Saltar al contenido principal
🦴 www.cto-am.com
Dr. Arturo Mahiques

Lesión ligamentosa frente a inestabilidad

Una lesión del ligamento escafolunar describe daño anatómico. La inestabilidad escafolunar describe la consecuencia mecánica: escafoides y semilunar dejan de mantener una relación coordinada durante carga y movimiento. Una lesión parcial puede existir sin diástasis en una radiografía convencional.

Separar ambos conceptos evita dos errores: asumir que toda señal de RM equivale a una muñeca inestable y, al contrario, descartar inestabilidad porque una imagen estática parece normal.

Biomecánica y estabilizadores secundarios

El escafoides tiende a flexionarse mientras el semilunar recibe fuerzas diferentes. El ligamento escafolunar no trabaja solo: los estabilizadores extrínsecos dorsales y volares ayudan a mantener el control de la fila proximal. Cuando falla el complejo de forma progresiva, aumenta la separación, cambia la rotación del escafoides y puede aparecer mala alineación del semilunar.

Los conceptos actuales subrayan que el tratamiento no debe fijarse únicamente en “cerrar el espacio” escafolunar. Hay que entender qué componentes siguen funcionales, qué parte del complejo es reparable y si la cinemática todavía puede reducirse.

Alteración de la relación biomecánica entre escafoides y semilunar

Predinámica, dinámica y estática

En una fase predinámica puede existir lesión con radiografías normales. En la dinámica, la separación o la mala alineación se manifiestan bajo carga, movimiento o proyecciones de estrés. En la estática, la deformidad ya se observa sin maniobras especiales.

Para planificar tratamiento se añaden variables más útiles que una etiqueta aislada: tiempo desde la lesión, reparabilidad, reducibilidad, estado de estabilizadores secundarios y cartílago. Una muñeca reducible y sin artrosis tiene opciones diferentes de una deformidad fija con degeneración.

DISI, SLAC y progresión

DISI describe un patrón en el que el semilunar se inclina dorsalmente en una alteración de la fila proximal. Debe medirse en una radiografía lateral técnicamente correcta y no diagnosticarse a partir de una pequeña variación angular aislada.

Con carga anormal mantenida, algunas muñecas desarrollan SLAC, un patrón progresivo de artrosis. La historia natural no es uniforme: no puede prometerse que una reconstrucción evite la artrosis ni afirmar que toda inestabilidad evolucionará a SLAC en un plazo concreto. La revisión sistemática de 2025 sobre artritis después de distintos tratamientos confirma la gran heterogeneidad de resultados.

Radiografía con separación y mala alineación escafolunar

Síntomas y demanda funcional

Dolor dorsal con apoyo, menor fuerza de prensión, chasquido o sensación de fallo al extender la muñeca son síntomas frecuentes. Flexiones, herramientas, deportes de carga sobre la mano y levantar peso pueden hacer visible una inestabilidad dinámica que molesta poco en reposo.

La intensidad del dolor no permite saber el estadio. También existen hallazgos radiográficos en personas poco sintomáticas. La decisión debe relacionar anatomía con demanda: un trabajador manual y una persona con actividades de baja carga pueden tolerar de forma distinta la misma alteración.

Diagnóstico e imagen: cada prueba responde a una pregunta

La historia, localización del dolor, resalte, fuerza y test de Watson orientan, pero ninguna maniobra aislada confirma o gradúa toda la lesión. Las radiografías convencionales analizan intervalo y alineación; vistas de estrés o puño cerrado y fluoroscopia pueden revelar alteraciones dinámicas.

RM, artro-RM y artro-TC muestran ligamentos y cartílago con sensibilidad variable. Las técnicas dinámicas avanzadas, como TAC 4D o RM en tiempo real, son prometedoras pero no están disponibles de forma rutinaria. Una RM normal no debe cerrar el diagnóstico si la clínica y la mecánica siguen siendo sospechosas.

Qué aporta la artroscopia

La artroscopia permite inspeccionar directamente el complejo escafolunar, estabilizadores asociados, reducibilidad y superficies de cartílago. Sigue siendo una referencia para confirmación y estadificación cuando conocer esos datos cambia el tratamiento.

No debe convertirse en una prueba de cribado invasiva para cualquier dolor de muñeca. Su valor es máximo cuando el diagnóstico no está resuelto con pruebas menos invasivas o cuando se contempla una intervención y la información artroscópica modifica la estrategia.

Tratamiento conservador

En síntomas tolerables, lesiones parciales o pacientes sin progresión clara pueden utilizarse modificación de carga, ortesis temporal, analgesia cuando está indicada y rehabilitación. El objetivo es mejorar control neuromuscular y tolerancia funcional; no se afirma que el ejercicio vuelva a unir un ligamento completamente roto.

La respuesta clínica, la demanda y la estabilidad guían la continuidad. Un hallazgo radiográfico por sí solo no obliga a reconstrucción si la función es buena y no existe deterioro relevante.

Cirugía según fase, reducibilidad y cartílago

Las lesiones recientes seleccionadas pueden ser reparables. En inestabilidad crónica sin artrosis se utilizan diversas reconstrucciones, tenodesis y estabilizaciones, pero la literatura sigue sin identificar una técnica claramente superior para todos los casos. En 2026, una revisión de técnicas para lesiones crónicas de alto grado volvió a destacar la heterogeneidad de estudios y la ausencia de un ganador universal.

Cuando aparece artrosis SLAC, las opciones cambian hacia procedimientos de rescate según las superficies conservadas, como carpectomía de fila proximal o artrodesis parcial. El objetivo deja de ser reconstruir un ligamento aislado y pasa a equilibrar dolor, estabilidad, movilidad y demanda.

Rehabilitación y pronóstico

Después de una reparación o reconstrucción, protección, inicio de movilidad y carga dependen de la técnica. Más adelante se trabajan movilidad segura, propiocepción, control muscular y fuerza. El movimiento en “dart thrower” puede usarse en protocolos seleccionados por su menor demanda escafolunar relativa, pero no debe iniciarse de forma automática.

Dolor y función pueden mejorar sin normalizar radiografías. También pueden persistir rigidez o debilidad. El pronóstico depende de cronicidad, reducibilidad, cartílago, demanda y procedimiento, y debe explicarse con incertidumbre realista.

Preguntas frecuentes

¿Lesión ligamentosa e inestabilidad escafolunar son iguales?

No exactamente. La lesión describe el daño anatómico; la inestabilidad describe la pérdida de control mecánico. Puede existir lesión del ligamento sin separación visible en reposo.

¿Qué diferencia hay entre inestabilidad dinámica y estática?

En la dinámica, la alteración aparece con carga, estrés o movimiento. En la estática, la mala alineación ya es visible en radiografías convencionales.

¿Qué significa DISI?

Es un patrón de mala alineación en el que el semilunar se inclina dorsalmente. Debe interpretarse con la calidad de la radiografía, el resto de ángulos y la situación clínica.

¿Toda inestabilidad termina en SLAC?

No. La progresión es variable y no puede predecirse con exactitud. SLAC describe un patrón de artrosis ya establecido, no una consecuencia inevitable a corto plazo.

¿Una resonancia normal descarta una lesión escafolunar?

No siempre. La sensibilidad depende de la técnica, la lesión puede ser parcial o dinámica y el diagnóstico debe integrar clínica, radiografías y, cuando cambia decisiones, estudios dinámicos o artroscopia.

¿Existe una reconstrucción quirúrgica claramente superior?

No. En inestabilidad crónica se han descrito muchas técnicas y la literatura reciente sigue mostrando heterogeneidad. La elección depende de reparabilidad, reducibilidad, estabilizadores secundarios, cartílago y demanda funcional.