Pinzamiento femoroacetabular
El pinzamiento femoroacetabular, también llamado choque femoroacetabular, es un conflicto mecánico entre la cabeza-cuello femoral y el borde acetabular. Puede producir dolor inguinal, rigidez y limitación funcional, especialmente en movimientos de flexión, aducción y rotación interna de la cadera.
Índice de contenidos
Qué es el pinzamiento femoroacetabular
El pinzamiento femoroacetabular (FAI, del inglés femoroacetabular impingement), también llamado choque femoroacetabular, es un conflicto mecánico entre la cabeza-cuello femoral y el borde acetabular. Este roce anormal aparece sobre todo en ciertos rangos de movimiento, especialmente en flexión, aducción y rotación interna, y puede lesionar progresivamente el labrum y el cartílago articular.
No todas las personas con morfología ósea predisponente tienen dolor. Para hablar de síndrome de pinzamiento femoroacetabular debe existir correlación entre síntomas, signos clínicos y hallazgos en imagen.
Anatomía y biomecánica
La cadera funciona como una articulación de bola y cavidad entre la cabeza femoral y el acetábulo. Para que el movimiento sea fluido, la cabeza femoral debe ser esférica, el cuello femoral debe despejar adecuadamente el borde acetabular y el acetábulo debe ofrecer una cobertura equilibrada.
Cuando existe una prominencia en la unión cabeza-cuello femoral o un exceso de cobertura acetabular, el espacio entre ambas estructuras disminuye. En actividades como sentarse profundo, agacharse, chutar, pivotar o practicar deportes con gran amplitud de cadera, aparece el conflicto mecánico repetido.
Tipos de pinzamiento: CAM, PINCER y mixto
Tipo CAM
En el tipo CAM existe una pérdida de la concavidad normal en la unión entre la cabeza y el cuello femoral. La cabeza no gira con suavidad dentro del acetábulo y la prominencia ósea impacta sobre el cartílago y el labrum, sobre todo en la región anterosuperior.
Tipo PINCER
En el tipo PINCER el problema principal está en el acetábulo, que presenta una cobertura excesiva o anómala sobre la cabeza femoral. El labrum puede quedar comprimido entre el borde acetabular y el cuello del fémur.
Tipo mixto
Es la forma más frecuente. Combina alteraciones tipo CAM y PINCER en el mismo paciente, por lo que el conflicto es doble y puede favorecer un daño más progresivo del labrum y del cartílago.
Causas y factores predisponentes
- Morfología ósea predisponente en la unión cabeza-cuello femoral.
- Sobrecobertura acetabular focal o global.
- Alteraciones del desarrollo de la cadera.
- Práctica deportiva intensa en edades de crecimiento, en algunos casos.
- Hipermovilidad o gestos repetidos con flexión profunda de cadera.
- Antecedentes de dolor de cadera, rigidez o patología intraarticular previa.
Algunas personas tienen morfología CAM o PINCER sin síntomas. El diagnóstico de síndrome de pinzamiento requiere que esa morfología tenga una traducción clínica real.
Síntomas
- Dolor profundo en la ingle.
- Molestias al sentarse mucho tiempo, agacharse o hacer sentadilla.
- Dolor con giros, cambios de dirección o deporte.
- Rigidez de cadera y pérdida de movilidad.
- Sensación de tope, bloqueo, chasquido o atrapamiento.
- En algunos casos, dolor en cara lateral de cadera, nalga o muslo.
Exploración física
La exploración suele mostrar dolor con maniobras de conflicto y cierta limitación del rango articular, sobre todo de la flexión y la rotación interna.
Pruebas clínicas útiles
- FADIR: flexión, aducción y rotación interna. Es una de las maniobras más características para reproducir el dolor anterior de cadera.
- FABER: flexión, abducción y rotación externa. Puede provocar dolor inguinal o ayudar en el diagnóstico diferencial.
- Prueba de McCarthy: orienta hacia afectación intraarticular.
- Valoración de la marcha, control pélvico y fuerza de glúteos y estabilizadores.
Pruebas de imagen
El estudio por imagen es clave para confirmar la morfología de conflicto y valorar si existe daño asociado del labrum o del cartílago.
- Radiografía: permite detectar deformidad CAM, sobrecobertura acetabular, retroversión, pinzamiento y otras variantes óseas.
- Resonancia magnética: ayuda a estudiar el labrum, el cartílago y la médula ósea.
- Artro-resonancia magnética: es especialmente útil cuando se sospecha una lesión del labrum acetabular.
- Tomografía computarizada: puede ser útil para valorar con más detalle la anatomía ósea en casos seleccionados.
Relación con la lesión del labrum
El labrum acetabular actúa como sello periférico y contribuye a la estabilidad y distribución de cargas de la cadera. En el pinzamiento femoroacetabular, el roce repetido puede provocar lesión o rotura del labrum, especialmente en la zona anterosuperior.
Por eso, muchos pacientes con pinzamiento consultan no solo por dolor, sino también por chasquidos, enganches o sensación de atrapamiento. El pinzamiento y la lesión del labrum están muy relacionados, pero no son exactamente lo mismo, y conviene tratarlos como páginas diferentes aunque enlazadas entre sí.
Tratamiento
Tratamiento conservador
- Modificar actividades que provoquen conflicto repetido.
- Fisioterapia orientada a movilidad útil, control lumbopélvico y fortalecimiento de glúteos.
- Mejorar la técnica deportiva o los patrones de movimiento si están alterados.
- Analgesia o antiinflamatorios si están indicados.
- En algunos casos, infiltración diagnóstica o terapéutica.
Puede ampliarse esta parte en la guía de rehabilitación de cadera, especialmente si predomina el componente mecánico, deportivo o de control lumbopélvico.
Tratamiento quirúrgico
Se plantea cuando persisten síntomas importantes a pesar de un tratamiento conservador bien hecho y existe correlación clara entre clínica, exploración e imagen.
- Osteoplastia femoral para corregir el componente CAM.
- Acetabuloplastia o corrección del componente PINCER.
- Tratamiento artroscópico del labrum y del cartílago cuando procede.
Pronóstico
El pronóstico depende de la intensidad de los síntomas, del grado de lesión del labrum y del cartílago y del tiempo de evolución. En fases iniciales o moderadas, muchos pacientes mejoran con un tratamiento bien orientado. Cuando ya existe daño intraarticular importante, el pronóstico depende más del estado estructural de la cadera que del conflicto óseo aislado.