Lesión o rotura del labrum acetabular
El labrum acetabular es un anillo fibrocartilaginoso situado en el borde del acetábulo. Su lesión puede producir dolor inguinal, chasquidos, sensación de bloqueo o molestias profundas de cadera, y con frecuencia se asocia a pinzamiento femoroacetabular, displasia o alteraciones biomecánicas.
Índice de contenidos
Qué es el labrum acetabular
El labrum acetabular es un anillo fibrocartilaginoso situado en el borde del acetábulo. Aumenta la profundidad de la cavidad, mejora la congruencia articular y ayuda a mantener el sellado de la cadera.
Cuando se lesiona o se rompe, puede aparecer dolor inguinal, sensación de chasquido, bloqueo o inestabilidad. La lesión del labrum no siempre aparece aislada: con mucha frecuencia se asocia a pinzamiento femoroacetabular, displasia de cadera o alteraciones biomecánicas de la articulación.
Función del labrum en la cadera
- Aumenta la estabilidad de la articulación.
- Contribuye a mantener el sello periférico de la cadera.
- Ayuda a distribuir mejor las cargas articulares.
- Participa en la protección del cartílago y en la mecánica fina del movimiento.
Por eso, una lesión del labrum puede ser dolorosa incluso cuando la radiografía simple todavía no muestra cambios degenerativos importantes.
Causas y mecanismos de lesión
Pinzamiento femoroacetabular
Es una de las causas más frecuentes. El conflicto repetido entre el cuello femoral y el borde acetabular puede producir desgarro o degeneración progresiva del labrum.
Displasia de cadera
La cobertura acetabular insuficiente aumenta el estrés sobre el labrum y favorece su lesión con el tiempo.
Traumatismos y gestos repetidos
Movimientos de giro, cambios bruscos de dirección, flexión profunda o determinados deportes pueden desencadenar síntomas, especialmente si ya existe una morfología predisponente.
Hipermovilidad o microinestabilidad
En algunos pacientes, la laxitud capsular o la microinestabilidad articular aumentan la exigencia mecánica del labrum.
Síntomas
- Dolor profundo en la ingle.
- Dolor al girar, sentarse mucho tiempo o hacer flexión profunda de cadera.
- Rigidez o limitación funcional.
- Chasquidos, clics o sensación de enganche.
- Sensación de inestabilidad o de que la cadera “no encaja bien”.
- En algunos casos, dolor irradiado a muslo o nalga.
Exploración física
La exploración suele orientarse a reproducir el dolor intraarticular y a valorar si existe un conflicto asociado.
- FADIR: puede reproducir dolor anterior o inguinal.
- FABER: útil como parte del estudio de dolor de cadera.
- McCarthy: puede sugerir patología intraarticular.
- Rotación axial: puede provocar dolor o chasquido si existe lesión labral.
- Evaluación de movilidad, marcha y control lumbopélvico.
Pruebas de imagen
- Radiografía: no ve bien el labrum, pero ayuda a detectar pinzamiento, displasia u otras alteraciones óseas.
- Resonancia magnética: útil para estudiar tejidos blandos y sospechar lesión labral.
- Artro-RM: es la prueba más útil cuando se busca confirmar una rotura del labrum.
- TC: puede ayudar a estudiar la morfología ósea en casos seleccionados.
Diagnóstico diferencial
- Pinzamiento femoroacetabular.
- Cadera en resorte.
- Tendinopatía del iliopsoas.
- Tendinopatía glútea.
- Artrosis de cadera.
- Displasia del desarrollo de la cadera.
- Microinestabilidad de cadera.
Tratamiento
Tratamiento conservador
- Reposo relativo y modificación de actividades que desencadenan dolor.
- Fisioterapia dirigida al control lumbopélvico y la mejora del patrón de movimiento.
- Trabajo de glúteos y estabilizadores de la cadera.
- Analgesia o antiinflamatorios cuando estén indicados.
- En algunos casos, infiltración diagnóstica o terapéutica.
Puede ampliarse esta parte en la guía de rehabilitación de cadera, especialmente cuando predomina el componente mecánico o de control lumbopélvico.
Tratamiento quirúrgico
Se valora cuando persisten los síntomas a pesar de un tratamiento conservador bien realizado, especialmente si existe lesión labral clara y una causa mecánica corregible.
- Reparación o reinserción del labrum.
- Regularización o desbridamiento en casos seleccionados.
- Tratamiento asociado del pinzamiento femoroacetabular o de la displasia cuando proceda.
Pronóstico
El pronóstico depende de la causa de base, del tiempo de evolución y del estado del cartílago articular. Cuando la lesión del labrum se detecta y se trata antes de que aparezca daño articular importante, el resultado suele ser mejor. Si existe conflicto óseo mantenido o degeneración asociada, el pronóstico depende más del estado global de la cadera.