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Dr. Arturo Mahiques

El síndrome de pinzamiento femoroacetabular (FAI syndrome o FAIS) es un trastorno clínico relacionado con el movimiento en el que existen síntomas, signos clínicos y hallazgos de imagen compatibles. Esta definición es importante: encontrar una morfología CAM o una mayor cobertura acetabular en una radiografía no basta para diagnosticar un síndrome en una persona sin síntomas.

El dolor suele sentirse en la ingle o región anterior de la cadera y puede aparecer con flexión, giros, deporte o sedestación prolongada. El objetivo del diagnóstico es establecer si la articulación explica realmente los síntomas y diferenciar el FAIS de lesión labral, displasia, artrosis, tendinopatías, lesión ósea por estrés u otras causas de dolor inguinal.

Qué es y qué no es el síndrome femoroacetabular

Esquema del síndrome de pinzamiento femoroacetabular
El diagnóstico no se basa en la forma ósea aislada: requiere síntomas y signos clínicos concordantes.

El consenso internacional de Warwick propuso separar la morfología de la enfermedad clínica. Una persona puede tener una prominencia CAM o determinada cobertura acetabular y llevar una vida activa sin dolor. En ese caso se describe la morfología, no un “pinzamiento asintomático”.

Para diagnosticar FAIS deben integrarse tres componentes:

  • Síntomas: dolor relacionado con movimiento o posición y limitación relevante para la persona.
  • Signos clínicos: reproducción del dolor habitual y/o limitaciones compatibles en una exploración completa.
  • Imagen: morfología y hallazgos que encajan con la hipótesis clínica, valorando también artrosis, displasia y otras causas.

Esta forma de diagnosticar reduce dos errores: operar una radiografía sin síntomas y, en el extremo contrario, atribuir cualquier dolor inguinal a “músculo” sin estudiar una posible causa intraarticular.

Morfología CAM, PINCER y combinada

Morfología CAM

Existe una menor concavidad o una prominencia en la unión cabeza-cuello femoral. En determinados movimientos puede aumentar el contacto con el reborde acetabular. El tamaño de una medición radiográfica ayuda a describir la anatomía, pero no establece por sí solo si esa anatomía es dolorosa.

Morfología PINCER

Se utiliza para describir una cobertura acetabular aumentada o una orientación que puede favorecer contacto del cuello femoral con el borde acetabular. Su interpretación exige especial cuidado porque los signos radiográficos dependen de la técnica, la posición pélvica y el patrón real de cobertura.

Combinación de rasgos

Una misma cadera puede mostrar rasgos femorales y acetabulares. En vez de asumir que la combinación implica enfermedad más grave, debe estudiarse si existe correlación con el dolor, daño condrolabral y las demandas funcionales.

Morfologías CAM y PINCER en la cadera

La morfología puede desarrollarse durante el crecimiento y se observa con mayor frecuencia en algunos deportes de alta carga. Eso no significa que el ejercicio adulto “cree” por sí solo el síndrome ni que toda persona deportista con CAM vaya a desarrollar artrosis.

Síntomas y limitaciones funcionales

El síntoma principal es dolor relacionado con una postura o movimiento. La ingle es la localización clásica, pero puede sentirse en la parte anterior o lateral de la cadera, muslo, nalga o incluso alrededor de la rodilla.

  • Dolor al agacharse, hacer sentadilla profunda o llevar la rodilla hacia el tronco.
  • Molestias con giros, cambios de dirección, carrera, golpeo o deportes de gran movilidad.
  • Dolor tras estar sentado mucho tiempo o en posiciones de flexión sostenida.
  • Rigidez o sensación de pérdida de movilidad.
  • Chasquidos, enganches o bloqueo, que también pueden aparecer en otras patologías.

La intensidad de los síntomas no se deduce del tamaño del CAM ni de una sola medición radiográfica. Para decidir tratamiento importa más cómo limita la vida diaria, el entrenamiento o el trabajo y qué otros tejidos están afectados.

Exploración: FADIR y otras pruebas

La exploración incluye marcha, movilidad, fuerza, control funcional y pruebas provocativas. El consenso de Warwick destaca que el diagnóstico no depende de un único signo.

FADIR

La flexión, aducción y rotación interna intenta reproducir el dolor habitual. Es una maniobra sensible pero poco específica: un resultado positivo puede aparecer en otras causas de dolor intraarticular o regional. Por tanto, “FADIR positivo = pinzamiento” es una simplificación incorrecta.

FABER y movilidad

FABER puede aportar información sobre movilidad y dolor, pero tampoco identifica una lesión concreta por sí solo. La rotación interna en flexión puede estar limitada en algunas personas con FAIS, aunque el rango normal varía con la anatomía individual.

Fuerza y tareas específicas

La evaluación de abductores, extensores, aductores y tronco ayuda a identificar capacidades modificables. En deportistas se añaden tareas que reproduzcan las demandas reales: cambios de dirección, sentadilla, carrera, aterrizajes o posiciones propias de su disciplina.

Radiografías, resonancia, artro-RM y TAC

Los criterios ACR para dolor crónico de cadera apoyan el uso de radiografías como estudio inicial en numerosos escenarios. Deben obtenerse proyecciones adecuadas para describir la morfología y buscar artrosis, displasia u otras alteraciones.

  • Radiografía: caracteriza la forma ósea y permite valorar cambios degenerativos y cobertura acetabular.
  • RM: estudia labrum, cartílago, médula ósea, tendones y otras causas de dolor.
  • Artro-RM: puede mejorar la caracterización de lesiones intraarticulares en casos seleccionados; no es obligatoria en todas las personas.
  • TAC: ofrece gran detalle óseo y puede utilizarse cuando la anatomía tridimensional cambia la planificación.
Artro-RM de cadera para valorar labrum y estructuras intraarticulares
La imagen avanzada se solicita para resolver una pregunta clínica, no como sustituto de la historia y la exploración.

En algunos casos una infiltración intraarticular con anestésico local guiada por imagen puede ayudar a estimar cuánto del dolor procede de la articulación, aunque su respuesta tampoco debe interpretarse de forma aislada.

Relación con labrum, cartílago y displasia

El contacto repetido en determinadas zonas puede coexistir con daño del cartílago y del labrum acetabular. Sin embargo, los síntomas mecánicos como chasquido o enganche no identifican de forma exclusiva una rotura labral.

También es esencial valorar la cobertura acetabular. Una cadera con inestabilidad por cobertura insuficiente no debe tratarse conceptualmente igual que una cadera con sobrecobertura. El plan quirúrgico, cuando se contempla, depende de esa anatomía global y no solo de “limar un CAM”.

La presencia de artrosis avanzada cambia asimismo el pronóstico de una cirugía de preservación articular. Por eso las radiografías no se solicitan únicamente para medir el impingement: ayudan a determinar si existe un contexto degenerativo que modifica las opciones.

Diagnóstico diferencial

El dolor inguinal o anterior puede proceder de varias estructuras y algunas pueden coexistir.

La página de coxalgia desarrolla estas diferencias y los signos de alarma.

Tratamiento conservador y rehabilitación

El tratamiento no quirúrgico es una opción válida y puede incluir educación, modificación temporal de las posiciones más irritativas, ejercicio progresivo y manejo de otros factores que limiten la función.

Gestión de carga

Al inicio puede ser útil reducir la frecuencia o profundidad de gestos que reproducen dolor de forma intensa —por ejemplo flexión profunda repetida— sin convertirlos necesariamente en movimientos “prohibidos para siempre”. La tolerancia puede cambiar con la recuperación.

Ejercicio individualizado

La guía JOSPT de dolor de cadera no artrósico recomienda medir movilidad, fuerza y limitaciones funcionales para seleccionar el tratamiento. El programa puede trabajar extensores, abductores, rotadores, aductores y tronco, además de tareas específicas de la actividad.

El objetivo no es modificar la forma del hueso mediante ejercicio, sino mejorar capacidad, opciones de movimiento y tolerancia a carga. Puedes ampliar este apartado en rehabilitación de cadera.

Cuándo considerar cirugía

La cirugía de preservación articular puede plantearse cuando persisten síntomas relevantes pese a un tratamiento conservador razonable y existe una correlación convincente entre clínica, exploración e imagen. La decisión depende de edad, demanda funcional, anatomía acetabular y femoral, estado del cartílago, artrosis y expectativas.

La artroscopia puede tratar lesiones labrales y remodelar determinadas prominencias femorales o acetabulares. No debe presentarse como una garantía de prevenir artrosis futura ni como una indicación basada únicamente en una medición radiográfica.

En una cadera displásica, con pérdida importante de cartílago o con otra causa dominante de dolor, el procedimiento apropiado puede ser distinto o la artroscopia puede aportar menos beneficio.

Pronóstico y retorno al deporte

La evolución depende del punto de partida y de los objetivos. Se controla mejor mediante función que con una única maniobra: tolerancia a sedestación, sentadilla, carrera, cambios de dirección, fuerza y participación deportiva.

El retorno no debería decidirse porque “ya no duele el FADIR” ni por alcanzar un número universal de semanas. Tras tratamiento conservador o cirugía, se progresa desde tareas controladas hacia la velocidad, amplitud y carga específicas del deporte, valorando la respuesta en las horas posteriores.

Si la evolución no encaja con el diagnóstico inicial, conviene reevaluar causas alternativas o coexistentes en lugar de intensificar indefinidamente el mismo tratamiento.

Preguntas frecuentes

¿Tener una morfología CAM o PINCER significa tener pinzamiento femoroacetabular?

No. Para hablar de síndrome de pinzamiento femoroacetabular deben concordar síntomas, signos clínicos y hallazgos de imagen. Una morfología ósea puede existir sin producir dolor.

¿Un FADIR positivo confirma el diagnóstico?

No. El FADIR suele ser sensible para reproducir dolor relacionado con la cadera, pero no es específico. Debe interpretarse con la historia clínica, el resto de la exploración y la imagen cuando corresponda.

¿La resonancia es siempre la primera prueba?

No. En muchos escenarios se comienza con radiografías para valorar morfología y artrosis. La RM o artro-RM se utilizan cuando es necesario estudiar labrum, cartílago u otras estructuras.

¿El síndrome femoroacetabular siempre necesita cirugía?

No. La rehabilitación y la adaptación de carga son opciones válidas. La cirugía se plantea en personas seleccionadas con síntomas persistentes, hallazgos concordantes y objetivos que justifican el procedimiento.