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Dr. Arturo Mahiques

Qué papel puede tener

El masaje y otras técnicas de terapia manual pueden utilizarse en algunas personas con tendinopatía aquílea para modular molestias, trabajar tejidos de la pantorrilla o facilitar temporalmente una movilidad que después se aprovecha con ejercicio. Su papel es complementario.

La actualización 2024 de la guía clínica para tendinopatía de porción media concede mucha más fuerza de recomendación al ejercicio de carga que a la terapia manual. Esto ayuda a ordenar prioridades: si una técnica manual hace que la sesión resulte más cómoda puede tener utilidad, pero no debería desplazar el fortalecimiento progresivo ni la recuperación de función.

Masaje de la pantorrilla y región aquílea
La terapia manual puede ser un complemento sintomático dentro de un programa activo.

Qué no debemos atribuir al masaje

No es correcto prometer que una presión manual “rompa fibrosis”, elimine adherencias, reorganice el colágeno o acelere directamente la reparación de una tendinopatía. Esos mecanismos se han utilizado durante años para justificar técnicas, pero son mucho más difíciles de demostrar clínicamente de lo que sugiere esa explicación.

Tampoco es necesario provocar dolor intenso. La mejor respuesta inmediata puede ser sentirse más cómodo o moverse con más facilidad; el resultado relevante a medio plazo sigue siendo tolerar más carga, producir más fuerza y recuperar actividades.

Si después de una sesión manual el paciente no puede realizar la carga prevista o presenta una reacción intensa al día siguiente, la dosis probablemente ha sido excesiva aunque la técnica se describa como “profunda”.

Trabajo sobre la pantorrilla

La musculatura gastrocnemio-sóleo puede presentar sensación de rigidez, fatiga o sensibilidad. Un masaje suave o moderado puede utilizarse antes o después del ejercicio si resulta agradable y no aumenta los síntomas del tendón.

Deslizamiento suave sobre pantorrilla y región del Aquiles
Los deslizamientos se utilizan por comodidad y preparación, no para reparar mecánicamente el tendón.

Trabajar la pantorrilla no sustituye el entrenamiento específico del sóleo y del gastrocnemio. Si la fuerza es limitada, la intervención debe volver a elevaciones de talón y carga progresiva.

Movilización transversal

Los desplazamientos suaves de la piel y tejidos alrededor del tendón pueden utilizarse para explorar sensibilidad y tolerancia. La presión debe adaptarse, especialmente si la zona está muy irritable.

Movilización transversal alrededor del tendón de Aquiles
La movilización transversal se dosifica por tolerancia y no necesita ser dolorosa para tener utilidad sintomática.

No debe presentarse como una técnica capaz de “despegar” el tendón de los tejidos vecinos en todos los casos. Si existe una cicatriz postquirúrgica o una lesión traumática, el contexto y los tiempos biológicos son distintos a los de una tendinopatía crónica no operada.

Deslizamiento longitudinal

Un deslizamiento paralelo al eje del tendón puede emplearse con presiones graduadas. La intención práctica es modular la sensación local o trabajar la tolerancia al contacto, no imponer una dirección supuestamente correcta a las fibras.

Deslizamiento longitudinal en la región del Aquiles
La presión longitudinal se mantiene en un nivel tolerable y se reevalúa después de la técnica.

La reevaluación puede consistir en repetir una elevación de talón, caminar o comprobar movilidad. Si no cambia nada, no es obligatorio insistir ni aumentar la presión.

Fricciones locales

Fricción transversal

Las fricciones cruzadas forman parte de técnicas manuales históricas. Pueden utilizarse en una dosis breve si son tolerables, pero no debe asumirse que su eficacia dependa de “romper” tejido.

Fricciones transversales sobre la región del Aquiles
Las fricciones transversales son opcionales y no sustituyen el programa de carga.

Fricción circular

Los movimientos circulares también pueden emplearse alrededor de zonas sensibles evitando una presión excesiva sobre una inserción muy irritable.

Fricciones circulares alrededor del tendón de Aquiles
La técnica se usa como complemento sintomático y se abandona si agrava el cuadro.

Cómo integrarlo con la rehabilitación

La secuencia más útil es aquella que permite volver a la intervención activa. Por ejemplo, una técnica breve sobre pantorrilla puede preceder a movilidad de tobillo y después a fuerza. Si el paciente necesita masaje cada vez para poder cargar, conviene revisar si la progresión del ejercicio, el diagnóstico o las expectativas están bien ajustados.

ObjetivoIntervención principalPapel manual posible
Recuperar fuerzaCarga progresiva de pantorrillaComplemento, no sustituto
Movilidad limitadaMovilidad activa y exposición al rangoPuede facilitar temporalmente
Volver a correrFuerza + cargas rápidas + carrera gradualSecundario
Molestia muscularAjustar carga y recuperaciónPuede aportar confort

La utilidad real se valora por lo que la persona puede hacer después, no por la intensidad de la sensación durante el tratamiento.

Cuándo evitarlo o consultar

  • Chasquido agudo, pérdida de impulso o sospecha de rotura del Aquiles.
  • Herida abierta, infección, calor y enrojecimiento de origen no aclarado.
  • Hinchazón importante de pierna o sospecha de problema vascular.
  • Dolor nocturno o sistémico que no encaja con una respuesta mecánica habitual.
  • Posoperatorio reciente sin autorización para manipular la zona.

En estas situaciones el masaje no es una prueba diagnóstica ni un tratamiento de primera elección. Primero debe aclararse la causa.

Preguntas frecuentes

¿El masaje puede curar una tendinopatía de Aquiles?

No hay evidencia de que el masaje por sí solo restaure la capacidad del tendón. Puede utilizarse como complemento para síntomas o movilidad, pero el núcleo del tratamiento sigue siendo educación y carga progresiva.

¿Las fricciones rompen tejido cicatricial o adherencias?

No debe afirmarse ese mecanismo como un hecho clínico. Las técnicas manuales pueden modificar sensaciones o movilidad de forma temporal, pero no se puede asumir que remodelen mecánicamente una tendinopatía mediante presión externa.

¿Cuanto más dolor durante el masaje, más eficaz es?

No. El dolor intenso no es un marcador de eficacia. La presión se adapta para que la técnica sea tolerable y no provoque una reacción que interfiera con el ejercicio y la carga.

¿Cuándo no debe masajearse la zona del Aquiles?

Ante sospecha de rotura aguda, herida, infección, inflamación vascular o hinchazón de causa no aclarada debe evitarse el masaje local y priorizar una valoración médica.