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Dr. Arturo Mahiques

La cadera combina una articulación profundamente estable con una movilidad suficiente para caminar, sentarse, correr, girar y absorber o transmitir grandes fuerzas. Su función no depende de una sola estructura: intervienen la forma de la pelvis y el fémur, el labrum, la cápsula, los ligamentos, la musculatura y el control coordinado de pelvis, tronco y miembro inferior.

Conocer esa anatomía permite entender por qué una misma imagen radiológica puede ser asintomática en una persona y dolorosa en otra, y por qué la valoración clínica debe relacionar estructura, movimiento, carga y síntomas en lugar de atribuir el dolor a una única medida anatómica.

La articulación coxofemoral

La articulación coxofemoral es una enartrosis: la cabeza femoral se articula con el acetábulo de la pelvis. Esta geometría ofrece una gran superficie de contacto y permite movimiento en flexión y extensión, abducción y aducción, y rotación interna y externa.

Articulación coxofemoral entre la cabeza femoral y el acetábulo
La cadera combina congruencia ósea, tejidos pasivos y control muscular para aportar movilidad y estabilidad.

La articulación no trabaja de forma aislada. La posición de la pelvis modifica la orientación funcional del acetábulo y la posición del fémur modifica el espacio disponible para cada movimiento. Por eso, dos personas con anatomías diferentes pueden mostrar amplitudes distintas sin que una de ellas tenga necesariamente una alteración patológica.

Pelvis, acetábulo y fémur proximal

Estructuras óseas de la pelvis, acetábulo y fémur proximal

Acetábulo

El acetábulo es la cavidad de la pelvis que recibe la cabeza femoral. Su orientación y profundidad determinan cuánto cubre la cabeza y cómo se distribuyen las fuerzas. Una cobertura insuficiente puede reducir la estabilidad y aumentar la exigencia sobre el labrum; una cobertura o una orientación determinadas pueden limitar el espacio disponible en ciertos movimientos.

Cabeza y cuello femoral

La cabeza femoral es aproximadamente esférica y está recubierta por cartílago articular salvo en la fóvea. El cuello conecta la cabeza con la región trocantérica. El ángulo de inclinación, la torsión femoral y la relación cabeza-cuello presentan variabilidad entre personas y cambian durante el crecimiento.

Conceptos como coxa vara, coxa valga, anteversión o retroversión describen geometrías, no diagnósticos por sí mismos. Su relevancia depende de la magnitud, los síntomas, la función y el resto de la anatomía.

Cartílago y hueso subcondral

El cartílago facilita el deslizamiento y distribuye carga, mientras que el hueso subcondral participa en la transmisión de fuerzas. En la artrosis de cadera el proceso afecta a toda la articulación y no puede reducirse a un simple “desgaste” del cartílago.

Labrum, cápsula y ligamentos

El labrum acetabular amplía el reborde del acetábulo y contribuye al sellado articular, a la estabilidad y a la distribución de presiones. Puede lesionarse en distintos contextos, pero una alteración del labrum en imagen no explica automáticamente el dolor. La interpretación debe relacionarse con la historia, la exploración y otras estructuras.

La cápsula rodea la articulación y se refuerza mediante los ligamentos iliofemoral, pubofemoral e isquiofemoral. Sus fibras se tensan de forma distinta según la posición de la cadera y ayudan a limitar los extremos de movimiento.

  • Iliofemoral: contribuye especialmente a limitar la extensión y determinadas rotaciones.
  • Pubofemoral: participa en el control de la abducción y extensión.
  • Isquiofemoral: refuerza la región posterior y se tensa en determinadas combinaciones de movimiento.
  • Ligamento de la cabeza femoral: puede participar en estabilidad y propiocepción; su importancia clínica varía con la edad y el contexto.

La estabilidad final resulta de la interacción entre estas estructuras pasivas y la acción muscular. Una cápsula relativamente laxa no implica por sí sola inestabilidad clínica, del mismo modo que una cápsula rígida no es la única explicación de una cadera con movilidad reducida.

Músculos y estabilidad dinámica

Función predominanteMúsculos relevantesPapel funcional
FlexiónIliopsoas, recto femoral, sartorioAvance del miembro, subir escalones y tareas de flexión de cadera.
ExtensiónGlúteo mayor, isquiotibialesPropulsión, levantarse, subir pendientes y controlar flexión bajo carga.
AbducciónGlúteo medio y menorControl de pelvis y fémur durante apoyo monopodal.
AducciónAductores, pectíneo, grácilControl frontal y contribución variable a flexión o extensión según posición.
RotaciónRotadores profundos, glúteos y otros músculos según posiciónOrientación del fémur, estabilidad y control tridimensional.

Las funciones musculares no son fijas. Un mismo músculo puede cambiar su brazo de momento según el ángulo articular. Por eso, describir al glúteo medio únicamente como “abductor” o al aductor mayor únicamente como “aductor” simplifica una función que cambia con la posición y la tarea.

En rehabilitación importa tanto la fuerza máxima como la capacidad de producir fuerza repetidamente, absorber carga, coordinarse con el tronco y mantener control durante tareas específicas. Puedes ampliar esta parte en rehabilitación de cadera.

Movimientos y variabilidad normal

Movimientos de flexión, extensión, abducción, aducción y rotación de la cadera

La cadera se mueve en los tres planos, pero los grados obtenidos en una exploración dependen de la posición de la pelvis, de si la rodilla está flexionada, del método de medida y de la anatomía individual. Por ello, los rangos publicados son referencias orientativas, no objetivos obligatorios.

MovimientoQué debe observarseFactores que pueden modificarlo
FlexiónMovimiento femoral y momento en que la pelvis comienza a acompañar.Morfología ósea, tejidos posteriores, abdomen y posición de la rodilla.
ExtensiónEvitar confundir extensión lumbar o anteversión pélvica con movimiento de cadera.Cápsula anterior, flexores, postura y control lumbopélvico.
Abducción/aducciónControl de pelvis y simetría.Cobertura acetabular, tejidos mediales/laterales y posición femoral.
RotacionesComparación bilateral y respuesta sintomática.Torsión femoral, orientación acetabular, cápsula y posición de prueba.

Una limitación aislada no identifica su causa. Puede relacionarse con estructura ósea, rigidez articular, dolor, defensa muscular o simplemente variabilidad normal. La comparación con el lado contrario ayuda, pero tampoco sustituye el contexto clínico.

Biomecánica durante la marcha y el apoyo monopodal

Durante la marcha cada cadera alterna fases de apoyo y oscilación. En apoyo monopodal el peso corporal genera un momento que tiende a inclinar la pelvis hacia el lado contrario. Los abductores de la cadera de apoyo producen un momento opuesto para controlar esa caída.

El signo de Trendelenburg describe una alteración de este control pélvico, pero no es específico de una sola enfermedad. Puede aparecer por dolor, déficit de fuerza, alteración neurológica, palanca desfavorable o cambios estructurales.

El tronco también participa. Inclinarlo hacia la cadera de apoyo puede reducir el momento externo que deben contrarrestar los abductores. Esa estrategia puede ser útil temporalmente ante dolor o debilidad y no debe interpretarse siempre como un “mal patrón” que haya que corregir de manera automática.

Carga articular y adaptación

Las fuerzas que atraviesan la cadera durante caminar, subir escaleras, correr o saltar pueden superar varias veces el peso corporal. Sin embargo, una fuerza elevada no equivale por sí misma a daño. Hueso, tendón, músculo y articulación se adaptan a la carga cuando la progresión es compatible con su capacidad.

La magnitud de la carga depende de velocidad, longitud de zancada, palancas, fuerzas musculares, masa corporal y técnica. En clínica tiene más sentido hablar de tolerancia y progresión de carga que intentar atribuir síntomas a una cifra fija.

Una reducción temporal de una actividad puede ser útil cuando existe irritabilidad, pero el reposo indefinido también reduce capacidad. En muchas patologías musculoesqueléticas el objetivo es recuperar gradualmente fuerza, movimiento y exposición a las tareas relevantes.

Variantes anatómicas y relación con los síntomas

Ejemplos de alteraciones y patologías de la cadera

La forma de la cadera influye en el movimiento disponible y en la distribución de cargas. Algunas variantes adquieren relevancia clínica cuando se combinan con dolor y limitación.

  • Morfología CAM o PINCER: puede asociarse a pinzamiento femoroacetabular, pero también aparece en personas sin síntomas.
  • Displasia acetabular: una cobertura insuficiente puede aumentar la demanda sobre labrum y estabilizadores.
  • Variaciones de torsión femoral: pueden modificar la posición cómoda de la cadera y el rango de rotación.
  • Artrosis: combina cambios estructurales con dolor y limitación funcional de magnitud variable.

La presencia de una variante en una radiografía o resonancia no debe convertirse automáticamente en explicación causal. La guía clínica contemporánea sobre dolor de cadera no artrósico insiste en clasificar al paciente mediante síntomas, función, movilidad y hallazgos concordantes.

Cómo se aplica esta biomecánica a la exploración

Una exploración útil no busca una postura “perfecta”, sino responder preguntas clínicas: dónde se reproduce el dolor, qué movimientos están limitados, qué tareas fallan, qué estructuras podrían estar implicadas y qué hipótesis requieren imagen u otras pruebas.

  • Observar marcha, sentadilla, apoyo monopodal y tareas específicas cuando sean relevantes.
  • Medir movilidad activa y pasiva sin interpretar una diferencia aislada como diagnóstico.
  • Valorar fuerza y respuesta a contracciones resistidas de abductores, aductores, flexores y extensores.
  • Relacionar maniobras como FADIR o FABER con la historia clínica; ninguna identifica por sí sola una lesión concreta.
  • Explorar columna lumbar, pelvis y rodilla cuando el patrón de síntomas pueda ser referido.

Si el motivo de consulta es el dolor, la siguiente guía explica cómo ordenar el diagnóstico diferencial: dolor de cadera o coxalgia.

Preguntas frecuentes

¿La cadera es una articulación estable o móvil?

Combina ambas funciones. La congruencia ósea, el labrum, la cápsula y los ligamentos aportan estabilidad, mientras que la forma esférica de la articulación y la musculatura permiten movimiento en los tres planos.

¿Existe un rango de movilidad normal único para todas las personas?

No. La movilidad depende de la anatomía ósea, edad, actividad, posición de pelvis y fémur y método de medición. Los valores de referencia son orientativos y deben interpretarse junto con los síntomas y la función.

¿Una morfología CAM o PINCER significa necesariamente que existe una enfermedad?

No. Las variantes morfológicas pueden existir sin síntomas. El síndrome de pinzamiento femoroacetabular requiere correlación entre síntomas, signos clínicos y hallazgos de imagen.

¿Por qué los abductores son importantes al caminar?

En apoyo sobre una pierna ayudan a controlar la pelvis y la posición del fémur. Su capacidad y coordinación influyen en la estabilidad dinámica y en cómo se distribuyen las cargas durante la marcha y otras tareas.