Deformidad en boutonnière y lesión de la bandeleta central
Índice de contenidos
- Qué es y cómo se produce
- Anatomía del aparato extensor
- Lesión aguda y deformidad establecida
- Síntomas y señales de alarma
- Exploración y test de Elson
- Boutonnière frente a pseudo-boutonnière
- Radiografía y otras pruebas
- Férula y tratamiento conservador
- Rehabilitación
- Cuándo se plantea cirugía
- Pronóstico y secuelas
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Qué es y cómo se produce
La deformidad en boutonnière es el resultado de un desequilibrio del aparato extensor del dedo. El acontecimiento inicial más característico es una lesión de la bandeleta central sobre la articulación interfalángica proximal (PIP). Con el tiempo, las bandas laterales pueden migrar hacia palmar, aumentando el momento flexor sobre la PIP y favoreciendo hiperextensión de la interfalángica distal (DIP).

No debe confundirse una lesión aguda de la bandeleta central con una deformidad crónica ya estructurada. Tras un golpe sobre el dorso de una PIP flexionada, una luxación o una herida, el paciente puede presentar dolor e hinchazón sin la postura típica. Si se pasa por alto la lesión, la deformidad puede aparecer durante las semanas siguientes.
Anatomía del aparato extensor
El aparato extensor de los dedos es una red de tendones y expansiones que distribuye fuerzas entre las articulaciones metacarpofalángica, PIP y DIP. A nivel de la PIP, la banda central se inserta en la base de la falange media, mientras las bandas laterales continúan hacia distal y participan en la extensión de la DIP.

El problema no es simplemente que “un tendón se rompa”. La pérdida de la función central altera la trayectoria de las bandas laterales y, si se mantienen en posición palmar, cambia la mecánica de las dos articulaciones interfalángicas. Esta evolución explica por qué el diagnóstico precoz y una férula correctamente orientada pueden evitar una deformidad que después resulta mucho más difícil de corregir.
Lesión aguda y deformidad establecida
En una lesión aguda cerrada, el paciente puede tener dolor dorsal sobre la PIP, inflamación y dificultad para extenderla, pero todavía no mostrar una boutonnière evidente. En una herida dorsal hay que asumir posible lesión extensora hasta demostrar continuidad. Las avulsiones óseas y las fracturas-luxaciones requieren además valorar congruencia y estabilidad articular.
La deformidad crónica se clasifica mejor por su flexibilidad que por un número fijo de semanas. Una PIP que todavía puede llevarse pasivamente a extensión tiene opciones distintas de una articulación con contractura fija. Antes de plantear reconstrucción tendinosa suele ser necesario recuperar todo lo posible la movilidad pasiva.
En artritis inflamatoria puede aparecer un patrón de boutonnière sin el mismo mecanismo traumático. Esos casos deben integrarse en el control de la enfermedad y no trasladar automáticamente protocolos de una lesión deportiva cerrada.
Síntomas y señales de alarma
Tras el traumatismo son frecuentes dolor, tumefacción y sensibilidad dorsal en la PIP. Puede existir un déficit de extensión activo que inicialmente se confunde con dolor o con un esguince simple. En la deformidad establecida aparece la combinación característica de flexión PIP e hiperextensión DIP.

Una herida abierta, deformidad después de una luxación, dedo pálido o frío, pérdida de sensibilidad, imposibilidad marcada para moverlo o sospecha de fractura requieren una valoración prioritaria. No conviene intentar “estirar fuerte” una articulación traumática sin conocer antes su estabilidad y las lesiones asociadas.
Exploración y test de Elson
La exploración compara posición en reposo, extensión activa, movilidad pasiva y función de PIP y DIP. Debe documentarse si la PIP puede extenderse completamente de forma pasiva, porque la flexibilidad condiciona el tratamiento. También se exploran ligamentos colaterales, placa volar y estabilidad tras una posible luxación.
Test de Elson
El test de Elson es una maniobra útil para valorar la función de la bandeleta central. Con la PIP flexionada se solicita extensión contra resistencia y se observa la fuerza en la PIP y el comportamiento de la DIP. Un patrón compatible aumenta la sospecha de lesión central.

No debe utilizarse como una respuesta binaria fuera de contexto. Dolor intenso, una lesión muy precoz, una herida compleja o afectación simultánea de otras partes del aparato extensor pueden dificultar la interpretación. La literatura actual sobre lesiones de dedos en deportistas sigue considerando la exploración clínica y el Elson elementos fundamentales, pero dentro de una evaluación completa.
Boutonnière frente a pseudo-boutonnière
La pseudo-boutonnière es uno de los errores diagnósticos más relevantes. Suele producirse después de una lesión por hiperextensión de la PIP con daño de la placa volar. La cicatrización y contractura volar pueden dejar la PIP en flexión y dar una apariencia parecida a una boutonnière, pero la bandeleta central no es la lesión primaria.
Diferenciarlas importa porque una estrategia destinada a proteger una bandeleta central lesionada no debe aplicarse sin matices a una contractura por placa volar. Una revisión específica de 2023 subraya que mecanismo, localización del dolor, movilidad de la DIP y exploración del aparato extensor ayudan a separar ambos cuadros.
También deben excluirse una fractura-luxación de PIP, artritis inflamatoria, adherencias postraumáticas y secuelas de heridas. El patrón visual final no sustituye la identificación de la lesión que lo produjo.
Radiografía y otras pruebas
Después de un traumatismo relevante, la radiografía ayuda a detectar avulsiones, fracturas, subluxación o incongruencia de la PIP. Una lesión de bandeleta central puramente tendinosa puede tener radiografías normales.
La ecografía puede mostrar continuidad y movimiento del aparato extensor en manos experimentadas y la resonancia puede ayudar en lesiones complejas o diagnósticos inciertos, pero ninguna sustituye una exploración funcional bien hecha. En una deformidad crónica, las imágenes también sirven para conocer el estado articular antes de decidir una reconstrucción.
Férula y tratamiento conservador
Muchas lesiones cerradas agudas de la bandeleta central sin una fractura desplazada ni inestabilidad importante pueden tratarse sin cirugía. El principio es mantener la PIP en extensión el tiempo suficiente para que la estructura cicatrice, mientras se evita crear rigidez innecesaria en otras articulaciones.
La duración no debe presentarse como una cifra universal, aunque en lesiones agudas se utilizan con frecuencia varias semanas de extensión continua y después protección adicional según evolución. La férula debe ajustarse bien: si permite flexión repetida de la PIP durante la fase de protección puede perder eficacia, y si comprime o inmoviliza articulaciones que no lo necesitan puede generar otros problemas.
En deformidades crónicas todavía flexibles, el objetivo inicial puede ser recuperar extensión pasiva mediante férulas seriadas o terapia antes de valorar una reconstrucción. La revisión sistemática de lesiones de bandeleta central encontró una base de evidencia limitada y sin ensayos aleatorizados que permitan declarar una estrategia universalmente superior.
Rehabilitación
La terapia de mano es especialmente importante porque la protección del tejido debe equilibrarse con la prevención de adherencias y rigidez. Durante la protección de la PIP suelen mantenerse movimientos permitidos de la DIP y articulación metacarpofalángica para favorecer el deslizamiento de las bandas laterales, siempre según el patrón de lesión y la férula utilizada.
Cuando la cicatrización lo permite, la flexión de la PIP se reintroduce progresivamente y se vigila que no reaparezca un déficit de extensión. Las ortesis de movimiento relativo han ganado interés y la anatomía funcional publicada en 2023 ayuda a comprender su fundamento, pero el protocolo debe individualizarse y no sustituye la indicación del especialista en lesiones complejas.
Cuándo se plantea cirugía
Puede ser necesaria en heridas abiertas con sección del mecanismo extensor, avulsiones desplazadas o fracturas-luxaciones inestables, algunas lesiones que no mantienen reducción y deformidades crónicas sintomáticas que no responden al tratamiento conservador. La técnica no es única: reparación o reinserción de la banda central, liberación de estructuras retraídas, reconstrucción, procedimientos sobre bandas laterales o tendón terminal se eligen según el defecto y la flexibilidad.
En una boutonnière crónica rígida, operar un mecanismo extensor sobre una articulación que no puede corregirse pasivamente suele tener peor lógica biomecánica. Por eso el plan puede comenzar con movilización, férulas o liberación de contracturas. La evidencia comparativa sigue siendo limitada y debe explicarse al paciente.
Pronóstico y secuelas
El pronóstico es mejor cuando la lesión central se reconoce pronto y el dedo conserva buena movilidad. El retraso puede favorecer migración de las bandas laterales, contractura de PIP y un patrón más difícil de corregir. Incluso con tratamiento adecuado pueden persistir algo de rigidez, déficit de extensión o hinchazón durante meses.
El objetivo funcional no es conseguir una fotografía perfecta del dedo, sino recuperar extensión suficiente, flexión útil, fuerza y capacidad para tareas. Si el dedo sigue empeorando durante una férula bien utilizada, el diagnóstico y la estabilidad deben revisarse.
Preguntas frecuentes
¿Qué estructura se lesiona en una deformidad en boutonnière?
La lesión inicial típica afecta a la bandeleta central del aparato extensor sobre la articulación interfalángica proximal. Si el desequilibrio persiste, las bandas laterales pueden desplazarse hacia palmar y aparece flexión de la PIP con hiperextensión de la DIP. La deformidad establecida no siempre está presente en las primeras horas tras el traumatismo.
¿Boutonnière y pseudo-boutonnière son lo mismo?
No. La pseudo-boutonnière suele aparecer tras una lesión de la placa volar por hiperextensión y puede producir contractura en flexión de la PIP, pero el mecanismo extensor central no es el mismo. Distinguirlas es importante porque la posición y estrategia de inmovilización y rehabilitación pueden diferir.
¿El test de Elson confirma siempre una lesión de la bandeleta central?
Es una prueba clínica útil y muy utilizada, pero debe interpretarse junto con mecanismo, dolor, movilidad, radiografías y evolución. Una exploración muy precoz, dolor intenso, lesión compleja o participación de otras estructuras puede dificultar la interpretación.
¿Toda deformidad en boutonnière necesita cirugía?
No. Muchas lesiones cerradas agudas y deformidades todavía flexibles pueden tratarse con férula adecuada y terapia de mano. La cirugía se reserva para heridas abiertas, avulsiones o inestabilidad seleccionadas, fracaso del tratamiento conservador o deformidades crónicas cuya rigidez y desequilibrio no puedan corregirse de otro modo.
Fuentes y evidencia consultada
- Lesiones tendinosas y ligamentosas de dedos y pulgar en deportistas, 2025
- Boutonnière frente a pseudo-boutonnière: anatomía, diagnóstico y tratamiento
- Revisión sistemática de lesiones de bandeleta central
- Anatomía de zonas III-IV y ortesis de movimiento relativo
- Fractura-luxación volar de PIP y lesión de bandeleta central, 2024