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Dr. Arturo Mahiques

La talalgia es el dolor localizado en el talón. No es un diagnóstico único, sino un síntoma que puede tener distintos orígenes: fascia plantar, almohadilla grasa, tendón de Aquiles, bursas, calcáneo, nervios periféricos, articulaciones vecinas o enfermedades inflamatorias.

Para orientar correctamente el problema es importante distinguir si el dolor se localiza en la planta del talón, en la parte posterior, en la cara medial, en la cara lateral o si aparece en un niño o adolescente en crecimiento.

Esta diferencia es clave porque no toda talalgia plantar es una fascitis plantar y no todo dolor posterior del talón es una tendinopatía aquílea.

Qué es una talalgia

La palabra talalgia significa dolor en el talón. Puede aparecer al apoyar, al caminar, al correr, al levantarse por la mañana, al usar determinado calzado o incluso en reposo si existe una causa inflamatoria, neurológica o tumoral.

El talón está formado por el calcáneo, la almohadilla grasa plantar, la inserción de la fascia plantar, la inserción del tendón de Aquiles, bursas, ramas nerviosas, vasos y articulaciones vecinas. Por tanto, la misma zona dolorosa puede tener causas muy distintas.

En la práctica clínica conviene separar tres grandes grupos: talalgia plantar, talalgia posterior y talalgia en niños o adolescentes. Además, hay que tener presentes las causas neurológicas, traumáticas, inflamatorias y sistémicas.

Radiografía de espolón calcáneo
El espolón calcáneo puede verse en radiografías, pero no siempre es la causa real del dolor de talón.

Tipos de dolor de talón

La localización del dolor orienta mucho el diagnóstico. No obstante, siempre debe interpretarse junto con la edad, la actividad, el calzado, la exploración y la evolución del cuadro.

Tipo de talalgia Localización habitual Causas frecuentes
Talalgia plantar Planta del talón, sobre todo zona medial Fascitis plantar, atrofia de almohadilla grasa, fractura de estrés, atrapamientos nerviosos
Talalgia posterior Parte posterior del calcáneo o región aquílea Tendinopatía aquílea insercional, bursitis retrocalcánea, bursitis preaquílea, deformidad de Haglund
Talalgia medial Cara interna del talón o retropié Túnel tarsiano, atrapamiento del nervio calcáneo medial, patología del tibial posterior
Talalgia lateral Cara externa del talón o retropié Síndrome del seno del tarso, secuelas de esguince, atrapamiento del nervio sural
Talalgia infantil Talón posterior o plantar en niños activos Enfermedad de Sever o sobrecarga de la apófisis calcánea

Talalgia plantar

La talalgia plantar se localiza en la cara inferior del talón. La causa más frecuente es la fascitis plantar, pero no es la única.

El dolor puede proceder de la inserción de la fascia plantar, de la almohadilla grasa del talón, del calcáneo, de ramas nerviosas o de enfermedades inflamatorias. Por eso, cuando el dolor no sigue el patrón típico o no mejora con tratamiento adecuado, hay que reconsiderar el diagnóstico.

Fascitis plantar

Produce dolor en la zona plantar y medial del talón, especialmente con los primeros pasos de la mañana o después de estar sentado. Suele mejorar algo al caminar, aunque puede reaparecer al final del día.

Atrofia o contusión de la almohadilla grasa

La almohadilla grasa del talón actúa como amortiguador natural. Cuando pierde espesor o capacidad de absorción, el dolor suele ser más central y difuso, empeora al caminar sobre suelos duros y no siempre presenta el típico dolor del primer paso.

Fractura por estrés del calcáneo

Debe sospecharse si el dolor es profundo, progresivo, aumenta con la carga y no mejora como una fascitis plantar habitual. La compresión lateral del calcáneo puede ser dolorosa. Puede aparecer en deportistas, militares, pacientes con aumento brusco de actividad o personas con fragilidad ósea.

Causas neurológicas plantares

La neuropatía de Baxter y el atrapamiento del nervio calcáneo medial pueden simular una fascitis plantar, especialmente si hay quemazón, hormigueo, dolor irradiado o mala respuesta al tratamiento habitual.

Talalgia posterior

La talalgia posterior afecta a la zona situada detrás del calcáneo, cerca de la inserción del tendón de Aquiles. Suele relacionarse con el roce del calzado, la prominencia posterosuperior del calcáneo, las bursas o la propia inserción aquílea.

Las estructuras más importantes en esta región son:

  • Tendón de Aquiles: puede sufrir tendinopatía insercional, calcificaciones o cambios degenerativos.
  • Bursa retrocalcánea: situada entre el tendón de Aquiles y el calcáneo.
  • Bursa preaquílea: situada entre la piel y el tendón, especialmente sensible al roce del calzado.
  • Prominencia de Haglund: prominencia ósea posterosuperior del calcáneo que puede generar conflicto mecánico.
Espolón calcáneo posterior o prominencia posterior del talón
La región posterior del calcáneo puede doler por tendinopatía aquílea, bursitis o conflicto con el calzado.

En estos casos es importante diferenciar si el dolor predomina dentro del tendón, en la bursa o por roce superficial. El tratamiento cambia según la causa predominante.

Dolor de talón de origen neurológico

Algunas talalgias no se deben a la fascia plantar ni al tendón de Aquiles, sino a irritación o atrapamiento de ramas nerviosas. Estos cuadros pueden confundirse con fascitis plantar, tendinopatías o dolor mecánico del retropié.

Datos que sugieren origen nervioso

  • Dolor quemante, eléctrico o con sensación de corriente.
  • Hormigueo, adormecimiento o hipersensibilidad.
  • Dolor que se irradia hacia la planta, el talón o el borde externo del pie.
  • Empeoramiento con ciertas posiciones o compresión local.
  • Mala respuesta a tratamientos habituales de fascitis plantar.

Neuropatías relacionadas

Estos diagnósticos son importantes porque pueden requerir un enfoque distinto al de una fascitis plantar clásica.

Talalgia traumática o por estrés

El calcáneo puede doler tras traumatismos directos, caídas, impactos repetidos o sobrecarga mantenida. En estos casos conviene no atribuir automáticamente el dolor a un espolón o a una fascitis.

Fractura por estrés del calcáneo

Puede aparecer tras aumento brusco de actividad, carrera prolongada, marcha militar, cambios de superficie o alteraciones de la densidad ósea. El dolor suele ser profundo, progresivo y claramente relacionado con la carga.

Contusión del talón

Puede producirse tras un golpe directo o una caída. El dolor suele ser más difuso y puede afectar a la almohadilla grasa plantar.

Secuelas de esguince o inestabilidad

En ocasiones el dolor lateral o profundo del talón se relaciona con secuelas de esguinces, síndrome del seno del tarso, lesiones osteocondrales o alteración de la articulación subastragalina.

Talalgia del crecimiento

En niños y adolescentes, especialmente entre los 8 y los 12 años, el dolor de talón puede corresponder a la llamada enfermedad de Sever o apofisitis calcánea.

El dolor suele aparecer en niños activos, empeora con deporte, carrera o salto y mejora con reposo. Se relaciona con la tracción repetida del tendón de Aquiles y de la fascia plantar sobre el calcáneo en crecimiento.

Aunque clásicamente se ha descrito como una osteocondritis, hoy suele interpretarse mejor como un cuadro de sobrecarga de la apófisis calcánea. El tratamiento es conservador y se basa en adaptar la actividad, mejorar la flexibilidad, controlar el dolor y revisar el calzado.

Enfermedad de Sever en el talón infantil
La enfermedad de Sever es una causa frecuente de dolor de talón en niños activos.

Causas frecuentes según la localización

Zona del dolor Posibles causas Dato orientativo
Plantar medial Fascitis plantar Dolor en los primeros pasos de la mañana
Plantar central o difusa Atrofia o contusión de la almohadilla grasa Dolor al apoyo prolongado sobre suelo duro
Posterior Bursitis retrocalcánea o preaquílea Roce con el calzado, dolor al contacto
Posterior-insercional Tendinopatía aquílea insercional Dolor en la inserción del Aquiles, rigidez y molestia al despegar
Plantar o profunda Fractura por estrés del calcáneo Dolor persistente, compresión calcánea dolorosa
Medial con irradiación Túnel tarsiano o atrapamientos nerviosos Parestesias, hormigueo o dolor neuropático
Lateral Síndrome del seno del tarso o nervio sural Dolor externo, inestabilidad o antecedente de esguince
Niños y adolescentes Enfermedad de Sever Dolor con deporte durante la etapa de crecimiento

Diagnóstico diferencial

Ante una talalgia no conviene pensar solo en espolón o en fascitis plantar. El diagnóstico diferencial debe ser amplio, especialmente si la evolución no es típica.

La presencia de dolor nocturno, fiebre, síntomas sistémicos, pérdida de peso, dolor en reposo, hormigueos persistentes o mala evolución obliga a ampliar el estudio.

Exploración y estudios complementarios

El diagnóstico de la talalgia es ante todo clínico. La exploración debe localizar con precisión el punto de máximo dolor y relacionarlo con la marcha, el apoyo, el calzado y la actividad.

Aspectos a valorar en la exploración

  • Localización exacta del dolor.
  • Dolor a la palpación de la tuberosidad medial del calcáneo.
  • Dolor central sobre la almohadilla grasa.
  • Dolor posterior sobre bursa o tendón de Aquiles.
  • Dolor con compresión lateral del calcáneo.
  • Dorsiflexión del tobillo y rigidez de gemelos y sóleo.
  • Tipo de pie: plano, cavo, pronado o supinado.
  • Exploración neurológica si hay parestesias o dolor irradiado.
  • Relación con el calzado y con la superficie de apoyo.

Pruebas que pueden ser útiles

  • Radiografía simple: útil para valorar espolón calcáneo, prominencia de Haglund, calcificaciones, fracturas o lesiones óseas.
  • Ecografía: permite valorar fascia plantar, bursas, tendón de Aquiles y algunas lesiones de partes blandas.
  • Resonancia magnética: indicada ante dolor persistente, sospecha de fractura de estrés, rotura, tumor, infección o diagnóstico no claro.
  • Analítica: solo si se sospecha causa inflamatoria sistémica, gota, infección u otra enfermedad general.

Tratamiento general

El tratamiento depende de la causa concreta. Aun así, muchas talalgias comienzan con medidas conservadoras orientadas a reducir carga, mejorar el apoyo y controlar el dolor.

Medidas conservadoras frecuentes

  • Reducción temporal de la actividad de impacto.
  • Adaptación de carga laboral o deportiva.
  • Modificación del calzado.
  • Uso de taloneras, plantillas o soportes cuando están indicados.
  • Aplicación de frío local en fases dolorosas.
  • Analgésicos o antiinflamatorios si son apropiados.
  • Estiramientos de fascia plantar, gemelos y sóleo cuando procede.
  • Fisioterapia y reeducación funcional.
  • Control del peso corporal si existe sobrecarga.

Las infiltraciones pueden tener un papel en algunos casos seleccionados, pero deben indicarse con prudencia y después de definir bien la causa del dolor. La cirugía se reserva para cuadros persistentes o para causas estructurales concretas.

Talalgia posterior por bursitis y conflicto con el calzado

En la bursitis retrocalcánea, bursitis preaquílea y deformidad de Haglund, la presión del calzado sobre la parte posterior del talón puede ser un factor determinante.

El tratamiento inicial busca reducir la fricción y la compresión sobre la región posterior del calcáneo. Pueden ayudar los contrafuertes más blandos, el cambio temporal de calzado, las aperturas posteriores, el ajuste de la altura del tacón y la reducción de actividades que comprimen la zona.

Cuando existe una prominencia ósea marcada, estas medidas pueden aliviar, pero no siempre resuelven por completo el cuadro. En casos persistentes puede ser necesario valorar tratamiento específico de la bursa, el tendón de Aquiles o la deformidad ósea.

Para ampliar esta parte práctica puede ser útil revisar también la página de calzado.

Cuándo pensar en fascitis plantar

La fascitis plantar es la causa más frecuente de talalgia plantar. Debe sospecharse cuando el dolor se localiza en la zona plantar y medial del talón, aparece con los primeros pasos tras el reposo y mejora parcialmente al caminar.

Sin embargo, si el dolor es central, lateral, posterior, nocturno, neuropático o no responde al tratamiento habitual, conviene revisar el diagnóstico.

Si quieres un desarrollo específico sobre esta patología, puedes consultar la página de fascitis plantar o la guía específica de tratamiento de la fascitis plantar.

Cuándo consultar

Conviene consultar cuando el dolor de talón no mejora, limita la marcha o no encaja con una sobrecarga leve. También es importante valorar de forma más precoz los casos con signos de alarma.

  • Dolor intenso tras traumatismo o caída.
  • Imposibilidad para apoyar.
  • Dolor nocturno o en reposo.
  • Fiebre, enrojecimiento o síntomas generales.
  • Hormigueo, quemazón o pérdida de sensibilidad.
  • Dolor persistente pese a tratamiento conservador.
  • Dolor en niños que limita claramente el deporte o la marcha.
  • Antecedentes de enfermedad inflamatoria, gota, infección o tumor.

Una valoración adecuada permite diferenciar una fascitis plantar común de otras causas que requieren un manejo distinto.

Contenido relacionado

Consulta el bloque de tobillo y pie para ampliar información sobre fascitis plantar, tendón de Aquiles, bursitis, neuropatías del talón y rehabilitación.