durante la marcha y el deporte.

El canal fibro-óseo posterior es una zona de especial interés porque el tendón puede rozar o quedar comprimido durante flexión plantar repetida.
Tendinopatía, tenosinovitis y bloqueo
La tendinopatía describe dolor y alteración del tendón; la tenosinovitis implica afectación de la vaina. Cuando la vaina o el tendón engrosan en un canal estrecho puede aparecer una forma estenosante, con chasquido, crepitación o sensación de bloqueo al mover el hallux.

Una rotura parcial o completa es menos habitual y se sospecha si aparece pérdida marcada de fuerza, traumatismo o discontinuidad estructural.
Ballet, carrera y actividades de impulso
El ballet es el contexto clásico porque la posición en punta exige flexión plantar extrema y fuerte trabajo del hallux. Pero el FHL también puede irritarse en corredores, saltadores, deportes con cambios de dirección y actividades laborales con impulso repetido.
La carga no debe interpretarse como única causa. La anatomía posterior, un os trigonum, el proceso de Stieda y la movilidad del tobillo pueden modificar el espacio disponible.
En danza es especialmente útil conocer en qué momento aparece el dolor: demi-pointe, pointe, plié, salto o aterrizaje no exigen lo mismo. Un dolor solo en flexión plantar máxima sugiere un componente de compresión posterior distinto de un dolor que aparece al flexionar el hallux contra resistencia en posiciones neutras. En corredores, el problema puede relacionarse más con volumen de impulso y fatiga que con rango extremo.
Síntomas: desde el tobillo posterior hasta el arco
El dolor puede localizarse detrás del maléolo medial o en la parte posterior del tobillo y seguir el trayecto hacia el arco. Suele aumentar con ponerse de puntillas, flexión del hallux contra resistencia o posiciones de máxima flexión plantar.

Un chasquido o bloqueo del dedo sugiere una alteración estenosante, aunque también hay que descartar patología de la articulación metatarsofalángica.
En algunas personas el dolor se percibe más en el arco medial que en el tobillo. Esto explica que se confunda con fascitis plantar o con túnel tarsiano. La distribución sensitiva, un Tinel neural y la respuesta al movimiento del hallux ayudan a separar estructuras, aunque ninguna maniobra aislada es definitiva.
La pérdida de fuerza verdadera, un traumatismo importante, hematoma o incapacidad súbita para flexionar el dedo obligan a descartar rotura y no deben manejarse como una simple sobrecarga.
Exploración clínica
Se palpa el tendón posteromedial y se reproduce la carga con flexión del hallux contra resistencia. Mover el dedo mientras se palpa el tendón puede revelar crepitación o un deslizamiento doloroso. También se exploran tobillo, subtalar, arco, sensibilidad y articulación del primer dedo.
La prueba no debe hacerse de forma aislada: una irritación del túnel tarsiano puede dar dolor medial parecido y un pinzamiento posterior puede coexistir con lesión del FHL.
También se compara la movilidad de la primera metatarsofalángica. Un hallux rígido puede limitar el impulso y producir dolor alrededor del primer dedo sin que el FHL sea la estructura primaria. Por el contrario, dolor al movilizar el hallux mientras se palpa el tendón detrás del tobillo aporta una conexión mecánica entre el síntoma distal y el trayecto tendinoso.
Relación con el pinzamiento posterior del tobillo
El tendón pasa justo entre estructuras óseas posteriores del astrágalo. En flexión plantar forzada, un os trigonum o un proceso de Stieda pueden reducir espacio y acompañarse de tenosinovitis del FHL. La revisión de 2025 sobre pinzamiento posterior destaca esta relación anatómica.
Sin embargo, os trigonum no significa enfermedad. Es una variante frecuente y solo adquiere importancia si coincide con síntomas y hallazgos clínicos. Para profundizar en el cuadro posterior puede consultarse pinzamiento posterior del tobillo.
Ecografía y resonancia
La ecografía permite ver líquido, engrosamiento y movimiento del tendón. Un estudio de 2025 propuso medidas de área transversal como apoyo diagnóstico, pero estos datos no convierten una cifra aislada en prueba definitiva. La resonancia muestra además hueso, os trigonum, edema y otras lesiones profundas.

La imagen se solicita cuando la exploración no basta, se sospecha lesión estructural o se está planificando una intervención.
Un punto especialmente importante es interpretar el líquido de la vaina. La presencia de líquido no equivale automáticamente a una tenosinovitis sintomática y debe compararse con el lado contrario, el grosor del tendón y el punto doloroso. La ecografía dinámica permite además observar el deslizamiento y comprobar si el hallux reproduce el conflicto.
Si la sospecha principal es ósea —os trigonum, proceso posterior del astrágalo o lesión traumática— las radiografías y, en casos seleccionados, la TAC pueden complementar el estudio.
Diagnóstico diferencial
- Pinzamiento posterior del tobillo.
- Síndrome del túnel tarsiano.
- Tendinopatía del tibial posterior.
- Dolor plantar.
- Hallux rigidus o lesión de la primera metatarsofalángica.
- Fractura por estrés o lesión osteocondral.
Tratamiento conservador
El primer paso es reducir temporalmente las posiciones o cargas que reproducen dolor, especialmente flexión plantar extrema y trabajo repetido de puntas. Se mantiene actividad alternativa y se corrigen factores de calzado. Una inmovilización breve puede ser útil en cuadros muy irritables.
La analgesia se individualiza. El objetivo no es «apagar» el dolor para seguir con la misma sobrecarga, sino crear una ventana para recuperar capacidad del tendón.
En deportistas o bailarines se puede conservar parte del entrenamiento modificando rango, volumen y frecuencia. Mantener acondicionamiento sin repetir el gesto provocador suele ser preferible a parar por completo y después intentar volver directamente al nivel previo. El calzado, la rigidez de la zapatilla o la técnica de apoyo se revisan cuando son claramente relevantes para los síntomas.
Rehabilitación por criterios, no por semanas fijas
Se inicia con movilidad tolerable de tobillo y hallux y progresivamente se añade fuerza del dedo, pantorrilla y musculatura del pie. La carga avanza hacia elevaciones de talón, equilibrio, marcha rápida, carrera, saltos o trabajo de puntas según la actividad objetivo.












Los estiramientos no deben forzarse si reproducen compresión posterior. En un bailarín, lograr movilidad máxima no es el único objetivo: hay que controlar la carga en el rango extremo.
Infiltraciones: utilidad selectiva
Una infiltración guiada puede tener valor diagnóstico o terapéutico en casos seleccionados, pero debe evitarse la inyección intratendinosa y no sustituye la corrección de una causa mecánica persistente. La evidencia específica sobre biológicos es insuficiente para recomendarlos de rutina.
Cirugía en tenosinovitis estenosante o lesión mecánica persistente
Cuando persisten dolor, bloqueo o limitación pese a un tratamiento conservador adecuado, puede plantearse liberación de la vaina, sinovectomía o tenólisis. Si coexiste un pinzamiento posterior, la cirugía puede abordar os trigonum o proceso de Stieda y revisar el FHL en el mismo procedimiento.
La técnica abierta o endoscópica depende de anatomía y experiencia. La evidencia disponible sigue compuesta en gran parte por series clínicas, por lo que no debe prometerse un tiempo universal de recuperación.
Retorno a carrera, saltos o danza
La progresión final exige tolerar elevaciones de talón, marcha rápida y tareas específicas sin reacción mantenida. Después se reintroducen carrera y saltos y, en bailarines, relevé y trabajo de puntas de forma escalonada.
Una respuesta aceptable significa que el dolor durante la tarea es controlable, la técnica no se deteriora de forma marcada y los síntomas recuperan su nivel previo en un intervalo razonable después de la carga. Si al día siguiente aparece una reagudización clara y sostenida, se reduce volumen o rango antes de volver a progresar.






El criterio final es recuperar la demanda real de la actividad, no únicamente alcanzar un rango de movimiento sin dolor en consulta.
Fuentes y evidencia consultada
Preguntas frecuentes
¿Dónde duele el flexor largo del dedo gordo?
Puede doler detrás del tobillo, en la región posteromedial, bajo el sustentaculum tali o hacia el arco y el dedo gordo. La localización depende del tramo afectado, por lo que puede confundirse con pinzamiento posterior, túnel tarsiano o dolor plantar.
¿Por qué se relaciona con ballet y trabajo de puntas?
El tendón pasa por un canal estrecho detrás del astrágalo y soporta cargas altas durante flexión plantar extrema y empuje del dedo gordo. El ballet es un contexto clásico, pero la lesión también aparece en corredores, deportes de salto y personas no deportistas.
¿La presencia de líquido alrededor del tendón confirma tenosinovitis?
No siempre. Puede existir cierta cantidad de líquido o comunicación con otras articulaciones y el hallazgo debe concordar con dolor y exploración. La ecografía dinámica y la resonancia ayudan cuando el diagnóstico no está claro.
¿Cuándo se plantea una liberación quirúrgica?
Se considera en tenosinovitis estenosante, bloqueo o dolor persistente con una lesión mecánica bien identificada después de tratamiento conservador. También puede tratarse durante cirugía de pinzamiento posterior si el tendón está afectado. La indicación es individualizada.