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Dr. Arturo Mahiques

El pinzamiento femoroacetabular, también llamado choque femoroacetabular, es un conflicto mecánico entre la cabeza-cuello femoral y el borde acetabular. Puede producir dolor inguinal, rigidez y limitación funcional, especialmente en movimientos de flexión, aducción y rotación interna de la cadera.

Qué es el pinzamiento femoroacetabular

El pinzamiento femoroacetabular (FAI, del inglés femoroacetabular impingement), también llamado choque femoroacetabular, es un conflicto mecánico entre la cabeza-cuello femoral y el borde acetabular. Este roce anormal aparece sobre todo en ciertos rangos de movimiento, especialmente en flexión, aducción y rotación interna, y puede lesionar progresivamente el labrum y el cartílago articular.

No todas las personas con morfología ósea predisponente tienen dolor. Para hablar de síndrome de pinzamiento femoroacetabular debe existir correlación entre síntomas, signos clínicos y hallazgos en imagen.

Pinzamiento femoroacetabular

Anatomía y biomecánica

La cadera funciona como una articulación de bola y cavidad entre la cabeza femoral y el acetábulo. Para que el movimiento sea fluido, la cabeza femoral debe ser esférica, el cuello femoral debe despejar adecuadamente el borde acetabular y el acetábulo debe ofrecer una cobertura equilibrada.

Cuando existe una prominencia en la unión cabeza-cuello femoral o un exceso de cobertura acetabular, el espacio entre ambas estructuras disminuye. En actividades como sentarse profundo, agacharse, chutar, pivotar o practicar deportes con gran amplitud de cadera, aparece el conflicto mecánico repetido.

Tipos de pinzamiento: CAM, PINCER y mixto

Tipo CAM

En el tipo CAM existe una pérdida de la concavidad normal en la unión entre la cabeza y el cuello femoral. La cabeza no gira con suavidad dentro del acetábulo y la prominencia ósea impacta sobre el cartílago y el labrum, sobre todo en la región anterosuperior.

Tipo PINCER

En el tipo PINCER el problema principal está en el acetábulo, que presenta una cobertura excesiva o anómala sobre la cabeza femoral. El labrum puede quedar comprimido entre el borde acetabular y el cuello del fémur.

Tipo mixto

Es la forma más frecuente. Combina alteraciones tipo CAM y PINCER en el mismo paciente, por lo que el conflicto es doble y puede favorecer un daño más progresivo del labrum y del cartílago.

Pinzamiento femoroacetabular mixto

Causas y factores predisponentes

  • Morfología ósea predisponente en la unión cabeza-cuello femoral.
  • Sobrecobertura acetabular focal o global.
  • Alteraciones del desarrollo de la cadera.
  • Práctica deportiva intensa en edades de crecimiento, en algunos casos.
  • Hipermovilidad o gestos repetidos con flexión profunda de cadera.
  • Antecedentes de dolor de cadera, rigidez o patología intraarticular previa.

Algunas personas tienen morfología CAM o PINCER sin síntomas. El diagnóstico de síndrome de pinzamiento requiere que esa morfología tenga una traducción clínica real.

Síntomas

  • Dolor profundo en la ingle.
  • Molestias al sentarse mucho tiempo, agacharse o hacer sentadilla.
  • Dolor con giros, cambios de dirección o deporte.
  • Rigidez de cadera y pérdida de movilidad.
  • Sensación de tope, bloqueo, chasquido o atrapamiento.
  • En algunos casos, dolor en cara lateral de cadera, nalga o muslo.

Exploración física

La exploración suele mostrar dolor con maniobras de conflicto y cierta limitación del rango articular, sobre todo de la flexión y la rotación interna.

Pruebas clínicas útiles

  • FADIR: flexión, aducción y rotación interna. Es una de las maniobras más características para reproducir el dolor anterior de cadera.
  • FABER: flexión, abducción y rotación externa. Puede provocar dolor inguinal o ayudar en el diagnóstico diferencial.
  • Prueba de McCarthy: orienta hacia afectación intraarticular.
  • Valoración de la marcha, control pélvico y fuerza de glúteos y estabilizadores.

Pruebas de imagen

El estudio por imagen es clave para confirmar la morfología de conflicto y valorar si existe daño asociado del labrum o del cartílago.

  • Radiografía: permite detectar deformidad CAM, sobrecobertura acetabular, retroversión, pinzamiento y otras variantes óseas.
  • Resonancia magnética: ayuda a estudiar el labrum, el cartílago y la médula ósea.
  • Artro-resonancia magnética: es especialmente útil cuando se sospecha una lesión del labrum acetabular.
  • Tomografía computarizada: puede ser útil para valorar con más detalle la anatomía ósea en casos seleccionados.
Artro resonancia en lesión del labrum y pinzamiento femoroacetabular
Artro-resonancia magnética de cadera que muestra una lesión del labrum acetabular.

Relación con la lesión del labrum

El labrum acetabular actúa como sello periférico y contribuye a la estabilidad y distribución de cargas de la cadera. En el pinzamiento femoroacetabular, el roce repetido puede provocar lesión o rotura del labrum, especialmente en la zona anterosuperior.

Por eso, muchos pacientes con pinzamiento consultan no solo por dolor, sino también por chasquidos, enganches o sensación de atrapamiento. El pinzamiento y la lesión del labrum están muy relacionados, pero no son exactamente lo mismo, y conviene tratarlos como páginas diferentes aunque enlazadas entre sí.

Tratamiento

Tratamiento conservador

  • Modificar actividades que provoquen conflicto repetido.
  • Fisioterapia orientada a movilidad útil, control lumbopélvico y fortalecimiento de glúteos.
  • Mejorar la técnica deportiva o los patrones de movimiento si están alterados.
  • Analgesia o antiinflamatorios si están indicados.
  • En algunos casos, infiltración diagnóstica o terapéutica.

Puede ampliarse esta parte en la guía de rehabilitación de cadera, especialmente si predomina el componente mecánico, deportivo o de control lumbopélvico.

Tratamiento quirúrgico

Se plantea cuando persisten síntomas importantes a pesar de un tratamiento conservador bien hecho y existe correlación clara entre clínica, exploración e imagen.

  • Osteoplastia femoral para corregir el componente CAM.
  • Acetabuloplastia o corrección del componente PINCER.
  • Tratamiento artroscópico del labrum y del cartílago cuando procede.

Pronóstico

El pronóstico depende de la intensidad de los síntomas, del grado de lesión del labrum y del cartílago y del tiempo de evolución. En fases iniciales o moderadas, muchos pacientes mejoran con un tratamiento bien orientado. Cuando ya existe daño intraarticular importante, el pronóstico depende más del estado estructural de la cadera que del conflicto óseo aislado.