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Dr. Arturo Mahiques

El antepié concentra gran parte de la carga durante el despegue y contiene varias estructuras muy próximas: cabezas metatarsianas, articulaciones, placas plantares, nervios, bursas, sesamoideos, tendones y piel. Por eso dos pacientes que señalan el mismo punto pueden tener diagnósticos diferentes.

Esta página funciona como mapa de orientación. No sustituye las fichas específicas: ayuda a separar dolor plantar mecánico, dolor interdigital, deformidad de dedos, lesión articular y lesiones óseas para enlazar después con el tema correspondiente.

Mapa clínico del antepié: empezar por la localización

El primer paso es localizar el dolor con un dedo y relacionarlo con carga, calzado y movimiento. «Me duele la planta» no basta para distinguir una lesión de placa plantar de una fractura por estrés o una callosidad.

Mapa de problemas frecuentes del antepié
La misma región contiene articulaciones, nervios, bursas, tendones y hueso; el diagnóstico se construye por patrón.
PatrónDiagnósticos a considerar
Dolor plantar bajo 2.º-3.º metatarsianoMetatarsalgia, placa plantar, Freiberg, fractura por estrés
Dolor/quemazón interdigitalMorton, bursitis intermetatarsiana
Dolor bajo primer radioSesamoideos, hallux, lesión por estrés
Dedo elevado o cruzadoInestabilidad MTF, placa plantar, martillo/garra
Dolor dorsal articularFreiberg, artrosis, sinovitis

Dolor plantar bajo una cabeza metatarsiana

Metatarsalgia describe un patrón de dolor, no una enfermedad única. Si el dolor se localiza bajo la base de un dedo y existe inestabilidad, hay que pensar en placa plantar. Si predomina sobre la diáfisis o cuello metatarsiano después de aumento de carga, se considera lesión por estrés.

Una callosidad muestra una zona de presión repetida, pero puede ser consecuencia y no causa primaria. La exploración en carga ayuda a relacionar piel, metatarsianos y apoyo de los dedos.

Dolor interdigital: Morton no es la única explicación

El neuroma de Morton suele producir dolor quemante o eléctrico entre cabezas metatarsianas y puede irradiar a los dedos. La bursitis intermetatarsiana ocupa una localización vecina y puede coexistir o simular síntomas.

La fibrosis pericapsular de una lesión de placa plantar también puede parecer una masa interdigital en imagen. Por eso una ecografía o resonancia debe interpretarse con la localización clínica y no solo por el nombre del hallazgo.

Deformidad de los dedos: describir articulación, rigidez y estabilidad

Los dedos en martillo, garra y mazo pueden ser flexibles o rígidos y producir roce dorsal, callosidades y sobrecarga plantar. Un dedo que se eleva o cruza merece además explorar la estabilidad metatarsofalángica.

La deformidad puede relacionarse con hallux valgus, pie cavo, artritis o enfermedad neuromuscular. Tratar solo el callo sin comprender por qué existe la deformidad favorece la recurrencia.

Primer radio y hallux

El primer radio participa de forma importante en el despegue. Hallux valgus, hallux rigidus, sesamoiditis y problemas de carga del primer radio pueden transferir presión hacia metatarsianos menores.

La presencia de una deformidad no demuestra que sea la única causa del dolor. Se compara el punto doloroso con movilidad del primer dedo, sesamoideos y patrón de apoyo.

Lesiones óseas: Freiberg y fracturas por estrés

La enfermedad de Freiberg afecta la cabeza metatarsiana y puede producir rigidez articular y cambios osteocondrales. Las fracturas por estrés se asocian con frecuencia a aumentos de carga y pueden ser radiográficamente ocultas al principio.

Dolor muy focal que aumenta progresivamente con carga, inflamación o incapacidad para continuar actividad merece valoración específica en lugar de asumir una metatarsalgia «por sobrecarga» sin más.

Callosidades, durezas y verrugas: la piel también importa

Las callosidades son una respuesta a presión o fricción repetida. Su localización aporta información biomecánica, pero no identifica por sí sola la lesión profunda.

Callosidades plantares del antepié
Una callosidad puede señalar sobrecarga, pero el tratamiento debe revisar también la causa mecánica.

Una lesión cutánea dolorosa puede ser una verruga plantar, un heloma o una fisura. Si existe diabetes, neuropatía o mala circulación, cualquier herida o callosidad con signos de presión requiere más prudencia.

Verruga plantar como causa de dolor localizado en antepié

Exploración útil: pie en carga y pruebas dirigidas

Se observa alineación, arco, hallux, dedos y callosidades de pie. Después se palpa cada cabeza metatarsiana, espacios interdigitales, sesamoideos y trayecto óseo. La movilidad y estabilidad de las metatarsofalángicas completan la valoración.

Los tests específicos —cajón de la MTF, compresión interdigital, movilidad del hallux— solo tienen sentido dentro del patrón clínico. Un test positivo aislado no debe convertirse automáticamente en diagnóstico.

Qué aporta el patrón temporal

El momento en que aparece el dolor cambia la probabilidad de cada diagnóstico. Un inicio tras aumentar bruscamente carrera, saltos o caminatas hace pensar en sobrecarga y lesión por estrés; un dolor plantar que empieza de forma insidiosa bajo el segundo dedo y después se acompaña de elevación o desviación orienta más hacia inestabilidad metatarsofalángica.

La quemazón interdigital relacionada con calzado estrecho sugiere un problema del espacio interdigital, mientras que dolor articular con rigidez progresiva puede encajar mejor con Freiberg o artrosis. Un ataque súbito muy inflamatorio obliga a considerar cristales, infección o traumatismo antes de asumir una causa mecánica crónica.

También importa qué ocurre al día siguiente. Una actividad tolerada durante su ejecución pero seguida de dolor creciente y tumefacción puede estar superando la capacidad del tejido aunque el paciente «aguante» en el momento.

Cómo elegir la prueba de imagen

Los criterios ACR de dolor crónico del pie revisados en 2025 consideran la radiografía una prueba inicial apropiada cuando la causa no está clara. En sospecha de lesión de tejidos blandos con radiografías negativas o indeterminadas, ecografía o resonancia pueden ser apropiadas según la estructura.

La ecografía es especialmente útil para nervios, bursas y placa plantar cuando existe experiencia, y permite estudio dinámico. La resonancia ofrece visión global de hueso, articulación y tejidos blandos. La TAC se reserva para preguntas óseas concretas.

Cómo orientar el siguiente paso sin pedir todas las pruebas

Si la exploración localiza una causa mecánica probable y no hay señales de alarma, suele ser razonable comenzar con modificación de carga, calzado y medidas específicas mientras se completa el estudio necesario. Cuando se sospecha lesión ósea o existe deformidad, las radiografías en carga aportan información temprana y barata.

Si las radiografías no explican un dolor persistente, la siguiente prueba se elige por tejido: ecografía para una pregunta dinámica o superficial bien definida; resonancia cuando se necesita una visión más completa de placa plantar, hueso, articulaciones y masas. La infiltración diagnóstica no debería sustituir una buena localización clínica.

La derivación a cirugía no depende de haber «agotado» una lista estándar de tratamientos, sino de tener un diagnóstico razonable, síntomas suficientemente limitantes y una alteración que pueda corregirse con un objetivo claro.

Señales de alarma

Fiebre, herida infectada, enrojecimiento que progresa, dolor nocturno inexplicado, masa creciente, incapacidad repentina para cargar, traumatismo importante o alteraciones vasculares o neurológicas necesitan una valoración prioritaria.

En un pie diabético o insensible, una ampolla o callo puede ser clínicamente importante aunque duela poco.

Calzado, plantillas y descarga: herramientas, no diagnósticos

Plantillas para redistribuir presión en el antepié
Las ortesis pueden redistribuir carga, pero su diseño debe responder al problema identificado.

Una puntera amplia evita compresión de dedos y una suela adecuada puede reducir demanda sobre articulaciones dolorosas. Las almohadillas metatarsales y plantillas se prueban según localización y tolerancia. No existe una plantilla universal para toda metatarsalgia.

Si una descarga cambia el dolor de sitio o crea presión nueva, debe reajustarse. El objetivo es mejorar función y confort, no alcanzar un patrón de huella ideal.

Errores frecuentes en el dolor de antepié

  • Usar «metatarsalgia» como diagnóstico final sin buscar la causa.
  • Etiquetar todo dolor interdigital como neuroma de Morton.
  • Ignorar la placa plantar en un segundo dedo que se eleva o desvía.
  • Atribuir todo a una callosidad o a un hallux valgus visible.
  • Pedir resonancia antes de una exploración y radiografías en carga cuando estas son la prueba inicial adecuada.
  • Tratar una imagen incidental sin concordancia con el dolor.

Fuentes y evidencia consultada

Preguntas frecuentes

¿Metatarsalgia es un diagnóstico o un síntoma?

Es un término clínico para dolor en la región plantar del antepié, no una causa única. Puede deberse a sobrecarga mecánica, lesión de placa plantar, Freiberg, fractura por estrés, artritis u otros problemas, por lo que conviene localizar el generador del dolor.

¿Todo dolor entre los metatarsianos es un neuroma de Morton?

No. La bursitis intermetatarsiana, la lesión de placa plantar y otros problemas pueden producir síntomas parecidos. La distribución del dolor, exploración y, cuando hace falta, ecografía o RM ayudan a diferenciarlos.

¿Una callosidad indica exactamente qué estructura está lesionada?

No. Una callosidad informa de presión repetida en la piel, pero no identifica por sí sola la causa. Hay que relacionarla con alineación, apoyo, calzado y dolor.

¿Qué prueba de imagen es mejor para el dolor del antepié?

Depende de la sospecha. Las radiografías en carga son una prueba inicial útil para muchas causas óseas y de alineación; ecografía y RM se emplean después para preguntas de tejidos blandos o lesiones que no quedan explicadas por la radiografía y la exploración.