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Dr. Arturo Mahiques

El nervio sural es un nervio cutáneo sensitivo que recorre la pantorrilla y llega al tobillo y al borde lateral del pie. Puede lesionarse por traumatismo, esguince, cirugía, cicatrices, compresión externa, masas o enfermedades de nervios periféricos. Como no inerva músculos, una lesión aislada produce dolor y alteraciones de sensibilidad, pero no debería causar debilidad ni pie caído.

Su anatomía es especialmente variable: puede formarse mediante distintas combinaciones de ramas procedentes de los nervios tibial y peroneo común. Esa variabilidad importa en ecografía, cirugía y estudios de conducción. En cambio, su trayecto distal detrás del maléolo lateral es relativamente constante y constituye una referencia práctica para localizarlo.

Anatomía del nervio sural y por qué varía tanto

En el patrón clásico, una rama cutánea sural medial procedente del tibial se une a una rama comunicante relacionada con el peroneo común. Sin embargo, el metaanálisis anatómico de 2023 confirmó múltiples patrones de formación. En algunas personas domina una sola rama y la unión puede producirse a alturas muy diferentes.

Anatomía y trayecto del nervio sural por la pantorrilla hacia el tobillo lateral
El nervio sural es superficial y sensitivo; su formación proximal es variable y su trayecto distal es más predecible.

Distalmente acompaña con frecuencia a la vena safena menor, se aproxima al borde lateral del tendón de Aquiles y pasa detrás del maléolo lateral para distribuirse por el talón posterolateral y el borde lateral del pie. Esta proximidad a piel, venas, tendón y abordajes quirúrgicos explica parte de su vulnerabilidad.

Zonas vulnerables y mecanismos de lesión

No existe un único «túnel sural». La neuropatía puede aparecer en diferentes segmentos y el mecanismo suele ser más importante que memorizar un punto de compresión.

  • Pantorrilla: traumatismos, hematomas, cicatrices o atrapamiento fascial poco frecuente.
  • Zona posterolateral del Aquiles: cirugía, reparación percutánea, fibrosis o traumatismo.
  • Región retromaleolar lateral: presión de botas, cicatriz, esguince o cirugía.
  • Calcáneo y retropié: abordajes quirúrgicos, fracturas y fijaciones.
  • Borde lateral del pie: traumatismo o lesión de ramas terminales.
  • Compresión por masas, gangliones o tumores de vaina nerviosa en casos poco frecuentes.

Causas: trauma, cirugía, cicatriz y compresión

La revisión ecográfica de 2025 resume un espectro amplio: lesiones traumáticas, iatrogénicas, compresivas, tumorales y asociadas a enfermedad articular. En la práctica, los antecedentes de esguince lateral, cirugía del Aquiles, fractura de calcáneo o cirugía de tobillo son especialmente relevantes.

Tras cirugía no debe suponerse que toda parestesia es un «atrapamiento». La lesión puede ser neuropraxia, tracción, adherencia a la cicatriz, neuroma, sección parcial o completa. Una serie de 2026 sobre lesiones iatrogénicas encontró el tobillo como localización predominante y mostró que neuroma y atrapamiento eran hallazgos frecuentes en imagen; también recordó que la resolución completa no está garantizada incluso después de cirugía.

Síntomas y territorio sensitivo

El cuadro típico incluye quemazón, descargas, hormigueo, adormecimiento o hipersensibilidad en la cara posterolateral distal de la pierna, detrás del maléolo lateral y borde externo del pie. El territorio exacto cambia con la anatomía individual y con la rama lesionada.

Distribución orientativa del dolor y alteración sensitiva del nervio sural
Los síntomas son sensitivos; la aparición de déficit motor obliga a buscar otra lesión neurológica.

Una cicatriz puede ser extraordinariamente sensible al roce del calcetín o del calzado. En otros casos predomina anestesia sin dolor. La intensidad de la molestia no indica por sí sola la gravedad anatómica: un pequeño neuroma puede doler mucho y una lesión más extensa puede producir sobre todo pérdida sensitiva.

Exploración: seguir el nervio y comprobar que el problema sea sensitivo

Se cartografía sensibilidad y alodinia, se palpa suavemente el trayecto y se revisan cicatrices, edema y zonas de presión del calzado. Un Tinel o la reproducción de parestesias sobre un punto concreto puede ayudar a localizar, pero no es una prueba confirmatoria aislada.

También se exploran fuerza de eversores, dorsiflexores y flexores plantares, reflejo aquíleo, tendón de Aquiles, peroneos, articulación subtalar y estabilidad lateral. Si existe debilidad, el cuadro deja de encajar con una neuropatía sural pura y debe ampliarse el estudio.

Diagnóstico diferencial del dolor posterolateral de tobillo y pie

OrigenPistas orientativas
Neuropatía suralDolor/parestesias superficiales en territorio sural, sin debilidad; posible cicatriz o punto neural.
Neuropatía peronea comúnPuede producir debilidad de dorsiflexión/eversión y territorio sensitivo más amplio.
Radiculopatía S1Dolor radicular, posible déficit de flexión plantar o reflejo aquíleo y distribución no limitada al sural.
Patología del AquilesDolor tendinoso con carga y palpación del tendón, sin parestesias cutáneas típicas.
Tendones peroneosDolor mecánico retromaleolar/lateral con carga o resistencia, sin pérdida sensitiva neural.
Inestabilidad lateral de tobilloEpisodios de fallo, esguinces y dolor ligamentario; puede coexistir con irritación neural.

Ecografía y resonancia: ver el nervio y la causa

La ecografía de alta resolución es especialmente apropiada para el sural por su localización superficial. Permite seguirlo a lo largo de la pantorrilla distal, identificar su relación con la vena safena menor y valorar calibre, fascículos, discontinuidad, neuroma, adherencia a cicatriz, masas y compresión dinámica.

La revisión de 2025 destaca sus ventajas, pero también sus limitaciones: no siempre se visualiza igual de bien en todos los pacientes y la ecografía no muestra todos los cambios musculares o profundos. La RM y la neurografía por RM pueden complementar el estudio ante masa, lesión profunda, anatomía compleja o necesidad de evaluar tejidos vecinos.

Electrodiagnóstico: qué puede y qué no puede demostrar

La conducción sensitiva del sural es una prueba habitual en neurofisiología y resulta muy útil para valorar neuropatías periféricas generalizadas. En una lesión focal puede mostrar reducción o ausencia de respuesta, asimetría o alteración de conducción según el nivel y la técnica. Sin embargo, la amplitud depende de edad, temperatura, anatomía y factores técnicos.

El EMG de músculos no «mide» directamente un nervio sural aislado porque este no tiene ramas motoras; su valor está en buscar lesiones más proximales o de otros nervios. Una respuesta sural anormal tampoco demuestra automáticamente un atrapamiento focal si existe polineuropatía.

Tratamiento conservador dirigido a la causa

El primer objetivo es retirar el mecanismo irritativo cuando existe: ajustar botas u ortesis, evitar presión mantenida, tratar una cicatriz dolorosa, recuperar movilidad tras esguince y abordar patología de Aquiles o peroneos coexistente. El reposo absoluto prolongado rara vez es necesario.

  • Desensibilización progresiva ante alodinia.
  • Movilidad de tobillo y pie dentro de tolerancia.
  • Trabajo de cicatriz sin fricción agresiva directa sobre un nervio irritable.
  • Fortalecimiento y propiocepción si existe inestabilidad de tobillo asociada.
  • Tratamiento farmacológico del dolor neuropático cuando está indicado.
  • Neurodinamia suave y progresiva si no exacerba los síntomas.

Bloqueos, hidrodissección y cirugía

Un bloqueo anestésico ecoguiado puede ayudar a determinar cuánto participa el sural en el dolor, aunque la respuesta debe interpretarse con cautela. La hidrodissección se ha comunicado en casos de atrapamiento por cicatriz y en 2026 se publicó otro caso con buena respuesta tras lesión; estos datos son interesantes, pero no sustituyen ensayos comparativos y no justifican presentarla como cura general.

La cirugía se valora cuando existe neuroma, atrapamiento cicatricial focal, masa, lesión estructural o dolor incapacitante persistente con localización convincente. Puede incluir neurolisis, liberación de cicatriz, tratamiento de neuroma o reparación/reconstrucción si hay discontinuidad. La técnica debe adaptarse al problema real, no solo al nombre de «neuropatía sural».

Rehabilitación y retorno a calzado, trabajo o deporte

La progresión se basa en tolerancia al calzado, marcha, carrera, cambios de dirección y tareas laborales. En un deportista tras esguince se recuperan estabilidad y control del tobillo además de la sensibilidad neural. Tras una cirugía del Aquiles o calcáneo, la carga debe respetar también la reparación ortopédica.

Si predomina anestesia, conviene proteger la piel de fricción o heridas inadvertidas. Si predomina alodinia, la exposición gradual a tejidos, calcetines y calzado suele ser más útil que evitar todo contacto indefinidamente.

Cuándo ampliar el estudio o buscar atención rápida

Pie caído, debilidad progresiva, pérdida del reflejo aquíleo, síntomas bilaterales o en varios nervios, úlceras sensitivas o una masa creciente requieren un estudio más amplio. Dolor agudo de pantorrilla con hinchazón, calor o falta de aire no debe atribuirse a un nervio sin descartar causas vasculares potencialmente urgentes.

Fuentes y evidencia consultada

Preguntas frecuentes

¿La neuropatía del nervio sural puede producir pie caído?

No. El sural es un nervio sensitivo y una lesión aislada no causa debilidad muscular. Si existe pie caído o pérdida de fuerza hay que estudiar otros nervios, especialmente peroneo común, raíces lumbosacras o nervio ciático.

¿El nervio sural puede lesionarse después de una operación de tobillo o Aquiles?

Sí. Su trayecto superficial lo hace vulnerable en procedimientos del tendón de Aquiles, calcáneo, tobillo y retropié. Puede existir neuropraxia, atrapamiento en cicatriz, neuroma o, menos veces, lesión parcial o completa.

¿Una ecografía normal descarta una neuropatía sural?

No de forma absoluta. La ecografía puede mostrar calibre, fascículos, cicatriz, neuroma o masas, pero depende del segmento, del equipo y de la experiencia. Se interpreta junto con exploración, estudios de conducción y, si procede, RM o neurografía.

¿La hidrodissección cura el atrapamiento del nervio sural?

No puede afirmarse como tratamiento universal. Existen casos publicados con mejoría cuando se identifica una adherencia o atrapamiento focal, pero la evidencia comparativa es limitada. Antes hay que definir la causa y valorar alternativas conservadoras o quirúrgicas según el tipo de lesión.