Receso subescapular y dolor anterior del hombro
El término “bursitis subescapular” se utiliza de forma variable y puede generar confusión. En imagen del hombro, lo más relevante suele ser el receso subescapular o receso superior del subescapular, una prolongación de la articulación glenohumeral que se sitúa alrededor de la región anterior y profunda del hombro.
Por eso, encontrar líquido en esta zona no demuestra una bursitis independiente. Puede ser simplemente expresión de líquido articular o acompañar capsulitis, artrosis, lesión del manguito u otros procesos. Esta página mantiene la URL histórica, pero utiliza una nomenclatura anatómica más precisa.
Índice de contenidos
- Anatomía del receso subescapular
- Qué significa el líquido en esta región
- Receso subescapular, bursa subcoracoidea y capsulitis
- Síntomas: el dolor anterior no es específico
- Exploración clínica
- Ecografía, RM y errores de interpretación
- Tratamiento dirigido a la causa, no al hallazgo
- Diagnóstico diferencial
- Cómo se sigue la evolución
- Cuándo ampliar el estudio o derivar
- Páginas relacionadas
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Anatomía del receso subescapular

El subescapular forma la parte anterior del manguito rotador. En su vecindad existen espacios sinoviales que han recibido distintos nombres en anatomía e imagen. El receso superior del subescapular se comunica con la cavidad glenohumeral a través de la cápsula.
Esto lo diferencia de la bursa subcoracoidea, que se sitúa anterior al tendón subescapular y bajo la coracoides y normalmente no comunica con la articulación. Distinguir ambas evita atribuir un derrame articular a una supuesta bursitis profunda.
Qué significa el líquido en esta región
En una RM, la distensión del receso puede aumentar cuando existe líquido dentro de la articulación glenohumeral. El hallazgo puede acompañar inflamación sinovial, artrosis, capsulitis adhesiva, traumatismo u otras causas de derrame.
También puede coexistir con lesión del subescapular o del intervalo rotador, pero la relación no es automática. Una imagen debe describir qué estructura contiene el líquido, si existe comunicación articular y qué otros hallazgos están presentes.
Por eso es más preciso preguntar por qué está distendido el receso que asumir que el receso es por sí mismo la fuente principal del dolor.
Receso subescapular, bursa subcoracoidea y capsulitis
La terminología histórica puede inducir a error. El receso superior subescapular es una prolongación sinovial relacionada con la articulación glenohumeral, mientras que la bursa subcoracoidea es una estructura distinta, situada más anterior, que normalmente no comunica con la articulación. Estudios de RM han mostrado que ambas pueden confundirse si no se sigue con detalle su localización y sus comunicaciones.
Esta diferencia importa porque una distensión del receso puede comportarse como un marcador de un proceso intraarticular. Se ha descrito, por ejemplo, como uno de los signos de RM asociados a capsulitis adhesiva. Eso no significa que el receso sea la causa primaria del dolor ni que ese signo por sí solo diagnostique una capsulitis: se integra con pérdida de movilidad pasiva, engrosamiento capsular y el resto de hallazgos.
Las revisiones anatómicas también muestran variabilidad real en bursas y comunicaciones alrededor del hombro. Por eso una etiqueta radiológica aislada —“bursitis subescapular”, “líquido subcoracoideo” o “distensión del receso”— debe traducirse a una pregunta clínica concreta antes de decidir tratamiento.
Síntomas: el dolor anterior no es específico
No existe un patrón clínico exclusivo del receso subescapular. El dolor anterior profundo puede aparecer con tendinopatía del subescapular, lesión de la porción larga del bíceps, capsulitis, artrosis glenohumeral, lesión labral o patología subcoracoidea.
Puede haber molestias en rotación interna, al alcanzar detrás de la espalda, en gestos de empuje o al elevar el brazo, pero estas actividades cargan varias estructuras a la vez.
La presencia de rigidez global, pérdida marcada de rotación externa, antecedentes traumáticos, sensación de inestabilidad o debilidad específica cambia el diagnóstico diferencial y el plan de estudio.
Exploración clínica
La exploración debe valorar movilidad activa y pasiva, fuerza del subescapular y del resto del manguito, bíceps, estabilidad y articulación acromioclavicular. Pruebas como lift-off, belly-press o bear-hug pueden aportar información sobre el subescapular, pero tampoco diagnostican una bursitis.
Cuando predomina la rigidez pasiva, se considera capsulitis u otras causas articulares. Cuando existe debilidad traumática o dolor focal con pruebas tendinosas, aumenta el interés por estudiar el manguito.
El cuello y el sistema neurológico se revisan si hay irradiación, parestesias o síntomas que no encajan con una fuente glenohumeral.
Ecografía, RM y errores de interpretación
La ecografía es excelente para muchos tendones y para la bursa subacromial, pero las estructuras profundas anteriores pueden ser más difíciles de interpretar. La RM ofrece una visión amplia del receso, cápsula, subescapular, bíceps, labrum y hueso.
La literatura radiológica destaca que el receso subescapular puede confundirse con la bursa subcoracoidea. En la RM, seguir su comunicación con la articulación y su relación con el tendón ayuda a diferenciarlos.
El objetivo de la imagen es responder una hipótesis clínica. Si la persona mejora con tratamiento conservador y no existen signos de alarma ni sospecha de lesión estructural relevante, no es necesario perseguir la normalización de un hallazgo bursal o sinovial.
Tratamiento dirigido a la causa, no al hallazgo
Si el cuadro forma parte de dolor relacionado con el manguito, la base suele ser ajuste de carga y ejercicio progresivo. Si existe capsulitis, la prioridad será recuperar movilidad y función de acuerdo con la fase clínica. Si hay artrosis, lesión tendinosa o inestabilidad, el tratamiento se adapta a esa patología.
Los antiinflamatorios o analgésicos pueden utilizarse en pacientes seleccionados, valorando comorbilidades y contraindicaciones. Una infiltración intraarticular o en otra localización puede tener indicación en determinados diagnósticos, pero no se decide simplemente porque el receso contenga líquido.
La evolución se controla por dolor, movilidad, fuerza, sueño y capacidad para las actividades relevantes.
Diagnóstico diferencial
- Tendinopatía o rotura del subescapular
- Capsulitis adhesiva
- Patología subcoracoidea
- Bursa subacromial-subdeltoidea
- Lesión SLAP y complejo bíceps-labrum
- Artrosis glenohumeral
Estas entidades pueden coexistir. La exploración y la imagen deben establecer qué hallazgos son clínicamente relevantes y cuáles son secundarios.
Cómo se sigue la evolución
El seguimiento se basa en variables clínicas: dolor nocturno, movilidad activa y pasiva, fuerza, tolerancia a tareas y respuesta a la carga. El tamaño del receso en una imagen no es un objetivo terapéutico por sí mismo y puede variar con la cantidad de líquido articular.
En un hombro irritable se puede comenzar con movimientos cómodos y tareas de baja demanda. A medida que mejora la tolerancia, se progresan rotaciones, elevación, empujes y tracciones según las necesidades de la persona. Si el problema principal es una lesión del subescapular, la progresión de rotación interna y fuerza se adapta a la gravedad de la lesión; si predomina rigidez capsular, la estrategia es diferente.
La ausencia de mejoría después de un periodo razonable no demuestra que el receso sea la causa. Es una señal para reconsiderar el diagnóstico, comprobar adherencia y dosis del programa y valorar si existe una lesión asociada que no se identificó inicialmente.
Cuándo ampliar el estudio o derivar
Conviene ampliar la valoración si existe traumatismo importante, debilidad brusca, pérdida progresiva de fuerza, rigidez intensa, episodios de luxación, fiebre, dolor nocturno no mecánico o síntomas neurológicos.
También se reevalúa el diagnóstico cuando un programa razonable de rehabilitación no produce mejoría. En ese escenario, repetir la historia y exploración suele ser más útil que asumir que el líquido del receso explica por sí solo la persistencia de los síntomas.
Páginas relacionadas
Preguntas frecuentes
¿La “bursa subescapular” comunica con la articulación del hombro?
El receso subescapular superior suele ser una prolongación de la cavidad glenohumeral y, por tanto, comunica con la articulación. Esta característica ayuda a diferenciarlo de la bursa subcoracoidea.
¿Tener líquido en el receso subescapular significa bursitis?
No necesariamente. El líquido puede reflejar un derrame glenohumeral o acompañar otras patologías. Debe interpretarse junto con síntomas, exploración y el resto de la imagen.
¿Puede confundirse con la bursa subcoracoidea?
Sí. Están próximas, pero son diferentes. En RM la distinción anatómica es importante porque el receso subescapular comunica con la articulación y la bursa subcoracoidea normalmente no.
¿Cómo se trata?
No se trata una imagen aislada. El manejo se dirige a la causa clínica: control de carga y rehabilitación si existe dolor relacionado con manguito, tratamiento específico si hay capsulitis, artrosis, lesión tendinosa u otra patología asociada.
¿La distensión del receso subescapular puede aparecer en una capsulitis adhesiva?
Sí. Se ha descrito distensión del receso superior subescapular como uno de varios signos de RM asociados a capsulitis adhesiva, sobre todo en la fase dolorosa inicial. No sustituye el diagnóstico clínico ni es específico de una sola causa.
¿Tiene sentido infiltrar directamente esta región solo porque haya líquido?
No de forma automática. Antes hay que identificar si el líquido pertenece al receso articular o a una bursa independiente y qué enfermedad explica los síntomas. Las infiltraciones se seleccionan por diagnóstico y objetivo terapéutico, no por la mera presencia de líquido en una RM.
Fuentes y evidencia consultada
- Revisión anatómica y por RM del receso/bursa subescapular
- Revisión de RM del hombro y bursas periarticulares
- Revisión anatómica de bursas subacromial, subcoracoidea y relacionadas
- RM: distensión del receso subescapular superior en capsulitis adhesiva
- RM de la bursa subcoracoidea y diferenciación frente al receso subescapular
- ACR: criterios de imagen en dolor crónico de hombro
- AAOS 2025: guía de lesiones del manguito rotador