Cadera en resorte
La cadera en resorte o snapping hip syndrome se caracteriza por un chasquido, clic o sensación de resalte que aparece en la cadera durante determinados movimientos. Puede ser indolora o acompañarse de molestias, dolor y sensación de inestabilidad funcional.
Aunque suele ser un cuadro benigno, conviene identificar si el resorte es externo, interno o intraarticular, porque el origen y el tratamiento no son los mismos.
Índice de contenidos
- Qué es la cadera en resorte
- Anatomía funcional
- Tipos y causas
- Síntomas e historia clínica
- Exploración física
- Pruebas clínicas
- Evaluación y biomecánica
- Cadera en resorte externo
- Cadera en resorte interna
- Diagnóstico diferencial
- Pruebas complementarias
- Tratamiento
- Prevención
- Pronóstico
- Complicaciones
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Qué es la cadera en resorte
La cadera en resorte describe un chasquido, clic o desplazamiento palpable durante determinados movimientos. El fenómeno es relativamente frecuente y puede ser completamente indoloro. Se habla de síndrome de cadera en resorte cuando el resalte se acompaña de dolor o limitación funcional.

Se distinguen dos formas extraarticulares principales: externa, generalmente lateral sobre el trocánter mayor, e interna, relacionada con el iliopsoas en la región anterior. Los clics atribuibles a labrum, cuerpos libres u otras lesiones dentro de la articulación son un diagnóstico diferencial intraarticular y requieren otro enfoque.
Anatomía funcional
La cadera es una articulación de bola y cavidad entre la cabeza femoral y el acetábulo. Permite amplios rangos de movimiento en flexión, extensión, abducción, aducción y rotación. Para que esos movimientos sean suaves, la articulación y los tendones que la rodean deben deslizarse sin fricción excesiva.
La banda iliotibial y el glúteo mayor participan sobre todo en la cadera en resorte externa. Cuando están tensos o cuando el trocánter mayor sobresale más, pueden saltar sobre la parte lateral de la cadera y generar un chasquido.
El iliopsoas, en cambio, es el principal protagonista de la cadera en resorte interna. Este músculo-tendón se origina en la columna lumbar y la pelvis, y se inserta en el trocánter menor del fémur. Durante la flexión y extensión de la cadera puede rozar o saltar sobre la eminencia iliopectínea, la cápsula anterior o estructuras vecinas.
En algunos pacientes, especialmente en bailarines o personas con hiperlaxitud, ciertas características anatómicas o biomecánicas favorecen la aparición del resorte. También pueden influir la tensión de los tejidos, la debilidad de estabilizadores pélvicos o alteraciones del patrón de movimiento.
Tipos y mecanismos
Resorte externo
El resalte lateral se relaciona habitualmente con el desplazamiento de la banda iliotibial o fibras del glúteo mayor sobre el trocánter mayor. Puede coexistir con dolor trocantérico, pero un resalte visible no demuestra por sí solo bursitis ni tendinopatía glútea.
Resorte interno
El resalte anterior se relaciona con el movimiento del tendón del iliopsoas sobre estructuras anteriores de la cadera. La anatomía del tendón es variable y puede haber fascículos múltiples. Un resalte indoloro no necesita tratamiento.
Origen intraarticular
Labrum, lesión condral, cuerpos libres y otras alteraciones articulares pueden producir clic, bloqueo o atrapamiento. No son equivalentes a un resorte extraarticular y cobran importancia cuando hay dolor profundo, derrame, bloqueo verdadero o pérdida de movilidad.



Síntomas e historia clínica
- Chasquidos o clics, dolorosos o indoloros.
- Localización lateral en las formas externas y anterior o inguinal en las internas.
- Sensación de resalte o pseudo-subluxación.
- Dolor sordo en la ingle o en la cara lateral de la cadera.
- Empeoramiento con flexión-extensión repetida, rotaciones, carrera o baile.
- Mejoría parcial con reposo o reducción de la carga.
- Evolución que a veces se prolonga durante meses o años.
En la entrevista conviene preguntar en qué movimiento exacto aparece el resorte, si puede reproducirse de pie o tumbado, si existe dolor al correr, subir escaleras o al levantarse de una silla, y si hay antecedentes de tendinopatía glútea, tendinopatía del iliopsoas, dismetrías o patología intraarticular.
Exploración física
Inspección
- Observación de la marcha y de posibles compensaciones.
- Postura de pelvis y tronco.
- Presencia de flexión mantenida o acortamientos musculares.
- Intento de reproducir visualmente el chasquido.
Palpación
- Sensibilidad sobre el trocánter mayor o la banda iliotibial en el resorte externo.
- Dolor en el triángulo femoral o en la región anterior profunda en el resorte interno.
- Chasquido palpable durante movimientos de flexión-extensión o rotación.
La exploración no debe limitarse al punto doloroso. Conviene valorar cadera, pelvis, columna lumbar, rodilla y pie, porque una alteración en cualquiera de estos niveles puede favorecer la aparición del resorte.
Pruebas clínicas
La cadera en resorte puede ser externa, interna o intraarticular. La exploración debe intentar reproducir el chasquido, localizarlo y relacionarlo con una estructura concreta. No todas las pruebas confirman el diagnóstico por sí solas, pero ayudan a orientar si el origen está en la banda iliotibial, el iliopsoas o dentro de la articulación.
Test de Ober modificado
El paciente se coloca de lado, con la cadera que se explora arriba. El explorador estabiliza la pelvis, lleva la pierna hacia extensión y abducción, y después deja que descienda lentamente hacia la camilla. Esta maniobra valora la tensión de la banda iliotibial y de las estructuras laterales de la cadera.
- Objetivo: valorar tensión de la banda iliotibial y del complejo lateral de la cadera.
- Resultado positivo: el muslo no desciende adecuadamente, queda elevado o reproduce dolor o chasquido lateral.
- Orientación clínica: apoya una cadera en resorte externa, sobre todo si el chasquido se localiza sobre el trocánter mayor.
Test de Renne
El paciente permanece de pie, apoyado sobre la pierna que se explora. Desde esa posición realiza una flexión parcial de rodilla, aproximadamente entre 30° y 40°, manteniendo la carga. La prueba aumenta la tensión de la banda iliotibial sobre el trocánter mayor.
- Objetivo: valorar irritación de la banda iliotibial en carga.
- Resultado positivo: dolor, roce o chasquido lateral durante la flexión parcial.
- Orientación clínica: sugiere participación de la banda iliotibial o de la región trocantérea.
Test de flexión-extensión con rotación
Se moviliza la cadera desde flexión hacia extensión, combinando rotaciones suaves. Esta maniobra busca reproducir el desplazamiento del tendón del iliopsoas sobre estructuras anteriores de la cadera, como la eminencia iliopectínea o la cápsula anterior.
- Objetivo: detectar fricción del iliopsoas sobre estructuras óseas o capsulares.
- Resultado positivo: reproducción de un chasquido anterior o inguinal, a veces palpable o audible.
- Orientación clínica: apunta a una cadera en resorte interna.
Palpación dinámica del psoas
El explorador palpa la región anterior de la cadera, cerca del trayecto del iliopsoas, mientras el paciente realiza movimientos activos de flexión y extensión. La finalidad es notar directamente el resalte del tendón durante el movimiento.
- Objetivo: sentir el resalte del iliopsoas durante la contracción activa.
- Resultado positivo: resalte palpable bajo los dedos, asociado o no a dolor inguinal.
- Orientación clínica: refuerza el diagnóstico de resorte interno si coincide con el síntoma habitual del paciente.
Test de FABER
FABER significa flexión, abducción y rotación externa. El paciente se coloca tumbado boca arriba y la pierna explorada se posiciona como un “cuatro”. Esta maniobra puede provocar dolor anterior de cadera, dolor sacroilíaco o molestias por tensión del psoas y de la cápsula anterior.
- Objetivo: valorar psoas, bursitis, sacroilíaca o patología intraarticular.
- Resultado positivo: dolor anterior, inguinal, lateral o posterior según la estructura implicada.
- Orientación clínica: no identifica una única causa, pero ayuda a separar dolor anterior de cadera, dolor sacroilíaco y rigidez capsular.
Test de FADIR
FADIR significa flexión, aducción y rotación interna. Es una de las maniobras más utilizadas para provocar dolor en el conflicto femoroacetabular y en lesiones intraarticulares anteriores. Se realiza llevando la cadera a flexión y cerrándola hacia dentro con rotación interna.
- Objetivo: detectar conflicto femoroacetabular o patología anterior de cadera.
- Resultado positivo: dolor anterior, inguinal o sensación de tope.
- Orientación clínica: obliga a valorar pinzamiento femoroacetabular o lesión del labrum, sobre todo si el dolor es profundo y no solo tendinoso.
Test de Thomas modificado
El paciente se coloca tumbado al borde de la camilla y abraza una rodilla contra el pecho para fijar la pelvis. La pierna contraria queda libre hacia el borde de la camilla. Si el iliopsoas está acortado, el muslo no desciende correctamente y tiende a quedarse elevado.
- Objetivo: valorar acortamiento del iliopsoas y de los flexores de cadera.
- Resultado positivo: el muslo de la pierna explorada no baja adecuadamente o la cadera queda en flexión.
- Orientación clínica: puede explicar sobrecarga anterior de cadera y favorecer un resorte interno del iliopsoas.
Tests de provocación intraarticular
Estas maniobras se utilizan cuando el chasquido parece profundo, se acompaña de bloqueo, dolor inguinal intenso o sensación de atrapamiento. En esos casos hay que descartar lesión del labrum, cuerpos libres o pinzamiento femoroacetabular.
Test de McCarthy
El test de McCarthy compara la respuesta de la cadera durante movimientos de flexión, extensión y rotación. Puede reproducir dolor profundo cuando existe patología intraarticular, especialmente lesión labral.
- Objetivo: valorar patología intraarticular de cadera.
- Resultado positivo: dolor durante la extensión con rotación, sobre todo interna.
- Orientación clínica: sugiere lesión del labrum o conflicto intraarticular si reproduce el dolor habitual.
Test de rotación axial
Consiste en aplicar una compresión suave sobre la cadera y realizar rotaciones axiales. Busca provocar dolor o chasquido cuando existe afectación intraarticular.
- Objetivo: valorar labrum y otras estructuras intraarticulares.
- Resultado positivo: dolor profundo, chasquido o sensación de atrapamiento con compresión y rotación.
- Orientación clínica: si es positivo, conviene estudiar lesiones del labrum, cuerpos libres o pinzamiento femoroacetabular.
Conclusión clínica
La exploración debe intentar diferenciar entre resorte externo, resorte interno y causa intraarticular. Ober y Renne orientan a la banda iliotibial; la palpación dinámica, Thomas o las maniobras con flexión-extensión orientan al iliopsoas; FADIR, McCarthy y rotación axial obligan a pensar en lesión del labrum o pinzamiento. La clave es que la maniobra reproduzca el mismo chasquido o dolor que nota el paciente, no solo una molestia inespecífica.
Evaluación funcional sin buscar una postura “perfecta”
Puede ser útil observar movilidad, fuerza, control de cadera y pelvis y los gestos concretos que provocan el resalte. Estas variables orientan qué capacidades entrenar, pero una anteversión pélvica, una pronación del pie o una asimetría aislada no demuestran la causa del síndrome.
La evaluación debe centrarse en la relación entre síntomas, carga y movimiento reproducible. En deportistas se valora además volumen de entrenamiento, cambios recientes, técnica específica y recuperación.
Síndrome de cadera en resorte externo
En la cadera en resorte externa suelen encontrarse:
- Diferencia de longitud de piernas, a menudo con síntomas en el lado más largo.
- Contractura de la banda iliotibial.
- Debilidad de abductores y rotadores externos.
- Pobre estabilidad lumbopélvica.
- Pronación del pie con aumento de rotación femoral interna.
El tratamiento debe orientarse a reducir la tensión lateral y mejorar el control de la cadena inferior. Según el caso, pueden ser útiles los ejercicios para banda iliotibial, el trabajo de glúteo medio, la corrección del apoyo plantar o las alzas si existe una dismetría relevante.
Síndrome de cadera en resorte interna
La cadera en resorte interna suele ir ligada a tendinopatía del iliopsoas y a bursitis iliopectínea. En muchos pacientes hay un componente mecánico claro: acortamiento de flexores, debilidad abdominal o glútea, aumento de anteversión pélvica o mala coordinación de la cadera durante la marcha y el deporte.
La rehabilitación debe restaurar longitud muscular, estabilidad lumbopélvica y fuerza de la musculatura estabilizadora, de forma parecida a lo que ocurre en otras patologías periarticulares de la cadera.
Diagnóstico diferencial
El dolor con un clic puede proceder de más de una estructura. Deben considerarse dolor relacionado con iliopsoas, síndrome doloroso trocantérico, FAIS, lesión labral, artrosis, cuerpos libres, dolor lumbar referido y lesiones por estrés.
Bloqueo verdadero, dolor nocturno progresivo, incapacidad para apoyar, fiebre o un traumatismo relevante requieren ampliar la valoración y no deben atribuirse de forma automática a una cadera en resorte.
Pruebas de imagen
La imagen no es obligatoria para todo chasquido. Se utiliza si el dolor persiste, el diagnóstico no está claro o se sospecha patología asociada.
- Radiografía: útil como estudio inicial en dolor crónico de cadera para valorar artrosis, morfología y lesión ósea.
- Ecografía dinámica: especialmente útil para observar el desplazamiento del iliopsoas o del tejido lateral mientras se reproduce el resalte.
- RM: se utiliza cuando interesa valorar tendones, bursas, labrum, cartílago, hueso u otras causas profundas.
Una alteración de imagen debe concordar con el lado, la localización y el patrón de síntomas antes de considerarla responsable.


Tratamiento
Un resalte indoloro no necesita tratamiento. Cuando existe dolor, la estrategia inicial suele ser conservadora y se dirige a reducir temporalmente el gesto irritante y recuperar la capacidad de la cadera para tolerar la tarea.
Tratamiento no quirúrgico
- Modificar durante un periodo los movimientos o volúmenes que reproducen dolor.
- Mantener actividad tolerable y progresar fuerza y movilidad según el tipo de resorte y las demandas.
- Entrenar glúteos, tronco, flexores u otras capacidades cuando la valoración identifica déficits relevantes.
- Utilizar terapia manual o medicación solo como ayudas sintomáticas, no como corrección obligatoria de una “mecánica defectuosa”.
En el resorte interno pueden considerarse infiltraciones guiadas en casos seleccionados cuando existe dolor relacionado con el iliopsoas. Su utilidad es sintomática y diagnóstica; no convierten un chasquido en indicación quirúrgica.
Cirugía
Se reserva para síntomas persistentes, limitantes y bien localizados tras un manejo conservador razonable. En el resorte externo pueden emplearse técnicas sobre la banda iliotibial o glúteo mayor; en el interno, alargamiento o liberación parcial del iliopsoas. Debe explicarse que una liberación del iliopsoas puede reducir la fuerza de flexión y que la anatomía de la cadera y las lesiones asociadas cambian la indicación.



Reducir recurrencias
No hay una estrategia que garantice prevenir todos los resaltes. En un síndrome previamente sintomático suele ser razonable mantener fuerza y movilidad suficientes para la actividad, progresar cambios de entrenamiento y evitar que una única variante de pie o pelvis se convierta en objetivo obligatorio de corrección.
Pronóstico
Muchos resaltes son benignos y los cuadros dolorosos pueden mejorar con ajuste de carga y rehabilitación. El tiempo es variable y depende de la duración de los síntomas, del tipo de resorte y de la presencia de patología asociada; no existe un número de semanas válido para todos.
Cuándo reevaluar
- Dolor creciente pese a reducir la carga irritante.
- Bloqueo verdadero o pérdida progresiva de movilidad.
- Debilidad marcada o síntomas neurológicos.
- Dolor nocturno persistente, fiebre o incapacidad para apoyar.
- Chasquido tras traumatismo con sospecha de lesión intraarticular.
Preguntas frecuentes
¿Un chasquido de cadera significa que hay una lesión?
No. Muchas caderas producen clics o resaltes indoloros. El síndrome de cadera en resorte se vuelve clínicamente relevante cuando el resalte reproduce dolor, limita la actividad o se asocia a otra patología.
¿Cómo se diferencia el resorte interno del externo?
El interno suele sentirse en la región anterior o inguinal y se relaciona con el iliopsoas; el externo suele sentirse sobre el trocánter mayor y puede verse o palparse lateralmente. La exploración y, en casos seleccionados, la ecografía dinámica ayudan a diferenciarlos.
¿Necesito una resonancia por una cadera que chasquea?
No siempre. Si el chasquido es indoloro y la exploración es tranquilizadora puede no requerir imagen. La RM es más útil cuando existe dolor persistente o sospecha de lesión intraarticular, labral, ósea o tendinosa asociada.
¿La cirugía elimina siempre el resalte?
No puede garantizarse. La cirugía se reserva para casos dolorosos persistentes y bien localizados. La liberación de tejidos puede tener efectos secundarios, como debilidad de flexión tras procedimientos sobre el iliopsoas, por lo que la indicación debe individualizarse.